La nostalgia es una sensación que nos provoca mirar al pasado con un aire romántico. Es por ello que muchos usuarios recuerdan su infancia como una de las etapas más felices de sus vidas. La ilusión, la diversión y la inocencia embadurnaban todo lo que nos rodeaba y que, en la actualidad, atesoramos con cariño en nuestra memoria. Y es que una simple serie de animación que veíamos de niños puede generar este tipo de sentimientos.
Tanto es así que en Tarragona decidieron hacer un bonito homenaje a una ficción tan querida por los niños crecidos entre los 80 y 90 como es Mazinger Z. Es por ello que en el municipio de Cabra de Camp se encuentra una escultura del robot de la mítica serie de aproximadamente 10 metros de altura, la cual se considera la más grande del mundo dedicada a dicho manga y serie de televisión japonesa.
Dicha obra fue levantada en el año 1979, un año después de que la serie comenzase a emitirse por televisión en España. Su popularidad entre los niños y jóvenes alcanzó grandes cotas en muy poco tiempo, lo que originó que se convirtiese en todo un símbolo de aquella época que a día de hoy se recuerda con especial añoranza.
Robot japonés en España
El origen de la vistosa estatua entraña una gran particularidad. Y es que esta se ubica al final de la urbanización de Mas del Plata, la cual fue construida en el año 1979. Debido al rotundo éxito de la serie de animación japonesa en su llegada a España, los promotores de la urbanización decidieron colocar dicha escultura como reclamo para posibles compradores, especialmente familias con niños.
Como no podía ser de otra forma, la obra se localiza en un parque rodeado de pinos y con una zona de juegos en sus proximidades. En dicha zona recreativa se mantiene el robot, fascinando a los niños de diferentes generaciones desde la década de los 70 hasta la actualidad. Y es que se trata de un entorno de naturaleza realmente relajante.
Volver a la niñez es un propósito imposible de alcanzar. Sin embargo, mantener vivo el recuerdo de esa etapa tan dulce de nuestra vida es posible gracias al arte urbano más dedicado, especialmente si hablamos de la réplica de un robot gigante de 10 metros, el cual se ha convertido en uno de los puntos de encuentro más populares del municipio.
La nostalgia es una sensación que nos provoca mirar al pasado con un aire romántico. Es por ello que muchos usuarios recuerdan su infancia como una de las etapas más felices de sus vidas. La ilusión, la diversión y la inocencia embadurnaban todo lo que nos rodeaba y que, en la actualidad, atesoramos con cariño en nuestra memoria. Y es que una simple serie de animación que veíamos de niños puede generar este tipo de sentimientos.