Descubre la ruta escondida en La Rioja que te guía hasta un antiguo monasterio cisterciense: perfecta para hacer en primavera
La primavera abre la puerta a descubrir algunos de los paisajes más sorprendentes de La Rioja. Entre montañas, barrancos y viejas sendas de tierra, una ruta de senderismo poco conocida conduce hasta un enclave histórico situado sobre el valle del río
Ruinas de un antiguo monasterio riojano situado en lo alto de una ladera rocosa, dominando el amplio valle que se abre hacia el río Leza. (Extraída de X)
La Rioja esconde una ruta de senderismo entre montañas, barrancos y viejos caminos que conduce hasta unas ruinas medievales que dominan el valle del río Leza. Este itinerario, poco conocido por muchos turistas, combina naturaleza, historia y panorámicas abiertas en uno de los paisajes más singulares del entorno de Clavijo.
Quien recorre esta zona de los montes de Cameros descubre un territorio que parece detenido en el tiempo. Senderos que serpentean entre laderas, barrancos y matorrales mediterráneos conducen hastaun promontorio rocoso donde sobreviven los restos de un antiguo complejo monástico. Desde ese punto elevado, la vista se abre hacia el valle del Leza, un escenario natural que en primavera se llena de contrastes verdes y ocres y convierte el recorrido en una excursión especialmente atractiva para los aficionados al senderismo.
Un sendero entre Clavijo y el valle del Leza
La ruta parte del pueblo de Clavijo, situado en lo alto de un estribo de los montes de Cameros, entre los valles de los ríos Iregua y Leza. El recorrido comienza al final de la calle Doctor Ramón Cabezón, donde un camino asciende hacia la falda sur del Monte Laturce. A unos 300 metros aparece un cruce de senderos: tomando el camino central, el senderista alcanza tras unos 600 metros la Basílica de Santiago, un edificio barroco del siglo XVIII construido en sillería y ladrillo que forma parte de las tradiciones festivas del municipio.
Desde este punto, la senda continúa hacia el Monte Laturce, cuya cima alcanza los 1.039 metros de altitud. Allí se recuerda la histórica batalla atribuida al rey Ramiro I en el año 844 mediante una cruz y una placa conmemorativa. Tras disfrutar de las vistas, el itinerario desciende nuevamente hasta la basílica y rodea la montaña por su ladera occidental. El sendero continúa después hacia el norte hasta que, tras varios kilómetros entre caminos bien marcados, aparece finalmente el objetivo de la ruta: las ruinas del Monasterio de San Prudencio, levantado en el siglo XII. El último tramo exige afrontar una pendiente pronunciada antes de alcanzar el recinto monástico.
Las ruinas de un monasterio con siglos de historia
La historia del monasterio está vinculada a la figura de San Prudencio, quien según la tradición vivió como anacoreta en una cueva cercana. Tras su muerte en el Burgo de Osma, los habitantes de Tarazona y Osma disputaron la custodia de sus restos. La decisión fue dejar el destino en manos de una mula que transportaba el cuerpo del santo: el animal se detuvo en este lugar del Camero Viejo, donde se levantó primero una iglesia y posteriormente el monasterio cisterciense.
Durante siglos el cenobio tuvo una notable influencia en la región, hasta que la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX provocó su abandono. Hoy solo permanecen en pie muros semiderruidos que recuerdan su antiguo esplendor, asomados al valle como un viejo barco encallado en la roca. La ruta circular, de unos 7,8 kilómetros y unas dos horas y media de duración aproximada, permite acercarse con cautela a este enclave histórico y regresar después hacia Clavijo, completando una de las caminatas más singulares del entorno de Logroño.
La Rioja esconde una ruta de senderismo entre montañas, barrancos y viejos caminos que conduce hasta unas ruinas medievales que dominan el valle del río Leza. Este itinerario, poco conocido por muchos turistas, combina naturaleza, historia y panorámicas abiertas en uno de los paisajes más singulares del entorno de Clavijo.