El monumento que se han disputado Portugal y España en la frontera: una fortaleza a orillas del Miño que puedes visitar con bonitas vistas
Durante siglos fue símbolo de rivalidad en plena Raya y pieza clave en la defensa de un territorio cambiante. Hoy, sus muros restaurados permiten recorrer la historia mientras se contempla el río que separa dos países
El monumento que se han disputado Portugal y España en la frontera. (Turismo de Galicia)
En la frontera entre España y Portugal, a orillas del río Miño, se alza un monumento que durante siglos fue objeto de disputa entre ambos reinos. Esta fortaleza medieval en Galicia, situada en un enclave estratégico frente a territorio luso, ofrece hoy al visitante murallas rehabilitadas, historia compartida y miradores con vistas privilegiadas al país vecino. Su posición junto al actual puente internacional y en plena Raya explica por qué fue codiciada en conflictos y tratados, convirtiéndose en uno de los enclaves defensivos más relevantes del sur de la provincia de Pontevedra.
Se trata de la Fortaleza de Salvaterra do Miño,en la provincia dePontevedra, un recinto amurallado levantado en torno al siglo X —o quizá en el XI— que nació como atalaya defensiva sobre el Miño. La muralla original data del siglo XII y su función era proteger la villa de los ataques lusitanos. Ya en el siglo XVII, durante la guerra de independencia de Portugal iniciada en 1640, fue profundamente renovada, adoptando el aspecto que conserva en la actualidad, aunque con la pérdida de parte de sus estructuras defensivas. Con una planta rectangular y cerca de 9.700 metros cuadrados, el conjunto ocupa el lado sur de la Praza do Castelo, en el núcleo urbano de Salvaterra.
Un recinto amurallado con huellas portuguesas
El visitante que accede al interior encuentra una amplia explanada y pequeñas calles con viviendas dentro del antiguo perímetro militar. Entre los elementos más destacados figura la capilla central de la Virgen da Oliveira, situada sobre la puerta principal. Este templo barroco del siglo XVII recuerda la ocupación portuguesa, que se prolongó durante dieciséis años, y aún conserva las marcas de tres escudos con la cruz y las coronas simbólicas lusas. También sobresalen las garitas y la conocida Casa do Conde, donde se localizan las denominadas Cuevas de Doña Urraca, con una singular escalera doble de caracol que comunica estancias abovedadas.
La historia del castillo está vinculada a figuras como Doña Urraca, que dirigió desde aquí sus operaciones contra Teresa de Portugal; o Pedro Madruga, quien halló en Salvaterra un refugio fronterizo en sus disputas. Además, la fortaleza formaba parte de una red defensiva junto al Miño, con bastiones en Fillaboa, Fiolledo y Porto, así como el recinto amurallado de Santiago de Aitona. Declarada Bien de Interés Cultural y restaurada recientemente —con una intervención destacada en 2008—, la muralla permite hoy recorrer su perímetro y contemplar las vistas hacia Monção y el curso del río, en un paseo que combina patrimonio, paisaje y memoria compartida entre dos países.
En la frontera entre España y Portugal, a orillas del río Miño, se alza un monumento que durante siglos fue objeto de disputa entre ambos reinos. Esta fortaleza medieval en Galicia, situada en un enclave estratégico frente a territorio luso, ofrece hoy al visitante murallas rehabilitadas, historia compartida y miradores con vistas privilegiadas al país vecino. Su posición junto al actual puente internacional y en plena Raya explica por qué fue codiciada en conflictos y tratados, convirtiéndose en uno de los enclaves defensivos más relevantes del sur de la provincia de Pontevedra.