La preciosa ciudad que tienes que visitar sí o sí en Badajoz: uno de los Pueblos Más Bonitos de España en la frontera con Portugal
Una ciudad extremeña presume de casco histórico blanco, murallas y un castillo que resume siglos de historia compartida. Es una escapada imprescindible si buscas patrimonio, paseos tranquilos y esencia lusa sin salir de España
La preciosa ciudad que tienes que visitar sí o sí en Badajoz. (Ayuntamiento de Olivenza)
En el suroeste de Extremadura, muy cerca de la frontera con Portugal, existe una ciudad con aire de cruce de caminos que seduce por su casco histórico, sus trazas defensivas y una identidad marcada por siglos de convivencia cultural. Para quienes buscan qué ver en Badajoz más allá de los circuitos habituales, esta escapada concentra patrimonio, paseos tranquilos y una mezcla arquitectónica poco común. No es casualidad que figure entre losPueblos Más Bonitos de España desde 2020 y que invite a recorrer sus calles sin prisa, entre fachadas blancas, puertas medievales y huellas de otra soberanía.
La protagonista es Olivenza (Badajoz), un enclave que perteneció a Portugal durante más de cinco siglos, desde el Tratado de Alcañices (1297) hasta la ocupación española de 1801 en la Guerra de las Naranjas, incorporándose por el Tratado de Badajoz del 6 de junio. Ese pasado se percibe en su urbanismo y, sobre todo, en sus monumentos. Entre los imprescindibles destaca su castillo, con una Torre del Homenaje que alcanza los 40 m de altura, además de murallas y accesos históricos como la Puerta de Alconchel, una de las mejor conservadas de la antigua villa medieval. A pocos pasos, la Iglesia de Santa María del Castillo refuerza esa sensación de fortaleza y conserva en el interior una decoración con azulejos portugueses.
Un legado defensivo y religioso con sello luso
El origen de la localidad se vincula a la reconquista de Badajoz por Alfonso IX en 1230 y a la presencia templaria, que impulsó un primer castillo y un templo a Santa María. Más tarde, el enclave pasó a manos portuguesas y fue reforzando su carácter estratégico con fortificaciones sucesivas. Ya en el siglo XVI, el periodo de mayor esplendor dejó construcciones singulares: la Iglesia de la Magdalena destaca por su arte manuelino, mientras que la Santa Casa de la Misericordiasobresale por su interior revestido de azulejería. También en el corazón urbano, el Ayuntamiento conserva una portada manuelina y una torre del reloj del siglo XV, reforzando la idea de un patrimonio que combina lo civil y lo religioso en un mismo relato.
La visita se completa con un plan sencillo pero eficaz: callejear por las vías adoquinadas, fijarse en los nombres de calles que mantienen denominaciones portuguesas y enlazar espacios como el Paseo Grandey el Paseo Chico, reconocibles por su pavimento bicolor y bancos decorados. Para cerrar el recorrido, la Puerta del Calvario —orientada hacia Portugal— recuerda la etapa de fortificación abaluartada del siglo XVII y conserva simbología vinculada al pasado luso. Olivenza es actualmente una ciudad plenamente española por el sentir de sus habitantes, sin renunciar a una tradición que la hace diferente y especialmente atractiva para una escapada cultural.
En el suroeste de Extremadura, muy cerca de la frontera con Portugal, existe una ciudad con aire de cruce de caminos que seduce por su casco histórico, sus trazas defensivas y una identidad marcada por siglos de convivencia cultural. Para quienes buscan qué ver en Badajoz más allá de los circuitos habituales, esta escapada concentra patrimonio, paseos tranquilos y una mezcla arquitectónica poco común. No es casualidad que figure entre losPueblos Más Bonitos de España desde 2020 y que invite a recorrer sus calles sin prisa, entre fachadas blancas, puertas medievales y huellas de otra soberanía.