El invierno es la época ideal para organizar planes en el interior de nuestros hogares, dada la climatología adversa que suele caracterizarla como norma general. Sin embargo, los ciudadanos más aventureros no entienden de excusas y deciden realizar sus escapadas ocasionales más atrevidas para no perder el contacto con la naturaleza que tanto aprecian.
En este sentido, hospedarse en un camping es una de las experiencias más atractivas para disfrutar de cualquier entorno natural en todo su esplendor, especialmente si decidimos visitar una región tan cautivadora como Asturias. Un ejemplo de ello es el Camping Naranjo de Bulnes, un alojamiento realmente privilegiado para sentir al máximo una conexión directa con la madre tierra.
Este se ubica en pleno corazón de los Picos de Europa, con unas elevadas cumbres custodiando el horizonte y con el río Cares atravesando el paisaje de postal que dejará una huella imborrable en lo más profundo de nuestra memoria. Además, el acceso a todo tipo de actividades al aire libre puede resultar en un viaje ideal en solitario o para toda la familia.
Camping acogedor
Elegir el Camping Naranjo de Bulnes supone disfrutar de una estancia de primer nivel, representada por sus bungalows en forma de cabañas de madera y piedra, las cuales están imbuidas de un aire que invita a cualquiera a quedarse en ellas durante unos días. Sin embargo, el verdadero encanto del lugar se encuentra en el ecosistema que lo rodea.
Los aficionados a la montaña podrán gozar de un itinerario realmente rico y completo debido a las diferentes rutas de senderismo que podremos recorrer en sus alrededores, destacando la Ruta del Cares por su gran popularidad, así como la subida al pueblo de Bulnes. Estos senderos nos harán testigos de las vistas más impresionantes de toda Asturias, rebosante de una fauna y flora que lo mantienen muy vivo.
Por otro lado, los amantes de las zonas costeras también podrán satisfacer sus deseos, ya que a menos de 30 minutos se levantan las magníficas playas del Oriente asturiano. Además, no debemos perder la ocasión de dirigirnos al concejo de Cabrales y probar el famoso queso con el que comparte su nombre, así como el museo que le rinde homenaje. Una alternativa más que competente para escoger destino para desconectar este invierno.
El invierno es la época ideal para organizar planes en el interior de nuestros hogares, dada la climatología adversa que suele caracterizarla como norma general. Sin embargo, los ciudadanos más aventureros no entienden de excusas y deciden realizar sus escapadas ocasionales más atrevidas para no perder el contacto con la naturaleza que tanto aprecian.