Es noticia
El encantador mirador por el que debemos dejarnos caer si viajamos a Cantabria: un tronco de árbol que ofrece las mejores vistas del atardecer
  1. Viajes
Escapada ocasional

El encantador mirador por el que debemos dejarnos caer si viajamos a Cantabria: un tronco de árbol que ofrece las mejores vistas del atardecer

Esta región destaca por un entorno natural realmente privilegiado, por lo que debemos encontrar el lugar adecuado desde donde poder admirarlo.

Foto: Las visitas desde este mirador de Cantabria son absolutamente privilegiadas. (Guía Repsol)
Las visitas desde este mirador de Cantabria son absolutamente privilegiadas. (Guía Repsol)

Con el ajetreo propio de la vida cotidiana actual, es común olvidar la suerte que tenemos de vivir en un país con un entorno natural tan cautivador. A lo largo y ancho de nuestra geografía, podemos encontrarnos con paisajes dignos de la postal más llamativa. Sin embargo, saber apreciarlos de la manera más plena también implica contar con el mejor punto de vista posible, escenario en el que los miradores juegan un papel protagonista.

En este sentido, una región que destaca por una naturaleza realmente embriagadora es, sin duda, Cantabria. No por nada suele salir siempre como alternativa en las conversaciones para elegir próximo destino en escapadas ocasionales. Y es que uno de los mejores para contemplarla en todo su esplendor es desde el mirador de La Corneja, en Ruilobuca, perteneciente al término municipal de Ruiloba.

Foto: hermosas-vistas-mirador-navarra-cautivo-panoramica-valle

Subir a esta localización, en las proximidades de la ermita de los Remedios, nos otorga una panorámica realmente privilegiada de la costa cantábrica. Situada entre las populares playas de Comillas y Cóbreces, el acceso hasta él es fácilmente transitable, lo que convierte su visita en un plan ideal para llevar a cabo con toda la familia.

Palco a la naturaleza

Si bien es cierto que acudir al mirador de La Corneja es realmente disfrutable en cualquier época del año, hacerlo en plena etapa estival presenta un encanto especial. Ya no será únicamente sentarnos sobre el tronco de árbol que hace de banco para observar el mar y el atardecer hasta el horizonte de la manera más inspiradora. El ambiente se verá enriquecido por un food truck con el que pedir nuestro almuerzo para gozar al máximo de vivir en primera persona este palco natural.

De hecho, los que suelen repetir visita aconsejan encarecidamente acudir a dicha ubicación en los últimos compases de agosto e inicios de septiembre. Y es que en este breve periodo se podrán contemplar las mareas vivas junto a la luna azul, la superluna de finales del octavo mes del año, suponiendo un espectáculo visual que solo la naturaleza podría ofrecer.

Estos son solo algunos de los muchos motivos para ascender hasta el mirador de La Corneja y disfrutar de un espacio de calma y tranquilidad mientras visualizamos un fondo marítimo de lo más agradable. Es una de las mejores formas de enfrentar el ritmo frenético de la cotidianeidad propia de las urbes de gran tamaño.

Con el ajetreo propio de la vida cotidiana actual, es común olvidar la suerte que tenemos de vivir en un país con un entorno natural tan cautivador. A lo largo y ancho de nuestra geografía, podemos encontrarnos con paisajes dignos de la postal más llamativa. Sin embargo, saber apreciarlos de la manera más plena también implica contar con el mejor punto de vista posible, escenario en el que los miradores juegan un papel protagonista.

Cantabria Viajes Viajes en familia
El redactor recomienda