Alójate en este rincón de España: el elegante hotel modernista de Cataluña diseñado por un discípulo de Gaudí
Un palacete modernista escondido en el Pirineo catalán se ha convertido en uno de los alojamientos más exclusivos de España, con solo 24 habitaciones, alta cocina y un cuidado diseño, donde predominan materiales nobles
El palacete combina elementos del neoclásico francés con guiños al modernismo catalán. (Google)
Ubicado en el corazón de la Cerdanya, este hotel de lujo en un palacete modernista diseñado por un discípulo de Gaudíes uno de los secretos mejor guardados de Cataluña para escapadas románticas, bodas exclusivas o retiros de desconexión en plena naturaleza.
Desde fuera parece un castillo salido de un cuento. Iluminado al caer la tarde y rodeado de árboles centenarios, este edificio de 1910 esconde una historia que atraviesa guerras, aristocracia, chefs legendarios y viajeros en busca de belleza. Su interior, sin embargo, ha sido cuidadosamente transformado para ofrecer todo lo que se espera de un hotel cinco estrellas sin perder su alma original. Es un destino ideal para San Valentín o cualquier escapada que requiera algo más que confort: carácter.
Una joya modernista entre jardines pirenaicos
El edificio fue diseñado por Calixto Freixa, discípulo de Gaudí, como regalo del banquero Agustí Manaut a su hija Blanca. Inaugurado en 1910, combina el modernismo catalán con el neoclásico francés en su estructura simétrica, torres y balcones. Durante la Guerra Civil fue confiscado por el gobierno republicano y convertido en hospital. Décadas después quedó en abandono hasta que el chef Josep Maria Boix lo adquirió, lo rehabilitó y lo convirtió en hotel de lujo y referencia gastronómica en la Cerdanya.
Hoy, sus 24 habitaciones y suites mantienen esa elegancia serena que huye de las modas. Algunas están situadas en la torre principal; otras, en las antiguas caballerizas rehabilitadas y conectadas por un paso subterráneo. Todas comparten vistas privilegiadas al valle, bañeras de diseño, duchas efecto lluvia y materiales nobles como la madera de nogal o el algodón egipcio. El precio por noche oscila entre los 576 y los 1.026 euros, según la categoría de la habitación y la temporada.
La cocina sigue siendo uno de sus pilares. El restaurante TR 1910, bajo la dirección del chef Carles Gaig, recupera recetas clásicas reinterpretadas con sensibilidad, como el trinxat de col de invierno, los raviolis de foie y trufa, el gigot de cordero a las siete horas o la tarta fina de manzana con helado de vainilla. Para quienes viajan en familia, el hotel también ofrece un menú infantil con propuestas como canelones gratinados, escalopa de pollo con patatas fritas, merluza a la plancha con puré de patata o hamburguesa gourmet de la Cerdanya, además de postres como helados caseros y yogur ecológico. Y al atardecer, el Jardín de los Frutales se convierte en el lugar perfecto para disfrutar de cócteles como piña colada, mojito o aperol spritz, rodeados por los árboles y la calma del paisaje.
El bienestar también tiene su lugar en este refugio de montaña. El hotel ofrece una cuidada selección de masajes personalizados, como el relajante, el terapéutico, el deportivo o el masaje de bambú, además de tratamientos de reflexología, facial con peeling, manicura y pedicura. Todo ello se complementa con una piscina exterior climatizada, gimnasio y experiencias wellness orientadas a equilibrar cuerpo y mente. El entorno natural de tres hectáreas, cambiante según la estación, invita a disfrutar de actividades al aire libre como senderismo, paseos a caballo, rutas en bicicleta o esquí en temporada de invierno.
Carrillera de ternera con frutos rojos del bosque. (Hotel Torre del Remei)
Más que un hotel, este enclave es una experiencia que combina arte, silencio y paisaje. Un lugar donde cada estancia se convierte en recuerdo, y donde cada rincón invita a quedarse un poco más. Las suites —algunas con terraza privada— son perfectas para parejas, familias o viajeros que buscan privacidad sin renunciar al lujo.
Ubicado en el corazón de la Cerdanya, este hotel de lujo en un palacete modernista diseñado por un discípulo de Gaudíes uno de los secretos mejor guardados de Cataluña para escapadas románticas, bodas exclusivas o retiros de desconexión en plena naturaleza.