Hay que verlo una vez en la vida: el sobrecogedor monumento de España que aparece y desaparece entre las olas
Entre la bruma salada y el estruendo del oleaje, una silueta emerge del Atlántico en la costa de Gran Canaria. Es un monumento que ha convertido esta playa en uno de los rincones más fotografiados y singulares del archipiélago
El monumento emerge entre las olas frente a la costa, en Melenara, Gran Canaria. (Flickr)
En la playa de Melenara, en el municipio de Telde (Gran Canaria), se encuentra uno de los monumentos más impactantes del litoral español: una escultura de Neptuno que emerge del mar y que desaparece entre las olas los días de fuerte oleaje. La figura, de apariencia imponente y gesto firme, se ha convertido en uno de los iconos más fotografiados de la isla por su singular emplazamiento y la fuerza visual de su entorno.
Durante las mareas altas o los temporales, la estatua parece luchar contra las aguas que la envuelven, generando una escena única. Muchos turistas se detienen a contemplar cómo el mar la azota, mientras los vecinos debaten desde hace años sobre su valor simbólico y artístico. El dios romano de los océanos —o Poseidón, para los fieles a la mitología griega— lleva más de dos décadas en este rincón volcánico, donde la roca y el agua se funden con el bronce.
Una figura mitológica anclada en el corazón del Atlántico
El autor de esta pieza es el escultor canario Luis Arencibia Betancort, quien la inauguró en 2001 sobre un promontorio de piedra volcánica en la zona sur de la playa. El monumento, de más de cuatro metros de altura —seis, si se incluye el tridente—, fue concebido como un homenaje al vínculo entre el océano y la identidad insular. Sin embargo, su fragilidad inicial generó cierto escepticismo entre la ciudadanía.
Con los años, el impacto del oleaje y la acción humana causaron desperfectos: perdió un brazo y el tridente en 2010. Tras su restauración en 2017, fue reforzado conacero inoxidable, soldado a la roca y cubierto de grasa para evitar nuevos daños. A pesar de las críticas de quienes consideran que despersonaliza el paisaje, otros defienden su belleza serena y su capacidad para transformar la playa en una experiencia visual inigualable.
Neptuno resiste imperturbable el embate del océano en la playa de Melenara, Gran Canaria. (Extraída de X)
Una presencia que ya forma parte del paisaje canario
Desde lo alto de su pedestal marino, Neptuno observa el trasiego diario de Melenara: paseantes, familias, bañistas y pescadores conviven con este centinela de bronce que parece vigilar el horizonte. La playa, de arena volcánica, es también conocida por sus restaurantes de pescado fresco, donde la visita al monumento puedeculminar con un buen cherne o una corvina frente al Atlántico.
Convertido en un emblema turístico del municipio, el Neptuno de Melenara ha demostrado que un monumento puede ser más que una obra artística: puede dialogar con el entorno, reflejar una identidad colectiva y ofrecer una postal que, como dicen muchos visitantes, merece verse al menos una vez en la vida.
En la playa de Melenara, en el municipio de Telde (Gran Canaria), se encuentra uno de los monumentos más impactantes del litoral español: una escultura de Neptuno que emerge del mar y que desaparece entre las olas los días de fuerte oleaje. La figura, de apariencia imponente y gesto firme, se ha convertido en uno de los iconos más fotografiados de la isla por su singular emplazamiento y la fuerza visual de su entorno.