El curioso puente que no te puedes perder en Galicia: de origen romano y con todos sus arcos desiguales
A orillas del Sil se conserva una estructura milenaria que rompe con la simetría habitual y despierta la curiosidad de quienes se detienen a observarla. Su origen antiguo y su peculiar diseño la han convertido en una rareza patrimonial
El curioso puente que no te puedes perder en Galicia. (Deputación de Ourense)
A orillas del río Sil, en un enclave marcado por la historia y la ingeniería antigua, se alza un puente que llama la atención por una característica poco habitual: ninguno de sus arcos es igual. Esta singularidad arquitectónica, unida a su evidente antigüedad, lo convierte en una de las estructuras más curiosas del noroeste peninsular. Su silueta irregular despierta el interés de viajeros y amantes del patrimonio, especialmente por su vinculación con las grandes rutas romanas que articularon el territorio en la Antigüedad.
Se trata del puente de A Cigarrosa, situado en la provincia de Ourense, que une los municipios de Petín yA Rúa atravesando el cauce del Sil en la comarca de Valdeorras. Su origen se remonta a época romana, concretamente al periodo de los emperadores Tito y Domiciano, cuando formaba parte de la Vía XVIII o Vía Nova, el itinerario que conectaba Brácara con Astúrica. Aunque hoy se conservan pocos restos estrictamente romanos —el cuarto pilar y varias hiladas de sillares del segundo—, su trazado mantiene la esencia de aquel paso estratégico.
Arcos desiguales y múltiples reconstrucciones
La estructura actual presenta cinco arcos de luces desiguales, una de las claves de su atractivo. Cuatro de ellos son apuntados y solo uno, el central, es de medio punto, con una luz cercana a los 20 metros que permite salvar el cauce principal del río en condiciones normales. Los constructores aprovecharon un afloramiento granítico en la margen izquierda, en el lado de Petín, que estrecha el cauce y ofrece una base sólida, permitiendo situar las pilas fuera del agua. Este recurso técnico explica la irregularidad de los vanos y la resistencia del conjunto.
El puente de A Cigarrosa. (Deputación de Ourense)
A lo largo de los siglos, el puente ha sido objeto de numerosas intervenciones. Tras un derrumbe casi total, fue reconstruido en 1577 por Juan de Náveda y volvió a reformarse un siglo después. También se documentan obras en los siglos XIV, XVI y XVIII. En el siglo XX, la construcción del embalse de San Martiño en 1956 ocultó parte de sus bases y dificultó el estudio de su origen, además de introducir elementos de hormigón poco afortunados en uno de los arcos. En la actualidad, el puente es de uso peatonal, mientras que un viaducto moderno asume el tráfico rodado, permitiendo que esta joya histórica se contemple y recorra sin prisas.
A orillas del río Sil, en un enclave marcado por la historia y la ingeniería antigua, se alza un puente que llama la atención por una característica poco habitual: ninguno de sus arcos es igual. Esta singularidad arquitectónica, unida a su evidente antigüedad, lo convierte en una de las estructuras más curiosas del noroeste peninsular. Su silueta irregular despierta el interés de viajeros y amantes del patrimonio, especialmente por su vinculación con las grandes rutas romanas que articularon el territorio en la Antigüedad.