Descubre el pueblo medieval de Cataluña con una catedral sin obispo que te descubre 'National Geographic': un refugio perfecto para el invierno
En el corazón del Alt Empordà, este municipio atrapa al visitante con tesoros inesperados como su retablo de alabastro de seis metros o el laberinto del antiguo barrio judío
La basílica de estilo gótico, levantada en el siglo XIII, domina el perfil urbano de este municipio de Girona. (spain.info)
Castelló d'Empúries, uno de los pueblos más históricos de Cataluña, conserva un legado arquitectónico y cultural capaz de seducir al visitante incluso en los meses más fríos. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre murallas, plazas porticadas y el recuerdo de nobles y trovadores, y que recientemente ha llamado la atención de la prestigiosa revista National Geographic.
La sorpresa no está solo en su atmósfera de cuento o en su ubicación estratégica en el Empordà, sino en una iglesia de dimensiones imponentes que nunca fue oficialmente catedral. La basílica de Santa María domina el casco histórico con la rotundidad de quien quiso jugar en la liga de Girona o Barcelona, pero sin llegar a tener obispo. Aun así, el pueblo la considera su "catedral", símbolo de una ambición que perdura en el tiempo.
Un viaje por la antigua capital condal
Castelló d'Empúries fue durante siglos el corazón político y comercial del condado. De aquella época dorada quedan vestigios repartidos por todo su entramado urbano: la plaza de las Coles, la del Vino o la del Aceite recuerdan los oficios del pasado; el portal de la Gallarda conserva un tramo de muralla original, y la antigua Curia, que funcionó como tribunal y cárcel, alberga hoy el Museo de Historia Medieval.
En el interior de la basílica, tres naves góticas sostienen un retablo de alabastro, una joya del gótico flamígero que desafía el olvido. Tallado con una minuciosidad extraordinaria, esta pieza de seis metros y medio de altura deslumbra con una textura casi etérea. El escultor francés Ponç Gaspar figura como su autor principal, aunque muchos otros artesanos anónimos dejaron aquí su huella. Hoy, su singularidad le ha valido el título de basílica menor, concedido por el papa Juan Pablo II en 2001, y su reconocimiento como Monumento Nacional desde 1931.
El imponente retablo gótico flamígero de la basílica de Santa María de Castelló d'Empúries, en Girona. (saltaconmigo.com)
Calles con historia, paisajes con alma
Además de su patrimonio religioso, el municipio conserva barrios como el Call, la antigua judería, con su trazado laberíntico, o construcciones civiles como la Casa Gran y la Llotja. Los muros de la antigua prisión medieval aún guardan grafitos grabados por quienes esperaban justicia siglos atrás.
La historia convive hoy con rutas naturales como la vía verde del río Muga, que conecta Castelló con Empuriabrava, la marina residencial que ofrece un contrapunto moderno a la villa medieval. Desde allí, el visitante puede explorar el Parque Natural de los Aiguamolls de l'Empordà, santuario de aves y senderistas.
La identidad del municipio se completa con una gastronomía basada en productos locales como el foie-gras, el pato o las verduras de temporada, así como dulces típicos como los bruels o los rocs de Castelló. Castelló d'Empúries mantiene vivas sus raíces a través de un calendario festivo que combina historia, tradición y cultura popular. En febrero se celebra la Fiesta de la Candelaria, considerada la Fiesta Mayor de Invierno, con actividades en torno a la basílica y el casco antiguo.
En septiembre tiene lugar el Festival Terra de Trobadors, una de las recreaciones medievales más destacadas de Cataluña, con mercado, pasacalles, música antigua y espectáculos que transforman la villa en un auténtico escenario del siglo XIII. Además, en noviembre, el Foc de Castelló recuerda la batalla de 1874 entre carlistas y liberales con una recreación histórica que envuelve las calles del municipio.
Castelló d'Empúries está bien conectada tanto por carretera como por transporte público. Desde Barcelona, se puede llegar en coche en aproximadamente 1 hora y 45 minutos por la autopista AP-7. Desde Girona, el trayecto en coche es de unos 45 minutos por la misma vía. Para quienes prefieren el transporte público, la opción más práctica es viajar en tren hasta Figueres y, desde allí, tomar el autobús de la línea 12, operado por la compañía SARFA, que enlaza directamente con el centro del municipio.
Castelló d'Empúries, uno de los pueblos más históricos de Cataluña, conserva un legado arquitectónico y cultural capaz de seducir al visitante incluso en los meses más fríos. Un lugar donde el tiempo parece haberse detenido entre murallas, plazas porticadas y el recuerdo de nobles y trovadores, y que recientemente ha llamado la atención de la prestigiosa revista National Geographic.