El nuevo año ya ha llegado y una de las mejores formas de comenzarlo es, sin duda, con una escapada ocasional. Y es que, con los termómetros marcando temperaturas considerablemente bajas, se presentael ambiente ideal para gozar de la naturaleza en todo su esplendor y recargar las pilas de la vida irrefrenable de las grandes urbes. En este sentido, Galicia es una de las localizaciones predilectas para lograr este objetivo.
Se trata de una región en la que poder practicar numerosas actividades que aprovechan su entorno de la mejor manera. Y es que, si nos dejamos caer por dicho territorio, no podemos perdernos sus fantásticas rutas de senderismo a lo largo y ancho de su geografía. Una de las más recorridas por los visitantes es la ruta do Con Negro, la cual nos permitirá descubrir la belleza más auténtica de la costa en O Grove, Pontevedra.
Esta travesía circular de algo más de 7 kilómetros puede completarse en menos de 4 horas, presentando una dificultad baja para disfrutar en familia de manera ideal. Si bien puede comenzarse desde varios puntos, uno de los más recomendables es el Puerto Marítimo de San Vicente do Mar, en la comarca de Salnés, y nos dirigiremos hasta la playa de Buraca da Alondra, pudiendo visualizar el camino a través de las pasarelas de madera presentes en el lugar.
Recorrido de playa asombroso
Continuando con este embriagador paseo a orillas del mar, pronto llegaremos a la Playa de Piedras Negras. La senda trazada por la estructura de madera nos llevará seguidamente al monumento dedicado a los voluntarios del Prestige, localizado en un saliente hacia el mar, no sin antes habernos deleitado con la imagen de Playa Farruco. Esta se caracteriza por su forma de media concha y su arena dorada y fina. En este sentido, se trata de un buen espacio para detenernos y recobrar las fuerzas antes de proseguir.
Recobrando la marcha, a unos pocos minutos nos toparemos con la playa de Barrosa, con una bahía diminuta que nos ofrecerá unas vistas auténticas de postal de la isla de Sálvora. Este rincón presenta su relevancia histórica. Y es que, si nos remontamos al año 1811, en plena Guerra de Independencia Española, este lugar sirvió para desembarcar tropas durante el conflicto. Posteriormente, tras superar la punta y playa de Abelleira, nuestros ojos podrán contemplar la Playa de Canelas, popular por ser escenario para el mirador de la Batería de San Vicente.
A partir de aquí, las pasarelas de madera darán paso a un pequeño sendero señalizado para continuar la ruta. Con el mar a nuestro lado, el entorno se comenzará a presentar más rocoso, con formaciones graníticas particulares debido a la naturaleza erosiva del agua y el viento, además de una naturaleza ligeramente más frondosa. Tras dejarnos caer por la Playa de Aguieria y la Play de Catiñeira, habremos completado la ruta circular, la cual es realmente aconsejable para disfrutar de un plan familiar pleno.
El nuevo año ya ha llegado y una de las mejores formas de comenzarlo es, sin duda, con una escapada ocasional. Y es que, con los termómetros marcando temperaturas considerablemente bajas, se presentael ambiente ideal para gozar de la naturaleza en todo su esplendor y recargar las pilas de la vida irrefrenable de las grandes urbes. En este sentido, Galicia es una de las localizaciones predilectas para lograr este objetivo.