Descubre el pueblo con el desfiladero más largo de España y un balneario excavado en la roca: el mejor destino para arrancar 2026
Entre paredes de roca caliza y aguas termales que brotan del corazón de la montaña, este pequeño pueblo de Cantabria ofrece una escapada invernal distinta. Ideal para desconectar y empezar 2026 con buen pie
Un desfiladero de España abrupto y verde, encajado entre paredes de roca caliza. (Turismo Cantabria)
El desfiladero más largo de España, un balneario con historia y una naturaleza que abruma. Este pequeño pueblo cántabro reúne todos los ingredientes para una escapada de invierno diferente, lejos del bullicio y con vistas a los Picos de Europa. Una joya escondida ideal para empezar el año con energía renovada.
Esta garganta de roca caliza de más de 20 kilómetros atesora uno de los paisajes más impresionantes del norte peninsular. Al abrigo de montañas verticales de hasta 600 metros de altura, un diminuto núcleo de apenas 80 habitantes sorprende por su oferta turística y termal, su historia y su conexión con la mitología local.
Termalismo con siglos de tradición y vistas únicas
El balneario de La Hermida, activo desde 1842 y restaurado en 2006, aprovecha las aguas mineromedicinales que brotan a más de 60 ºC directamente desde el subsuelo rocoso. Su circuito exterior, que incluye una cueva excavada en la piedra, permite al visitante sumergirse mientras contempla el paisaje más salvaje de Cantabria. También ofrece piscina termal cubierta con chorros de hidromasaje, camas de burbujas, cuellos de cisne y géiseres de agua caliente. Además, cuenta con una cascada termal exterior, duchas de contraste, pediluvios, saunas y baño turco. El espacio se completa con cabinas para masajes y tratamientos personalizados, así como zonas de relax con tumbonas calefactadas para completar una experiencia de desconexión total en plena naturaleza.
No es necesario alojarse para acceder al complejo, aunque quienes pernoctan pueden disfrutar de servicios adicionales como unrestaurante tradicional, cafetería panorámica y habitaciones con vistas al desfiladero. Los clientes alojados pueden elegir entre habitaciones dobles estándar, superiores y algunas con bañera de hidromasaje y ventanales orientados a los Picos de Europa. La tarifa general para adultos es de 30 euros por 90 minutos de circuito, y 20 euros en el caso de niños entre 3 y 7 años.
Más allá del agua, la naturaleza invita a calzarse las botas. La ruta que atraviesa el desfiladero de La Hermida permite adentrarse en bosques de robles, hayas y castaños, cruzar arroyos y descubrir cascadas ocultas. Elmirador de Santa Catalina, conocido como la bolera de los moros, regala una de las mejores panorámicas de todo el entorno, con los Picos de Europa al fondo.
Quienes busquen emociones fuertes pueden optar por lavía ferrata equipada en las paredes del desfiladero, apta para escaladores sin experiencia pero con espíritu aventurero. Y quienes prefieran el legado cultural, pueden visitar la iglesia parroquial, que conserva una Dolorosa policromada del siglo XIX, o los restos de la ermita de San Pelayo, hoy en ruinas pero cargada de simbolismo.
La experiencia se completa con los sabores del valle. El cocido montañés o el cocido lebaniego, contundentes y perfectos para el invierno, son imprescindibles en los menús de los restaurantes locales. También lo son los quesos de oveja y cabra curados en cueva, como el Picón Bejes-Tresvisocon Denominación de Origen, y los embutidos caseros de jabalí o cerdo, elaborados artesanalmente, testimonio de una tradición ganadera aún viva en la comarca.
La Hermida, perteneciente al municipio de Peñarrubia, es la puerta natural hacia Liébana y los Picos de Europa. Su aislamiento, su entorno espectacular y su balneario histórico lo han convertido, sin necesidad de campañas ni etiquetas, en uno de los destinos más especiales de Cantabria. Un rincón remoto donde la roca, el agua y el tiempo invitan a quedarse un poco más.
El desfiladero más largo de España, un balneario con historia y una naturaleza que abruma. Este pequeño pueblo cántabro reúne todos los ingredientes para una escapada de invierno diferente, lejos del bullicio y con vistas a los Picos de Europa. Una joya escondida ideal para empezar el año con energía renovada.