La ruta de senderismo que tienes que hacer sí o sí en Cantabria: Vistas privilegiadas de un pueblo declarado Conjunto Histórico Artístico
Ideal para realizar en familia debido a su moderada dificultad y a su trazado no demasiado extenso, nos permitirá sumergirnos en la naturaleza propia de la región sin mayores contratiempos.
Esta ruta de Cantabria es ideal para despedir el año. (Escapada Rural)
El desenlace del año está a la vuelta de la esquina. Y es que son muchos los que aprovechan la ocasión para despedirlo de una manera distendida y relajada mediante una escapada ocasional en la que la desconexión de la rutina cotidiana es el principal objetivo. En este sentido, rodearnos de naturaleza suele ser la mejor solución, especialmente a través de actividades como el senderismo.
Afortunadamente, nuestro país cuenta con un entorno realmente rico y variado, el cual podemos explorar recorriendo las diferentes rutas que el ser humano ha creado con su paso a lo largo del tiempo. Por lo que, si escogemos una región tan atractiva como Cantabria, debemos dar oportunidad a sendas tan especiales como la ruta Monte Carmona.
Se trata de un trazado circular de poco más de ocho kilómetros de extensión que no presenta grandes dificultades, pudiendo completarlo en aproximadamente dos horas y media. Si bien no está balizada, continuarla no será un gran problema, siendo un plan ideal para otorgar un interesante final a este 2025.
Recorrido de desconexión
El punto de origen será el pueblo de Carmona. A una hora en coche de Santander, esta localidad ostenta el título de Conjunto Histórico Artístico gracias a su arquitectura típica montañesa, visible en muchas de sus antiguas casas. Avanzando por la carretera CA-182 hacia Collada de Carmona, cruzaremos el Barrio de San Pedro hasta encontrar la pista que nos llevará a la Ermita de las Lindes.
Será allí donde nos situaremos en el Monte de Carmona, formando un auténtico paisaje de película en combinación con la cuenca del río Quivierda, afluente del Nansa. Especies vegetales como el tocio y la cajiga dominan gran parte del territorio y sus proximidades. No obstante, el ecosistema adquiere un ambiente mucho más espeso conforme vamos ganando altura, con la presencia de robles, avellanosy espinos albares.
Ya en la cima, la ermita de Nuestra Señora de las Lindes nos dará la bienvenida a 600 metros de altura, desde la que podremos obtener unas vistas mucho más detalladas del pueblo y los alrededores. Una vez hayamos terminado de embelesar nuestra vista, recorreremos el camino hacia abajo hasta el puente de las Riegas, concluyendo una senda realmente encantadora para todo aquel que la recorra.
El desenlace del año está a la vuelta de la esquina. Y es que son muchos los que aprovechan la ocasión para despedirlo de una manera distendida y relajada mediante una escapada ocasional en la que la desconexión de la rutina cotidiana es el principal objetivo. En este sentido, rodearnos de naturaleza suele ser la mejor solución, especialmente a través de actividades como el senderismo.