Navarra te espera: relájate en un balneario junto a un campo de golf y recibe el Año Nuevo con estilo
A pocos kilómetros de Pamplona, entre colinas onduladas y bosques frondosos, se esconde un hotel con spa que ofrece una escapada de fin de año marcada por la calma, el confort y el contacto con la naturaleza
Imagen del hotel que contempla uno de los valles más frondosos de Navarra, con colinas tapizadas de robles y prados. (Google)
Silencio, naturaleza y bienestar se dan la mano en uno de los valles más frondosos del norte de España. A apenas 25 kilómetros de Pamplona, una escapada de fin de año ofrece spa, gastronomía local y colinas tapizadas de robles y prados, en un entorno que parece detenido en el tiempo.
Enclavado en el corazón del valle de Ulzama, el Hotel Mirador de Ulzama reabrió sus puertas tras más de una década cerrado. Su ubicación privilegiada, a tan solo 500 metros del Club de Golf Ulzama, lo convierte en un refugio ideal para quienes buscan desconectar del ritmo diario, recargar energía en plena naturaleza y empezar el año con una experiencia de auténtico confort.
Un balneario entre colinas verdes y robledales
El edificio, renovado por completo por el Grupo Thius en 2023, acoge un exclusivo hotel de cuatro estrellas que combina el diseño contemporáneo con la tradición arquitectónica navarra. En su interior, el área de spa se presenta como el gran reclamo invernal: una piscina de chorros con hidromasaje, tumbonas térmicas, sauna seca, baño de vapor, duchas de contraste y una carta de masajes diseñada para liberar cuerpo y mente. Todo ello rodeado de colinas que visten de verde incluso en diciembre.
El acceso al circuito termal tiene un precio de 20 euros para huéspedes (25 para no alojados) y dura una hora. Además, los niños entre 2 y 12 años pueden acceder por 10 euros (15 euros, si no son clientes) y siempre bajo supervisión. Lavanda, menta y jazmín son algunos de los aromas empleados en los masajes con aceites esenciales, disponibles para quienes deseen ampliar su momento de bienestar.
Imagen de la piscina exterior del Hotel Mirador de Ulzama, pensada para disfrutar del entorno natural en los meses cálidos. (Google)
Alojamiento, gastronomía y escapadas de invierno
Con 27 habitaciones —22 dobles y 5 suites con bañera de hidromasaje—, el hotel ofrece estancias con camas de 2,10 metros de largo, detalles de diseño cuidadosamente seleccionados y un entorno que invita al descanso. La experiencia se completa en su restaurante El Mirador, donde se sirve cocina de temporada con productos de cercanía: chuleta de vaca, solomillo de ciervo, pochas, croquetas de bacalao y piparras frescas.
La ubicación del hotel permite disfrutar tanto del silencio del valle como de actividades al aire libre. Su proximidad al campo de golflo convierte en una opción atractiva para quienes deseen practicar deporte antes de pasar por el spa. Además, el entorno rural de Urrizola-Galáin mantiene intacto el encanto tradicional navarro.
Navarra es en estas fechas un destino inusual para celebrar el cambio de calendario. Lejos del bullicio urbano y de los grandes centros turísticos, este alojamiento propone un Año Nuevo sereno, rodeado de bosques atlánticos y con todas las comodidades de un hotel boutique. Una forma diferente de empezar el año: sin prisas, sin ruido y con la vista puesta en el bienestar.
Todo en este alojamiento parece pensado para alinear cuerpo y mentecon el ritmo pausado del entorno: desde la amplitud de sus habitaciones hasta la quietud del agua. Un destino que no solo ofrece descanso, sino una manera diferente de habitar el tiempo.
Silencio, naturaleza y bienestar se dan la mano en uno de los valles más frondosos del norte de España. A apenas 25 kilómetros de Pamplona, una escapada de fin de año ofrece spa, gastronomía local y colinas tapizadas de robles y prados, en un entorno que parece detenido en el tiempo.