El Parador en el que tienes que alojarte una vez en la vida: mitad castillo mitad convento y con un bonito claustro románico donde desayunar
Dormir entre muros centenarios, despertar con vistas abiertas al paisaje y comenzar el día en un espacio cargado de historia es una experiencia poco habitual
El Parador que tienes que conocer mitad castillo mitad convento. (Paradores)
Hay alojamientos que van mucho más allá de ofrecer una cama para pasar la noche y se convierten en una experiencia en sí mismos. En el interior de Aragón, existe un enclave histórico que domina el paisaje desde lo alto de un cerro y que permite desconectar del ritmo diario entre muros centenarios, patios silenciosos y panorámicas abiertas. Dormir en un antiguo recinto fortificado, recorrer estancias cargadas de arte y comenzar el día en un claustro románico convierte la estancia en un recuerdo difícil de borrar.
Ese lugar es el Parador de Alcañiz, situado en la localidad turolense deAlcañiz, un edificio singular que combina la fuerza defensiva de un castillo con la calma propia de un convento. Levantado entre los siglos XII y XIII sobre el Cerro Pui Pinos, el conjunto conserva elementos originales como la torre del homenaje y suma espacios posteriores como el Palacio de los Comendadores, del siglo XVIII. Uno de sus grandes atractivos es su claustro románico, un espacio sereno y luminoso donde los huéspedes pueden desayunar rodeados de historia, con vistas al entorno del Bajo Aragón.
El interior del Parador destaca por la amplitud de sus estancias y por una cuidada decoración que respeta el carácter histórico sin renunciar al confort actual. Sobresalen los murales góticos del siglo XIV, integrados en paredes de tonos ocres y rojizos, que conviven con un sepulcro plateresco y una fachada barroca. Las habitaciones, disponibles en distintas tipologías, mantienen ese equilibrio entre pasado y presente, con mobiliario elegante, luz natural y vistas privilegiadas. A ello se suma una completa oferta de servicios que incluye jardín, restaurante, gimnasio, sauna o terraza, pensados para una estancia relajada y funcional.
El impresionante Parador de Alcañiz. (Paradores)
La propuesta se completa con la gastronomía del Restaurante La Concordia, donde la cocina tradicional aragonesa ocupa un lugar central gracias al uso de producto local y recetas emblemáticas como las migas, las borrajas, el bacalao a la baturra o el ternasco de Aragón. Todo ello en un ambiente palaciego que refuerza la experiencia. Además, uno de los aspectos más atractivos de este Parador es que resulta más accesible de lo que muchos imaginan, ya que el calendario muestra numerosas fechas con precios por debajo de los 100 euros por noche, una oportunidad que no se puede dejar pasar para alojarse en un enclave histórico único en la provincia de Teruel.
Hay alojamientos que van mucho más allá de ofrecer una cama para pasar la noche y se convierten en una experiencia en sí mismos. En el interior de Aragón, existe un enclave histórico que domina el paisaje desde lo alto de un cerro y que permite desconectar del ritmo diario entre muros centenarios, patios silenciosos y panorámicas abiertas. Dormir en un antiguo recinto fortificado, recorrer estancias cargadas de arte y comenzar el día en un claustro románico convierte la estancia en un recuerdo difícil de borrar.