El histórico balneario de Cataluña que sorprende con aguas geotérmicas que brotan desde 2.800 metros de profundidad
En el corazón del Maresme, a escasos metros del mar, se esconde un refugio termal que ha atraído a escritores, veraneantes y amantes del bienestar durante más de dos siglos
Las aguas mineromedicinales del balneario brotan a 38,8 °C, creando un ambiente relajante que invita a sumergirse y desconectar. (Extraída de Facebook)
Un pequeño municipio costero del Maresmeesconde un legado termal milenario donde el agua emerge, intacta, desde las profundidades de la tierra y llega al bañista tal como brota del manantial. Su temperatura constante, su composición inalterada y sus propiedades terapéuticas han convertido este balneario en un destino único para quienes buscan salud, belleza y bienestar de forma natural.
A pocos pasos del mar y en pleno corazón deCaldes d'Estrac, se encuentra un centro termal que lleva más de dos siglos aprovechando las virtudes de un fenómeno geológico excepcional. El agua mineromedicinal, calentada de forma natural por energía geotérmica, brota desde una falla tectónica situada a 2.800 metros de profundidad y asciende a la superficie a 38,8 °C sin necesidad de ser manipulada, conservando intactas sus propiedades biológicas, químicas y físicas.
Una experiencia termal única en el sur de Europa
Esta agua clorurada sódica, reconocida oficialmente como mineromedicinal, fluye directamente hasta las instalaciones del balneario, renovándose de forma continua y sin alteraciones artificiales. Su uso está indicado para tratar dolencias reumáticas, problemas respiratorios, afecciones del aparato locomotor o inflamaciones urinarias, pero también es ideal para la recuperación muscular, el tratamiento post-Covid o el alivio del estrés crónico.
El centro ofrece tratamientos como balneoterapia, haloterapia, fangoterapia y circuitos combinados que integran duchas escocesas, vaporarium, piscinas termales y masajes terapéuticos. Destaca la cueva de sal, donde la haloterapia actúa sobre el sistema respiratorio y dermatológico gracias al microclima controlado que reproducen las sales subterráneas. Además, el balneario ha incorporado un programa especializado de terapia termal con bebés, que aprovecha la suavidad del agua y su estabilidad térmica para ofrecer una experiencia segura y estimulante para los más pequeños.
La historia del Balneari de Caldes d'Estrac se remonta a 1818, cuando fue fundado como un edificio de uso público impulsado por el Ayuntamiento y la parroquia local. Pero sus aguas ya eran conocidas y aprovechadas desde tiempos romanos. Durante siglos, estas termas han atraído a artistas, escritores y miembros de la alta sociedad catalana como Joan Maragall, Jacint Verdaguer o Apelles Mestres. Hoy, el balneario mantiene su carácter accesible y ha obtenido certificaciones de sostenibilidad como el distintivo Biosphere, que reconoce su compromiso con el medio ambiente y el turismo responsable.
Visitar este balneario no es solo sumergirse en un agua con más de 200 años de historia moderna, sino participar de un legado milenario que combina salud, ciencia y territorio. En un entorno donde se funden el Mediterráneo, la arquitectura modernista y el espíritu artístico de la comarca, la experiencia termal adquiere una dimensión sensorial y cultural difícil de igualar en otras regiones de España.
Un pequeño municipio costero del Maresmeesconde un legado termal milenario donde el agua emerge, intacta, desde las profundidades de la tierra y llega al bañista tal como brota del manantial. Su temperatura constante, su composición inalterada y sus propiedades terapéuticas han convertido este balneario en un destino único para quienes buscan salud, belleza y bienestar de forma natural.