Parece un Gaudí, pero está en Extremadura: el monumento que no te puedes perder en Badajoz
Un enclave sorprende a los viajeros por su diseño imposible y una historia que parece sacada de un cuento. Lo que comenzó como un sueño familiar hoy se ha convertido en uno de los rincones más singulares
El monumento que no te puedes perder en Badajoz. (Gaudi Extremadura)
En la provincia de Badajoz se esconde una construcción tan singular que muchos viajeros la relacionan de inmediato con la estética modernista y los mosaicos coloridos que recuerdan a ciertos iconos arquitectónicos. Este lugar, convertido hoy en uno de los espacios más fotografiados de Extremadura, sorprende por su forma, por su historia y por la creatividad desbordante que encierra. Además, su visita guiada se ha convertido en un auténtico reclamo turístico para quienes buscan rincones únicos y alejados de las rutas habituales.
@destinadostravel 📍El Capricho de Cotrina, en Los Santos de Maimona. Badajoz 🔓Guárdalo para no olvidar y poder visitar este lugar tan increíble cuando estés por la zona Construido por don Francisco González, albañil y marmolista sin estudios en arquitectura, atendiendo a los deseos de su hija de tener una casa con piscina. Trabajó en ella con sus manos durante más de 30 años y ahora sus hijos y su yerno trabajar para acabar su obra. Muchos lo comparan con Gaudi pero él ni siquiera conocía su obra cuando empezó a construir su sueño. Hoy en día son numerosos los profesores, arquitectos y expertos que se acercan a contemplar y aprender de esta obra dado que, entre otras genialidades, no hay líneas rectas en su construcción. 👀Las visitas son guiadas (por su propia hija) y se realizan los fines de semana y festivos con cita previa. 🎟️ La entrada es gratuita pero aceptan un donativo para ayudar a mantener y continuar la obra. Contacto: https://www.gaudiextremadura.es/ 📞 651023004 ✨Un lugar hecho desde el amor digno de visitar✨ . #badajoz#elcaprichodecotrina#lugaresdecuento#planes#traveltok#weekendplans♬ sonido original - destinadostravel
A partir de la segunda mitad del siglo XX, un albañil extremeño decidió levantar, sin planos ni formación técnica, una obra que décadas después atraería la atención de curiosos y amantes del turismo cultural: El Capricho de Cotrina, situado enLos Santos de Maimona. Inspirado por el deseo de su hija de tener una casa de campo diferente a cualquier otra, Francisco González Gragera comenzó en 1989 un proyecto que evolucionó hasta convertirse en un castillo moderno de formas redondeadas, mosaicos multicolores y ornamentos que evocan un universo casi fantástico. Su estructura, de unos 183 metros cuadrados, combina mampostería de piedra caliza, ladrillo y mortero de cemento, con elementos decorativos que juegan con curvas, texturas y volúmenes.
Una obra autodidacta que sigue creciendo
Concebido para ser habitable, el edificio incluye todas las estancias propias de una vivienda y está rodeado de un entorno igualmente creativo: un estanque con cascada, un taller de mármol y otras piezas que prolongan el estilo imaginativo de su autor. Tras el fallecimiento de González Gragera en 2016, sus hijos continúan ampliando y perfeccionando la construcción, manteniendo viva la esencia del proyecto familiar. Hoy, este enclave se ha convertido en un atractivo turístico que ha aparecido en medios de comunicación y publicaciones sobre arquitectura singular, recibiendo incluso reconocimiento desde el extranjero.
Las visitas, disponibles los fines de semana y festivos mediante cita previa en el teléfono 651 023 004, están guiadas por una de las hijas del creador. Son gratuitas, aunque se solicita un donativo destinado a continuar la obra, siguiendo el espíritu de quienes la levantaron. Además, el reflejo de la luz sobre los mosaicos, la posibilidad de recorrer espacios tan simbólicos como la puerta en forma de pavo real o el pasillo salmón, y la oportunidad de descubrir nuevas piezas en constante evolución convierten este lugar en una parada imprescindible para quienes viajan por el sur de Extremadura.
En la provincia de Badajoz se esconde una construcción tan singular que muchos viajeros la relacionan de inmediato con la estética modernista y los mosaicos coloridos que recuerdan a ciertos iconos arquitectónicos. Este lugar, convertido hoy en uno de los espacios más fotografiados de Extremadura, sorprende por su forma, por su historia y por la creatividad desbordante que encierra. Además, su visita guiada se ha convertido en un auténtico reclamo turístico para quienes buscan rincones únicos y alejados de las rutas habituales.