La ruta de senderismo que tienes que hacer sí o sí en Zamora: fácil y en un precioso castañar
Un recorrido que sorprende por la serenidad de su paisaje y la belleza de sus bosques antiguos. Un sendero accesible y lleno de encanto que invita a descubrir uno de los rincones más especiales de la comarca
La ruta de senderismo que tienes que hacer sí o sí en Zamora. (Wikiloc/Coral)
Entre los bosques más cautivadores para hacer senderismo en Zamora se encuentra un itinerario que destaca por su paisaje otoñal, su accesibilidad y la presencia de árboles centenarios que parecen esculpidos por el tiempo. Esta ruta sencilla, ideal para quienes buscan naturaleza sin grandes exigencias físicas, es uno de los paseos más apreciados de la comarca gracias a sus escenarios de montaña, valle y praderas, a pesar de que los incendios asolaron la zona este verano.
Se trata de la Ruta del Castañar de Hermisende,un recorrido circular de unos 8 kilómetros, con una duración aproximada de 2 horas y 30 minutos y catalogado con dificultad baja. El camino parte del núcleo urbano de Hermisende y discurre por antiguos senderos tradicionales que conectaban tierras de labor, prados y sotos de castaños centenarios. Nada más abandonar el asfalto, el caminante se adentra en un entorno en el que los primeros ejemplares monumentales anticipan la grandeza del paisaje que está por venir.
Un sendero fácil entre ríos, prados y árboles centenarios
El itinerario avanza hacia el río Pequeño, cuyo primer puente revela una poza casi escondida entre musgos y piedras. A partir de este punto surge la bifurcación que enlaza con el camino de la Raya, la ruta que se adentra en Portugal, aunque nuestro sendero continúa por la derecha para reencontrarse más adelante con las aguas del valle. Tras cruzar el segundo puente, el ascenso hacia la loma permite disfrutar de una panorámica abierta sobre las praderías de la cuenca del Tuela, un tramo especialmente apreciado por la variedad de contrastes entre bosque y terreno despejado.
El descenso posterior se realiza por un antiguo camino tallado en roca viva, donde se aprecian las rodeiras, marcas indelebles del paso de los carros. Es en este tramo final cuando vuelven a aparecer los castaños más imponentes del recorrido, cada uno con formas singulares y cicatrices que narran siglos de historia natural. El regreso al pueblo se efectúa junto al puente y la zona recreativa del río Tuela, con la torre de la iglesia barroca como guía visual hasta completar una de las rutas más emblemáticas de la provincia.
Entre los bosques más cautivadores para hacer senderismo en Zamora se encuentra un itinerario que destaca por su paisaje otoñal, su accesibilidad y la presencia de árboles centenarios que parecen esculpidos por el tiempo. Esta ruta sencilla, ideal para quienes buscan naturaleza sin grandes exigencias físicas, es uno de los paseos más apreciados de la comarca gracias a sus escenarios de montaña, valle y praderas, a pesar de que los incendios asolaron la zona este verano.