Es noticia
Parece la Toscana, pero está en Castellón: casas de piedra en uno de los pueblos más bonitos de España
  1. Viajes
Con un casco histórico que es BIC

Parece la Toscana, pero está en Castellón: casas de piedra en uno de los pueblos más bonitos de España

Entre las montañas del interior castellonense espera un destino que sorprende por su estética y un patrimonio medieval difícil de encontrar. Un lugar sereno, silencioso y perfecto para quienes buscan perderse entre paisajes de piedra

Foto: Parece la Toscana, pero está en Castellón. (Comunitat Valenciana)
Parece la Toscana, pero está en Castellón. (Comunitat Valenciana)

En el interior de la provincia de Castellón se esconde un enclave que, por su armonía de paisajes, sus colinas calcáreas y el carácter de su arquitectura tradicional, recuerda a ciertos rincones de la Toscana italiana. Sus calles silenciosas y la imagen de sus viviendas de piedra convierten este destino en uno de los más buscados por quienes desean una escapada tranquila, cargada de historia y de esencia mediterránea. Además, su casco histórico ofrece un recorrido perfecto para quienes buscan pueblos medievales bien conservados y con un importante atractivo cultural.

Un conjunto medieval excepcional entre montañas

No es casual que este municipio, Culla, figure entre los pueblos más bonitos de España, ya que su núcleo antiguo —declarado Bien de Interés Cultural y Conjunto Histórico-Artístico— mantiene intacta la atmósfera de épocas pasadas. Su entramado de calles estrechas, rincones llenos de encanto y fachadas de piedra crean una estampa única que cautiva desde el primer paso. La localidad, situada en l’Alt Maestrat, muestra aún los vestigios de las civilizaciones que dejaron su huella, desde su origen árabe hasta la profunda impronta templaria que marcó su desarrollo y sus construcciones más emblemáticas.

El visitante puede profundizar en este legado recorriendo la Ruta Templaria, un itinerario que conecta algunos de los edificios más representativos, como la antigua cárcel del Comendador, el hospital histórico, la Casa Abadía o los restos del castillo, donde se conservan elementos medievales como torreones, pasadizos o la Torre del Frare Pere. Desde esta parte elevada del municipio se obtiene una de las panorámicas más impresionantes de la zona, una imagen que resume la majestuosidad del conjunto y la particular distribución del pueblo, dividido entre su parte alta de piedra y la baja, con paredes encaladas que recuerdan la cercanía del Mediterráneo.

El atractivo del destino no se limita a su patrimonio. Su entorno natural, marcado por barrancos, masías históricas y desniveles que superan el millar de metros, ofrece un paisaje agreste perfecto para conectar con la naturaleza. Además, la gastronomía local —profundamente ligada al territorio— propone recetas tradicionales como la 'olla del Maestrat', guisos de montaña, carnes locales y dulces artesanales como los rotllos o las clariandes, junto a productos tan representativos como la trufa negra. Todo ello convierte a Culla en un escenario ideal para disfrutar de un viaje pausado, descubrir su legado templario y dejarse envolver por una de las estampas más singulares de la Comunitat Valenciana.

En el interior de la provincia de Castellón se esconde un enclave que, por su armonía de paisajes, sus colinas calcáreas y el carácter de su arquitectura tradicional, recuerda a ciertos rincones de la Toscana italiana. Sus calles silenciosas y la imagen de sus viviendas de piedra convierten este destino en uno de los más buscados por quienes desean una escapada tranquila, cargada de historia y de esencia mediterránea. Además, su casco histórico ofrece un recorrido perfecto para quienes buscan pueblos medievales bien conservados y con un importante atractivo cultural.

Castellón
El redactor recomienda