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Descubre el castañar en Cantabria con árboles centenarios y troncos retorcidos que parecen esculturas naturales
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Descubre el castañar en Cantabria con árboles centenarios y troncos retorcidos que parecen esculturas naturales

Sus troncos retorcidos, moldeados por siglos de historia, forman un bosque único en Cantabria donde la naturaleza se expresa con una personalidad inconfundible

Foto: La comarca de Liébana esconde un tapiz de castaños con siglos de antigüedad. (Extraída de Facebook)
La comarca de Liébana esconde un tapiz de castaños con siglos de antigüedad. (Extraída de Facebook)

​El Habario, uno de los castañares más singulares de Cantabria, atrae cada año a viajeros que buscan paisajes auténticos y árboles centenarios de formas imposibles. Este rincón de Liébana se ha consolidado como un espacio privilegiado para quienes desean adentrarse en un bosque donde la naturaleza parece cincelar cada tronco.

La visita comienza siempre con un pequeño enigma: tras cruzar los primeros senderos, el paisaje se abre de golpe y aparecen enormes castaños con estructuras retorcidas que recuerdan a figuras labradas en madera. Solo entonces el caminante comprende por qué este lugar, también conocido como la Castañera de Pendes, figura entre los parajes más llamativos del norte peninsular. Sus ejemplares, con siglos de historia, forman un conjunto que funciona como un museo al aire libre.

placeholder Imagen de El Habario, que resiste sobre una pradera con vistas a los Picos de Europa. (Extraída de Facebook)
Imagen de El Habario, que resiste sobre una pradera con vistas a los Picos de Europa. (Extraída de Facebook)

Un bosque histórico entre montañas y tradiciones

El Habario se sitúa entre Pendes y Cabañes, dentro del municipio de Cillorigo de Liébana, y está rodeado por dos áreas protegidas: el LIC de Liébana y la ZEPA del desfiladero de la Hermida. Su origen está ligado al aprovechamiento tradicional del castaño, un árbol que durante siglos proporcionó alimento, madera y sombra a los habitantes de la comarca. Hoy, ese legado sigue visible en un paisaje de pastos, antiguas rutas de recolección y zonas de uso forestal que conviven con un entorno cada vez más valorado para el senderismo.

A 536 metros de altitud, este castañar ofrece unas vistas privilegiadas del Macizo Oriental de los Picos de Europa. El silencio solo lo rompen el viento y los cencerros del ganado que aún transita por la zona. Desde el Mirador del Corral de Los Moros, habilitado en un antiguo recinto defensivo altomedieval, se observan más de 200 castaños monumentales y restos de antiguos poblamientos que permanecen ocultos entre la vegetación.

Rutas, miradores y cómo llegar

Para quienes deseen recorrer este enclave, el sendero que parte del pequeño núcleo de Pendes permite adentrarse en un bosque húmedo, cubierto de musgo y helechos. La ruta es apta para familias y conecta con varios puntos panorámicos desde los que contemplar el mosaico de colores otoñales o, en invierno, las cumbres nevadas del cercano pico San Carlos. Además, existe un área recreativa con mesas, columpios y una fuente, muy utilizada por excursionistas.

Tras la caminata, nada mejor que reponer fuerzas probando el tradicional cocido lebaniego o los 'quesucos' artesanales

Tras la visita, muchos viajeros aprovechan para detenerse en los pequeños restaurantes del valle y probar alguno de los productos tradicionales de la zona. Los 'quesucos' de Liébana, elaborados de forma artesanal, son una de las opciones más recomendadas por los forasteros para rematar la jornada y descubrir otro de los sabores que definen la identidad de este rincón cántabro.

El acceso es sencillo desde las principales ciudades del norte. Desde Santander, la carretera N-621 conduce hacia el desfiladero de la Hermida antes de tomar los desvíos locales hacia Pendes. Desde Bilbao, el itinerario más habitual combina la A-8 con la misma N-621 en dirección a Liébana. En ambos casos, el tramo final transcurre por carreteras estrechas, pero el paisaje compensa cada curva con creces. Visitar El Habario es descubrir un bosque único que resume, en unos pocos kilómetros, la esencia natural y cultural de Liébana.

​El Habario, uno de los castañares más singulares de Cantabria, atrae cada año a viajeros que buscan paisajes auténticos y árboles centenarios de formas imposibles. Este rincón de Liébana se ha consolidado como un espacio privilegiado para quienes desean adentrarse en un bosque donde la naturaleza parece cincelar cada tronco.

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