De Lloret a Tossa de Mar: la idílica ruta de senderismo perfecta para descubrir los acantilados y calas de la Costa Brava
Un recorrido frente al Mediterráneo que combina acantilados, calas ocultas y miradores naturales capaces de sorprender incluso a los caminantes más habituales
Imagen panorámica de Tossa de Mar, punto final de esta ruta senderista de la Costa Brava. (Extraída de Facebook)
El Camí de Ronda entre Lloret de Mar y Tossa de Mar se ha consolidado como una de las rutas de senderismo más atractivas de la Costa Brava, un recorrido que combina acantilados, calas escondidas y miradores naturales que revelan la esencia más salvaje del litoral gerundense.
Pocos caminantes imaginan lo que aguarda al avanzar los primeros metros del sendero que une estas dos localidades de Girona El trazado, aparentemente sencillo, comienza a revelar giros inesperados, pasarelas de roca y un juego de luces que anticipa una de las etapas más cautivadoras del Camí de Ronda. A cada paso, el paisaje se abre con una mezcla de calma y vértigo que prepara al senderista para uno de los tramos más sorprendentes del litoral gerundense.
A medida que el camino avanza, el perfil de la Costa Bravase transforma. La vegetación se adentra en los acantilados, el rumor del mar se intensifica y las calas empiezan a sucederse. Es el tramo donde el senderista comprende por qué este itinerario, heredero de antiguos pasos de pescadores y contrabandistas, conserva intacto su aire aventurero.
Una postal mediterránea de 12 km
El Camí de Ronda forma parte del histórico recorrido que enlaza Blanes con Portbou, más de 200 kilómetros que acompañan al Mediterráneo entre miradores naturales, playas escondidas y pueblos marineros. Sin embargo, la ruta entre Blanes y Tossa concentra muchos de los elementos que han convertido este sendero en un clásico: calas recónditas, vegetación salvaje y un trazado que mira al mar de forma constante.
Este tramo, de dificultad media, coincide además con el GR-92, lo que facilita la orientación gracias a su señalización continua con marcas blancas y rojas. Las subidas y bajadas pronunciadas aportan dinamismo sin exigir una técnica avanzada, por lo que es un itinerario recomendable para la mayoría de senderistas.
Calas, acantilados y un final entre murallas
A lo largo de los 12 kilómetros que separan ambos municipios, el camino atraviesa enclaves tan singulares como Cala Canyelles, Cala Morisca o Cala Llevadó. Todas comparten un elemento: la sensación de estar ante rincones a los que solo se accede caminando, resguardados entre rocas rojizas y aguas transparentes.
El recorrido culmina en Tossa de Mar, uno de los pueblos más emblemáticos del litoral gerundense. Su recinto amurallado y sus torres frente al Mediterráneo funcionan como una postal perfecta para cerrar una jornada que combina naturaleza, historia y algunos de los paisajes más reconocibles de la Costa Brava.
Datos de interés
Localización: Costa Brava, provincia de Girona.
Inicio del recorrido: Lloret de Mar.
Final del recorrido: Tossa de Mar.
Distancia aproximada: 12 kilómetros.
Duración media: Entre 3 y 4 horas, según ritmo y paradas.
Tipo de ruta: Lineal, siguiendo el trazado costero.
Dificultad: Media, con tramos de escaleras, subidas y bajadas pronunciadas.
Señalización: Coincide con el GR-92, marcado con señales blancas y rojas.
Puntos destacados: Cala Canyelles, Cala Morisca, Cala Llevadó y miradores naturales sobre acantilados.
Accesibilidad: Requiere un mínimo de condición física; algunos tramos estrechos.
El Camí de Ronda entre Lloret de Mar y Tossa de Mar se ha consolidado como una de las rutas de senderismo más atractivas de la Costa Brava, un recorrido que combina acantilados, calas escondidas y miradores naturales que revelan la esencia más salvaje del litoral gerundense.