Es noticia
El precioso pueblecito que parece los Alpes, pero está en España: una joya única perfecta para una escapada navideña
  1. Viajes
APUNTA Y RESERVA

El precioso pueblecito que parece los Alpes, pero está en España: una joya única perfecta para una escapada navideña

Rodeado por montañas imponentes y cubierto de nieve durante el invierno, este rincón del Pirineo se configura como uno de los destinos más mágicos para vivir una Navidad de cuento sin necesidad de salir de España

Foto: (Fuente: iStock)
(Fuente: iStock)

Cada año, cuando llegan las primeras nevadas, miles de viajeros empiezan a buscar destinos europeos donde vivir la magia de la Navidad. Las calles iluminadas de Alsacia, los pueblos de Austria o las aldeas nevadas de Suiza suelen acaparar las listas de deseos. Mercadillos, tejados blancos y un ambiente de cuento que parece difícil de igualar sin salir del continente es el deseo de muchos. Sin embargo, algunos olvidan que España guarda rincones capaces de competir con cualquier postal alpina y que, además, están mucho más cerca.

Entre esos destinos que sorprenden a cualquiera hay uno especialmente llamativo, un pequeño pueblo escondido entre montañas gigantescas que, bajo la nieve, parece transportarte directamente a los Alpes. Rodeado por cumbres que superan los 3.000 metros, su aire puro y su ambiente navideño han hecho que se convierta en uno de los enclaves favoritos para quienes buscan una Navidad diferente sin necesidad de irse muy lejos. Y ese lugar, que cada año conquista a más visitantes, es Benasque, una joya del Pirineo aragonés que combina tradición, naturaleza y una atmósfera navideña difícil de encontrar en otros lugares.

placeholder (Fuente: iStock)
(Fuente: iStock)

Situado en el corazón del Parque Natural Posets-Maladeta, Benasque ocupa el valle central de uno de los espacios más espectaculares de toda la cordillera pirenaica. Las montañas más altas del Pirineo, como el Aneto o la Maladeta, se alzan alrededor del pueblo formando un anfiteatro natural que en invierno se llena de nieve y luz. Su casco urbano, cuidado y lleno de casas de piedra y madera, invita a pasear, a descubrir sus pequeñas tiendas y a entrar en calor en alguno de sus bares y restaurantes.

La experiencia navideña en Benasque tiene un encanto especial. A diferencia de otros destinos más masificados, aquí la Navidad se vive con calma, con una iluminación discreta que resalta la arquitectura tradicional y con un ambiente montañés que enamora. Además, el pueblo ha sido protagonista en los últimos años gracias a su participación en la conocida campaña de Ferrero Rocher, que premia a los pueblos con la iluminación navideña más espectacular. En 2023 fue uno de los finalistas, un empujón mediático que ayudó a situarlo en el mapa y que mantiene viva la esperanza de que algún día luzca un alumbrado todavía más espectacular.

La nieve es protagonista absoluta. Quienes buscan deportes de invierno encuentran aquí uno de los mejores escenarios posibles. A pocos kilómetros está la estación de Aramón Cerler, muy valorada por su calidad de nieve y por sus pistas largas, perfectas tanto para esquiadores experimentados como para quienes dan sus primeros pasos.

Para quienes prefieren opciones más tranquilas, los Llanos del Hospital ofrecen uno de los mejores espacios del Pirineo para practicar esquí nórdico, esquí de fondo o incluso rutas de travesía. El entorno es tan impresionante que incluso quienes no esquían disfrutan solo con pasear por sus llanuras nevadas.

También hay actividades para quienes quieren pasar una Navidad diferente sin necesidad de practicar deporte. Las excursiones con raquetas de nieve son una de las propuestas más populares, ideales para descubrir el paisaje blanco sin grandes esfuerzos. Otra de las experiencias más divertidas para familias son los paseos en trineo tirado por perros, una actividad que emociona especialmente a los niños y que se ha convertido en un clásico de las vacaciones invernales en el valle.

Foto: Mercado de Navidad en la Plaza de la Doma, Riga (iStock)

Pero si hay algo que enamora de Benasque es la posibilidad de perderse por sus senderos. Aunque el invierno limita algunas rutas, muchas siguen accesibles y permiten contemplar la naturaleza en estado puro. Una de las excursiones más conocidas es la que lleva hasta la cascada del Forau d’Aiguallut, un salto de agua espectacular rodeado de paisajes que parecen sacados de un documental. Para quienes viajan en familia o quieren paseos sencillos, hay rutas adaptadas a todos los niveles que permiten disfrutar del entorno sin necesidad de estar en plena forma.

El valle de Benasque está rodeado de pequeños pueblos y rincones que merecen una visita. Muy cerca se encuentra Anciles, con sus casas solariegas perfectamente conservadas, que ofrecen una muestra del estilo tradicional de la zona. También está Eriste, punto de partida para quienes desean acercarse al majestuoso Posets, la segunda cima más alta del Pirineo. En sus alrededores se extiende el conocido valle de los Ibones, donde lagos como el de Batisielles, la Aigüeta o el de Posets componen uno de los paisajes más bellos del territorio.

Quienes buscan una escapada navideña que combine montaña, nieve, tradición y calma encuentran en Benasque un destino perfecto. Sus paisajes, comparables a los mejores escenarios alpinos, hacen que cada día pueda ser diferente. Un lugar donde desconectar y dejarse llevar por el espíritu de la Navidad.

Cada año, cuando llegan las primeras nevadas, miles de viajeros empiezan a buscar destinos europeos donde vivir la magia de la Navidad. Las calles iluminadas de Alsacia, los pueblos de Austria o las aldeas nevadas de Suiza suelen acaparar las listas de deseos. Mercadillos, tejados blancos y un ambiente de cuento que parece difícil de igualar sin salir del continente es el deseo de muchos. Sin embargo, algunos olvidan que España guarda rincones capaces de competir con cualquier postal alpina y que, además, están mucho más cerca.

Viajes
El redactor recomienda