La ruta de senderismo que tienes que hacer sí o sí en Asturias: un auténtico viaje a la prehistoria con dolmen incluido
Para llegar al Dolmen de Merillés, debemos recorrer una agradable senda por la sierra rodeada de naturaleza y con unas vistas realmente espectaculares.
La ruta del Dolmen de Merillés es una de las más interesantes de toda Asturias. (Turismo Asturias)
El otoño, esa estación del año marcada por la acentuada bajada de las temperaturas y la aparición de las precipitaciones, especialmente en algunas zonas de España. Si bien muchos optan por organizar planes en interiores, otros prefieren aprovechar esta época del año para desconectar de la rutina diaria en contacto con la naturaleza. Y es que nuestro país rebosa de este tipo de entornos a lo largo y ancho de su territorio.
En este sentido, los más aventureros encuentran un lugar fantástico para practicar senderismo en la región de Asturias, en la que numerosas rutas regalan a los que las recorren una experiencia sin igual. Una de las más recomendadas resultará en un viaje profundo hacia los albores de la humanidad. Se trata de la ruta del Dolmen de Merillés.
Situada en el municipio de Tineo, esta senda de algo de más de ocho kilómetros de longitud está pensada para individuos que dispongan de cierto bagaje a la hora de realizar este tipo de actividades. Y es que caminaremos a través de la sierra de Merillés para alcanzar alturas sobre las que observar auténticos paisajes de postal.
Ruta hasta nuestros orígenes
Esta ruta lineal completa comienza desde el concejo de Tuña, localizado en la carretera de Merillés. Deberemos dirigirnos hacia el puente del Carral, el cual conectaba la parte suroeste de Asturias con Astorga para comerciar con distintos recursos, en especial el oro. Tras ello, comenzaremos a ascender hacia Merillés en un camino repleto de robles y castaños. Una vez alcanzados los huertos, la subida se moderará en cierto grado.
Tras llegar a las afueras de Merillés, comenzaremos a pasear por sus calles hasta llegar hacia el otro extremo. Será aquí donde nos espera un sendero en el que los robles y los abedules serán los principales protagonistas. Posteriormente, continuaremos el camino recto, ganando altitud de manera progresiva. Es entonces cuando seremos testigos del dolmen, siendo un eco del pasado de nuestra propia especie.
Dicho megalito, de más de dos metros de anchura, fue registrado en el año 1962. Los datos sobre las poblaciones megalíticas en Asturias no son demasiado numerosos, aunque los investigadores sugieren que dichas zonas podrían estar orientadas a practicar la agricultura y la ganadería de pradera, así como pasos para el propio ganado. Sea como fuere, esta construcción muestra los primeros rasgos de civilización en dicha zona, siendo un motivo más que suficiente para completar dicha ruta.
El otoño, esa estación del año marcada por la acentuada bajada de las temperaturas y la aparición de las precipitaciones, especialmente en algunas zonas de España. Si bien muchos optan por organizar planes en interiores, otros prefieren aprovechar esta época del año para desconectar de la rutina diaria en contacto con la naturaleza. Y es que nuestro país rebosa de este tipo de entornos a lo largo y ancho de su territorio.