El precioso castillo que no te puedes perder bajo ningún concepto en Badajoz: de origen árabe pero restaurado por los templarios
Entre las colinas más sorprendentes de Extremadura se esconde una fortaleza que guarda siglos de historia y leyenda. Sus muros, levantados por antiguas civilizaciones y restaurados por una orden militar, siguen vigilando el horizonte
El precioso castillo que no te puedes perder bajo ningún concepto en Badajoz. (Ayuntamiento de Alconchel)
En el corazón de la provincia de Badajoz se alza una fortaleza que cautiva a quienes buscan descubrir el patrimonio oculto de Extremadura. Su silueta domina el horizonte desde un cerro que fue testigo de siglos de batallas, conquistas y leyendas. Este castillo, de origen árabe y con una historia ligada a órdenes militares, es hoy uno de los lugares más impresionantes que se pueden visitar en la comarca de los Llanos de Olivenza. Desde sus murallas, las vistas son tan amplias como la historia que resguarda entre sus piedras, haciendo de este enclave uno de los más espectaculares del suroeste español.
Se trata del Castillo de Miraflores, en Alconchel, una construcción erigida en época musulmana y reforzada por los templarios en el siglo XIII. Levantado sobre el Cerro de Miraflores, a casi 300 metros de altitud, el castillo domina un paisaje que se extiende hasta la frontera portuguesa. Su estructura, originariamente compuesta por un triple recinto defensivo y una imponente torre del homenaje, fue reconstruida en el siglo XII por el monarca portugués Alfonso Enríquez, convirtiéndose en uno de los bastiones más estratégicos de la Orden del Temple y, posteriormente, de la Orden de Alcántara. Cada piedra conserva el eco de las luchas entre los reinos de Castilla y Portugal, reflejando el valor geopolítico de esta fortaleza durante siglos.
Un legado medieval que renace con nuevos usos culturales
El Castillo de Alconchel no solo ha resistido el paso del tiempo, sino que hoy ha recuperado su esplendor. En su interior se encuentra el Centro de Interpretación de las Fortificaciones del Gran Lago de Alqueva, un espacio que permite conocer la historia de las defensas fronterizas de la región. Además, el recinto se está adaptando para acoger congresos, exposiciones y eventos culturales, con el objetivo de convertirlo en un referente turístico del sur de Extremadura. Su acceso, perfectamente señalizado desde la carretera EX-107, invita a recorrer el camino hasta su entrada principal, donde aún se percibe la grandeza de su pasado templario.
La fortaleza, de sólida mampostería y sillería en las esquinas de la torre del homenaje, conserva aljibes, mazmorras, capilla y un amplio patio de armas. En torno a ella también sobreviven viejas leyendas locales: se dice que desde el castillo partían túneles que comunicaban con la iglesia parroquial o la ermita de la Esperanza, aunque nunca se han hallado pruebas de su existencia. Lo cierto es que, más allá de los mitos, este castillo representa uno de los mayores tesoros arquitectónicos de Badajoz, una joya medieval que combina historia, paisaje y cultura en un mismo lugar.
En el corazón de la provincia de Badajoz se alza una fortaleza que cautiva a quienes buscan descubrir el patrimonio oculto de Extremadura. Su silueta domina el horizonte desde un cerro que fue testigo de siglos de batallas, conquistas y leyendas. Este castillo, de origen árabe y con una historia ligada a órdenes militares, es hoy uno de los lugares más impresionantes que se pueden visitar en la comarca de los Llanos de Olivenza. Desde sus murallas, las vistas son tan amplias como la historia que resguarda entre sus piedras, haciendo de este enclave uno de los más espectaculares del suroeste español.