El Parque Natural de España perfecto para desconectar a una hora de Madrid: tiene hasta un castillo medieval para visitar
A tan solo unos pocos kilómetros de la capital nos espera un inmenso entorno repleto de actividades para todo tipo de visitantes, en los que tanto la calma como la aventura están aseguradas.
Parque nacional de la Sierra de Guadarrama. (Parque Nacional de Guadarrama)
Las grandes ciudades como Madrid presentan un ritmo de vida que muchos tildan de extremadamente frenético. Esta cualidad provoca que muchos traten de buscar un remanso de paz lejos de la gran urbe, en el exterior de ese movimiento tan rutinario y desenfrenado que muchos ciudadanos llegan a aborrecer. Afortunadamente, los que se encuentren en la capital pueden gozar de un escenario completamente natural y en calma a tan solo una hora en coche de distancia. Se trata de la Sierra de Guadarrama.
Considerado Parque Nacional desde el año 2013, se trata de una localización ideal para practicar un turismo natural de primer nivel, en el que el senderismo y la vegetación nos acompañarán constantemente en un entorno de altura realmente embriagador. Son más de 250 kilómetros los que forman los diferentes trazados de las rutas disponibles, las cuales disponen de una dificultad realmente variada para todo tipo de visitantes.
Además, muchos de estos senderos atravesarán varios de los pueblos y municipios más encantadores de la propia Comunidad de Madrid, cada uno con su propia historia y elementos diferenciadores. Desde el Castillo de Manzanares El Real, de finales de la Edad Media y de un estilo gótico realmente notable, o los montes de Cercedilla, innumerables maravillas naturales y humanas nos esperan en nuestras travesías en el inconmensurable territorio.
Entorno de postal
En este sentido, la Sierra de Guadarrama es igualmente disfrutable en numerosos formatos, más allá de las rutas a pie. Y es que los interesados podrán realizar actividades aventureras de todo tipo, como rutas a caballo, sobre el agua con kayak o windsurf, así como en parapente para los amantes de las emociones fuertes. La tranquilidad también nos aguarda en este paisaje, pudiendo ser testigos de una variedad realmente rica de fauna y flora, especialmente en las estaciones del año más exuberantes, como la primavera. Y es que las aves más inesperadas pueden dejarse ver por el embalse de Santillana para los más aficionados a la ornitología.
Por supuesto, no se puede olvidar las gentes que forman parte de este paisaje de postal y que terminan por darle ese toque especial a una ubicación de auténtico ensueño. Localidades como Moralzarzal, Alpedrete o Hoyo de Manzanares se muestran como alternativas ideales de desconexión total de nuestra rutina habitual y recargar las pilas con tan solo caminar entre sus calles empedradas y sus edificios de pizarra.
La gastronomía, por otro lado, tampoco es un asunto pendiente en la Sierra de Guadarrama, tal y como muestran los diferentes establecimientos hosteleros repartidos por el lugar. De hecho, los visitantes que sientan predilección por la carne estarán de suerte, ya que gozarán de una preparación de primer nivel en restaurantes con incluso estrella Michelin. Es el caso de Montia, en San Lorenzo de El Escorial, así como la carta refinada de Carande, en Navacerrada. Y es que dicho entorno ofrecerá una experiencia turística de calma y disfrute totalmente plena.
Las grandes ciudades como Madrid presentan un ritmo de vida que muchos tildan de extremadamente frenético. Esta cualidad provoca que muchos traten de buscar un remanso de paz lejos de la gran urbe, en el exterior de ese movimiento tan rutinario y desenfrenado que muchos ciudadanos llegan a aborrecer. Afortunadamente, los que se encuentren en la capital pueden gozar de un escenario completamente natural y en calma a tan solo una hora en coche de distancia. Se trata de la Sierra de Guadarrama.