Descubre la ruta de senderismo más bonita de la Selva de Irati: un recorrido sencillo por el bosque de hayas más mágico de Navarra
Entre sus frondosos hayedos discurre un sendero que ofrece una experiencia única de conexión con la naturaleza, especialmente durante el otoño, cuando el bosque se transforma en un espectáculo de luz y color
Senderistas recorren un tramo del hayedo de Irati, en Navarra. (iStock)
La ruta circular del embalse de Irabia se ha convertido en una de las experiencias de senderismo más populares de la Selva de Irati, un bosque de hayas y abetos único en Navarra que deslumbra especialmente en otoño. Su recorrido, fácil y bien señalizado, invita a perderse entre los tonos dorados de uno de los paisajes más impresionantes del Pirineo navarro. Cada paso revela un mosaico de hojas, luces y sonidos que envuelve al caminante en una atmósfera casi mágica, donde el tiempo parece detenerse entre los árboles centenarios.
Hay lugares que parecen detenidos en el tiempo, y la Selva de Irati es uno de ellos. Basta adentrarse unos metros en su espesura para comprender por qué este rincón natural es considerado un santuario del silencio y la belleza. A cada paso, el rumor del viento entre las hayas y el reflejo del embalse de Irabia acompañan al senderista en un entorno que combina la pureza del bosque atlántico con la serenidad de la montaña navarra.
Un bosque milenario en el corazón del Pirineo navarro
La Selva de Irati se extiende entre los valles de Aezkoa y Salazar, cubriendo más de 17.000 hectáreas que conforman uno de los hayedos-abetales más grandes de Europa. En este escenario protegido, que cuenta con las reservas naturales de Mendilatz, Tristuibartea y Lizardoia, habitan ciervos, corzos y jabalíes, además de una rica variedad de aves. Su espectacular paleta de colores otoñales convierte cada visita en una experiencia distinta.
El recorrido circular del pantano de Irabia —de aproximadamente 9,5 kilómetros y apenas 262 metros de desnivel positivo— permite disfrutar de todo ese esplendor natural sin grandes exigencias físicas. Su trazado, perfectamente balizado con marcas verdes y blancas, puede completarse en unas tres o cuatro horas a pie, aunque también es apto para bicicletas de montaña. Es un recorrido ideal para quienes buscan una ruta sencilla pero inolvidable, perfecta para disfrutar del contacto directo con la naturaleza sin necesidad de una gran preparación física.
Para iniciar la ruta hay que dirigirse a Orbaizeta y tomar el desvío hacia Mendilatz hasta el punto de información de Arrazola. Desde allí, el acceso en vehículo continúa hasta los aparcamientos, situados a unos seis kilómetros. Es recomendable consultar previamente el estado de la pista, ya que en ocasiones permanece cerrada por obras entre semana. Desde ese punto parte el sendero SL NA 053-C, que rodea el embalse en una travesía circular repleta de rincones fotogénicos.
Durante el trayecto, el visitante atraviesa pasarelas de madera, puentes y claros donde el paisaje se abre para mostrar el espejo azul del embalse. A mitad del recorrido se encuentra la antigua casa forestal, un lugar ideal para hacer una pausa, disfrutar del entorno y reponer fuerzas antes de continuar por la zona conocida como "el Paraíso", donde las hayas milenarias crean un túnel de sombras y luz.
Un entorno natural que invita a quedarse
Quienes dispongan de más tiempo pueden acercarse hasta la estación megalítica de Azpegi, a unos 15 kilómetros del embalse, donde se conservan dólmenes y crómlechs prehistóricos. También merece una visita Orbaizeta, con su iglesia medieval de San Pedro y sus característicos hórreos o "gareak", testimonio de la arquitectura tradicional de los valles pirenaicos.
La ruta circular de Irabia no solo es una de las más accesibles y bellas del bosque de Irati, sino también una de las que mejor representa la esencia del Pirineo navarro: naturaleza intacta, historia y silencio. Un sendero que demuestra que, a veces, la belleza más pura se esconde en los caminos más sencillos.
La ruta circular del embalse de Irabia se ha convertido en una de las experiencias de senderismo más populares de la Selva de Irati, un bosque de hayas y abetos único en Navarra que deslumbra especialmente en otoño. Su recorrido, fácil y bien señalizado, invita a perderse entre los tonos dorados de uno de los paisajes más impresionantes del Pirineo navarro. Cada paso revela un mosaico de hojas, luces y sonidos que envuelve al caminante en una atmósfera casi mágica, donde el tiempo parece detenerse entre los árboles centenarios.