El monumento que une este pueblo gallego con Japón: un puente con una curiosa historia detrás
En el corazón de Galicia se esconde una obra singular que parece salida de una leyenda oriental. Su diseño y su historia la conectan con un rincón remoto del mundo, revelando un vínculo arquitectónico inesperado
El monumento que une este pueblo gallego con Japón. (Turismo de Allariz)
En un rincón de Galicia se alza una construcción que parece sacada de un cuento oriental, una obra que esconde un vínculo insólito con Japón. Su diseño, de inspiración nipona, guarda una historia que pocos conocen, marcada por la maestría de un arquitecto gallego y un legado artesanal sin igual.
Una joya arquitectónica que cruza el río Arnoia
El puente de madera de Allariz, en Ourense, es mucho más que un paso sobre el río Arnoia: es un monumento que conecta dos mundos. Su estructura de color rojizo y su estética serena evocan la calma de los jardines japoneses. Construido en 1993 por el arquitecto pontevedrés César Portela, su origen está ligado a otra obra casi idéntica levantada un año antes, en 1992, en Japón: el puente Azuma, sobre el río Uchikawa, en la ciudad de Shinminato, prefectura de Toyama.
@galidrone 📌 Puente de Madera (Allariz) Allariz está lleno de encantos y este puente es uno de ellos. Una preciosa construcción que atraviesa el río Arnoia apoyándose plácidamente en una isleta, y traslada a quien lo cruza a un cuento de hadas. La conexión entre este puente y el País del Sol Naciente no es sólo una cuestión de estética, tiene un hermano en Japón. Se trata del puente Azuma, construido sobre el río Uchikawa en la ciudad de Shinminato. Ambos puentes son obra de la misma persona, el arquitecto pontevedrés César Portela, y fueron construidos con apenas un año de diferencia. #galicia#gallegos#galidrone#turismodegalicia#allariz#rioarnoia#ourense#inorde♬ True Moments - OddVision Media & Infraction Music
Ambos puentes fueron ideados por Portela tras una estancia en el país asiático, donde quedó fascinado por la precisión y el respeto hacia la carpintería tradicional. “En Japón encontré una enorme tradición carpintera”, recordó el arquitecto en un medio local, quien quiso trasladar esa filosofía a Galicia. Así, el puente orensano nació como homenaje a esa cultura, pero también como reivindicación del uso de la madera gallega, abundante y de gran calidad.
El arte de construir sin clavos ni tornillos
Lo que hace único al puente de Allariz es su método constructivo. Al igual que su 'hermano' japonés, fue trabajado íntegramente en madera y sin utilizar ni un solo clavo ni tornillo, una técnica artesanal que sorprende por su resistencia y belleza. Portela explicó que quiso aplicar lo aprendido en Japón y demostrar que la madera podía ser protagonista de la arquitectura contemporánea. Hoy, separados por más de 10.000 kilómetros, ambos puentes siguen desafiando al tiempo y cautivando a quienes los cruzan.
Enmarcado por el entorno natural delespacio del río Arnoia, el puente gallego ofrece una estampa de cuento: reflejos rojos sobre el agua, vegetación exuberante y el eco de una historia que une Galicia con el país del sol naciente. Un símbolo de diálogo entre culturas que demuestra que la arquitectura también puede tender puentes, literalmente, entre dos mundos.
En un rincón de Galicia se alza una construcción que parece sacada de un cuento oriental, una obra que esconde un vínculo insólito con Japón. Su diseño, de inspiración nipona, guarda una historia que pocos conocen, marcada por la maestría de un arquitecto gallego y un legado artesanal sin igual.