Rodeada por las aguas del embalse de El Burguillo y con vistas a la Sierra de Gredos, esta exclusiva isla privada en Ávila guarda un secreto que pocos conocen: un castillo de piedra levantado sobre un terreno amurallado que hoy puede alquilarse para estancias o eventos. Un refugio tan cercano a Madrid como alejado del mundo exterior.
Un castillo aislado en medio del pantano de El Burguillo
Entre montañas y pinares, en los términos municipales de El Tiemblo, El Barraco y Navaluenga, se extiende uno de los embalses más antiguos de España, inaugurado en 1913 bajo el reinado de Alfonso XIII. En su centro se levanta un islote de unas diez mil metros cuadrados, completamente amurallado, donde un castillo de aspecto medieval invita a desconectar de la rutina. Su actual propietario decidió abrirla al público para costear su mantenimiento, permitiendo que cualquier visitante pueda sentirse noble por un día entre murallas y vistas al embalse.
Este enclave singular, conocido como Isla del Burguillo, fue adquirido en 1979 por el inventor Fernando Merino y su esposa, quienes decidieron amurallarlo con piedra granítica y dotarlo de infraestructuras básicas. Plantaron viñas, árboles frutales y pinos, y construyeron un castillo de unos 300 metros cuadrados con cuatro dormitorios, chimenea y amplias zonas comunes. Hoy, sus descendientes lo abren al público como un alojamiento único en plena naturaleza.
Una experiencia exclusiva rodeada de naturaleza
El acceso a la isla se realiza únicamente en barca, en un trayecto de apenas 300 metros desde una parcela privada en la orilla donde pueden dejarse los vehículos. Tras subir una veintena de escalones, los visitantes acceden a un entorno de silencio absoluto y vistas panorámicas al embalse. El alquiler completo del castillo ronda los 1.300 euros por noche para grupos de hasta diez personas, y 1.500 euros el fin de semana completo. También existe una opción especial para eventos —como bodas o celebraciones privadas— desde 3.000 euros por tres días, que incluye el uso exclusivo de la isla, la barca de remos y el alojamiento completo.
Imagen de las torres de piedra del castillo de la Isla del Burguillo, en Ávila. (isladelburguillo.es)
El interior del edificio combina estilo rústico y confort, con calefacción en todas las estancias, bodega, cocina con horno de leña y una terraza almenada desde la que contemplar el atardecer. Además, cuenta con barbacoas de piedra y zonas ajardinadas que hacen del lugar un auténtico retiro. Durante la temporada de verano también se ofrece unaexperiencia de glampingpara quienes prefieren dormir bajo las estrellas.
Qué hacer en los alrededores del embalse
El entorno del embalse de El Burguillo es ideal para actividades acuáticas como paddle surf, vela o piragüismo. También se puede practicar senderismo o avistar aves en la cercana Reserva Natural del Valle de Iruelas, declarada Zona de Especial Protección para las Aves. Allí habita una importante colonia de buitres negros, además de más de 200 especies de vertebrados. Entre las especies más representativas de la zona también destacan el águila imperial ibérica, el milano real, el zorro, la gineta o el corzo, además de una rica comunidad de anfibios y reptiles autóctonos.
Embalse de El Burguillo (1913), en el río Alberche, entre los términos de El Tiemblo y El Barraco #Ávila en la Reserva Natural del Valle Iruelas. Entorno de gargantas, explotación forestal y pastos. Antiguo poblado de Las Cruceras, de resineros y madereros (años 50) pic.twitter.com/P5tzDdyX0k
Entre las excursiones recomendadas figura el Castañar del Tiemblo, un bosque milenario considerado uno de los más bellos de Castilla y León, o el conjunto escultórico de los Toros de Guisando, vestigio de la cultura vetona del siglo III a.C. Ambas visitas se encuentran a menos de 20 minutos en coche desde el embarcadero del Burguillo.
Cómo llegar desde Madrid
El trayecto desde la capital es sencillo y rápido. Desde Madrid, basta con tomar la M-501 hasta San Martín de Valdeiglesias y continuar por la N-403 hasta el kilómetro 98, donde un camino rural —cuyas indicaciones se facilitan al reservar— conduce hasta el embarcadero privado. El viaje dura alrededor de una hora y media, convirtiendo este enclave en una escapada perfecta de fin de semana sin salir de la península.
A poco más de una hora de Madrid y rodeada por la Sierra de Gredos, la Isla del Burguillo representa una de las escapadas más singulares del centro peninsular. Con su castillo amurallado, playas privadas y vistas inigualables del embalse, este enclave combina historia, naturaleza y exclusividad. Ya sea para descansar unos días, celebrar un evento o rodar una producción audiovisual, la experiencia promete desconexión total y un regreso al silencio que solo puede ofrecer una isla en medio de la montaña.
Rodeada por las aguas del embalse de El Burguillo y con vistas a la Sierra de Gredos, esta exclusiva isla privada en Ávila guarda un secreto que pocos conocen: un castillo de piedra levantado sobre un terreno amurallado que hoy puede alquilarse para estancias o eventos. Un refugio tan cercano a Madrid como alejado del mundo exterior.