Este rincón del norte de España está en la recta final para convertirse en Patrimonio de la Humanidad: la decisión la conoceremos en 2026
Entre ríos encajonados, viñedos imposibles y monasterios escondidos entre la niebla, un paisaje de Galicia se prepara para recibir el mayor reconocimiento internacional. Tras décadas de trabajo, su sueño está más cerca que nunca
Este rincón del norte de España está en la recta final para convertirse en Patrimonio de la Humanidad. (Turismo de Ribeira Sacra)
En el corazón del norte peninsular, un territorio de cañones, ríos y monasterios milenarios se prepara para dar el salto definitivo hacia el reconocimiento internacional. Tras décadas de trabajo técnico y consenso institucional, esta joya natural y cultural encara la recta final de un largo proceso que podría culminar con su inclusión en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. La decisión definitiva se conocerá en 2026, pero antes deberá superar una evaluación clave que determinará su futuro.
Se trata de la Ribeira Sacra, un enclave gallego que desde los años noventa ha buscado ser reconocida por su valor excepcional. En 1996, varios de sus monasterios, como San Pedro de Rocas y Santo Estevo de Ribas de Sil, fueron declarados Bien de Interés Cultural, lo que marcó el inicio de un proceso de reconocimiento patrimonial. A partir de entonces se impulsaron estudios científicos, rutas enoturísticas y proyectos de restauración que consolidaron la candidatura. La creación de la Comisión Técnica de Patrimonio y Paisaje permitió inventariar bienes ligados al agua —molinos, canales y lavaderos— y analizar su integración con el Camino de Invierno, asociado a la red jacobea.
De un intento fallido a una nueva propuesta reforzada
El primer intento formal de inscripción llegó en 2019, cuando se presentó el expediente 'Paisaxe Cultural do Sil e Miño'. Sin embargo, el informe del Icomos, órgano consultivo de la Unesco, señaló carencias en la gestión y delimitación del territorio. Por ello, en 2021 se decidió reformular la propuesta bajo un enfoque más participativo. Entre 2022 y 2023 se celebraron quince talleres locales con vecinos, guías y viticultores, y se amplió el área candidata para incluir nuevas zonas de ribera y bosques autóctonos. El resultado fue una candidatura renovada, bautizada como 'Paisaxe Cultural da Auga: Ribeira Sacra', que en 2024 recibió el respaldo del Consejo de Patrimonio Histórico Español y del Gobierno central.
En febrero de 2025, el expediente fue presentado oficialmente ante el Centro del Patrimonio Mundial en París. Actualmente, el territorio espera la visita de los evaluadores del Icomos, prevista para este otoño, paso previo a la resolución final del Comité del Patrimonio Mundial, que se reunirá en Chengdu (China) en 2026. La candidatura cuenta con el apoyo unánime de la Xunta de Galicia, las diputaciones de Lugo y Ourense, los 26 ayuntamientos de la comarca y el propio embajador de España ante la Unesco, Miquel Iceta, quien expresó su admiración por el territorio. De lograr el reconocimiento, la Ribeira Sacra podría consolidarse como un modelo de turismo sostenible y de gestión cultural del paisaje del agua en Europa.
En el corazón del norte peninsular, un territorio de cañones, ríos y monasterios milenarios se prepara para dar el salto definitivo hacia el reconocimiento internacional. Tras décadas de trabajo técnico y consenso institucional, esta joya natural y cultural encara la recta final de un largo proceso que podría culminar con su inclusión en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. La decisión definitiva se conocerá en 2026, pero antes deberá superar una evaluación clave que determinará su futuro.