Es noticia
El nacimiento de un río que tienes que ver sí o sí en España: el agua no se ve, pero se oye pasar entre las piedras
  1. Viajes
Un cúmulo de rocas graníticas

El nacimiento de un río que tienes que ver sí o sí en España: el agua no se ve, pero se oye pasar entre las piedras

Un rincón gallego guarda un secreto que sorprende a quienes se acercan a descubrirlo. Allí, la naturaleza esconde el agua bajo un manto de piedras, revelando su caudal finalmente en un arroyo

Foto: El nacimiento de un río que tienes que ver sí o sí en España. (Turismo de Galicia)
El nacimiento de un río que tienes que ver sí o sí en España. (Turismo de Galicia)

En Galicia existe un rincón natural que sorprende por su misterio: un nacimiento de río en el que el agua no se ve a simple vista, aunque sí se percibe el murmullo que corre bajo un lecho de piedras. Este enclave, cargado de simbolismo, se ha convertido en uno de los lugares más evocadores para quienes buscan naturaleza en estado puro y una experiencia sensorial distinta.

El origen del río Miño

Se trata del nacimiento del río Miño, situado en el Pedregal de Irimia, en plena Sierra de Meira, en Lugo. Allí, entre un caos de rocas graníticas, el agua fluye de manera invisible hasta formar un pequeño arroyo. Este entorno, además de ser un punto geográfico de gran valor, posee un halo mítico que ha inspirado a escritores, viajeros y artistas a lo largo de los siglos, convirtiéndose en un símbolo de la identidad gallega.

Sin embargo, no es el único lugar que reclama el honor de ser su punto de origen. La Laguna de Fonmiñá, en el municipio vecino de A Pastoriza, también es reclamada por muchos como el nacimiento del Miño. En sus aguas cristalinas, la tradición cuenta que aún resuenan las campanas de una iglesia sumergida. Pasear por la pasarela que rodea la laguna permite observar burbujas que emergen desde el fondo, prueba del caudal subterráneo que alimenta este espacio de gran belleza natural.

El debate sobre cuál es el verdadero origen del Miño ha estado presente durante décadas, pero tanto el Pedregal de Irimia como la laguna de Fonmiñá forman parte esencial de su identidad. Desde estas tierras gallegas, el río inicia un recorrido de más de 300 kilómetros que atraviesa provincias, nutre comarcas y llega hasta Portugal. Leyendas de meigas y antiguas disputas entre monjes también envuelven su nacimiento, reforzando el carácter místico de un río al que los gallegos llaman con orgullo o río pai (el río padre).

En Galicia existe un rincón natural que sorprende por su misterio: un nacimiento de río en el que el agua no se ve a simple vista, aunque sí se percibe el murmullo que corre bajo un lecho de piedras. Este enclave, cargado de simbolismo, se ha convertido en uno de los lugares más evocadores para quienes buscan naturaleza en estado puro y una experiencia sensorial distinta.

Lugo
El redactor recomienda