El viaje en tren más bonito de Europa y que te transporta en el tiempo: cruza los Alpes austríacos por menos de 20 euros
Viajar entre montañas alpinas y atravesar viaductos de piedra por un precio sorprendentemente bajo es posible. Un histórico ferrocarril ofrece un recorrido inolvidable que combina naturaleza, ingeniería y encanto atemporal en cada kilómetro
Vista panorámica del recorrido de este tren histórico por los Alpes austríacos. (Foto: iStock)
Si te gusta viajar en ferrocarriles históricos y te apasiona la fotografía, no te puedes perder este fabuloso trayecto en tren a través de los Alpes austríacos. Una experiencia que bien pudiera parecer de otra época, pero que, por menos de 20 euros, te permite recorrer paisajes declarados Patrimonio de la Humanidad y sentirre parte de un viaje que mezcla historia y naturaleza.
El trazado, apto para todos los públicos, discurre entre viaductos colgados sobre barrancos, túneles excavados en roca, bosques alpinos y gargantas profundas. Unas vistas impagables a los Alpes del este que cambian de color con cada estación: la primavera regala praderas verdes, el otoño tiñe el paisaje de tonos dorados, mientras que en el invierno todo se convierte en una postal nevada.
Este recorrido mágico tiene un nombre propio: el ferrocarril de Semmering, considerado el tren más bonito de Europa. Su trayecto une Gloggnitz y Mürzzuschlag y sigue siendo, a pesar de sus escasos 41 kilómetros, uno de los hitos ferroviarios más impresionantes de todo el continente.
Así nació el primer tren de montaña
La línea, inaugurada en 1854, fue diseñada por el ingeniero Carl von Ghega, un veneciano al servicio del Imperio Austrohúngaro. Su visión hizo posible el primer ferrocarril de montaña con vía estándar del mundo y su trazado aún sorprende por lo bien integrado que está en la naturaleza.
Construirlo fue un reto técnico sin precedentes: 14 túneles, 16 viaductos y más de 100 puentes que permitieron salvar un desnivel de 460 metros en un terreno alpino complicado. Su diseño afrontó rampas de hasta el 2,5% y curvas ceñidas al relieve, un desafío técnico que hoy sigue funcionando a pleno rendimiento.
En 1998, la UNESCO reconoció al Semmering como Patrimonio de la Humanidad, destacando su valor histórico, cultural y tecnológico. Más de 170 años después de su primer viaje, la línea sigue operativa y mantiene el aura romántica de los grandes viajes ferroviarios del XIX, cuando los aristócratas viajaban hasta estaciones de montaña y balnearios. En la actualidad, cualquier viajero puede subir sin ceremonia y disfrutar de este clásico europeo con billetes que rondan los 12–15 euros según el tramo.
De Gloggnitz a Mürzzuschlag: guía del trayecto
La ruta Gloggnitz–Mürzzuschlag resume lo mejor del paisaje alpino. El tren asciende hacia el paso de Semmering (895 m) y atraviesa piezas maestras como el túnel de Semmering (1.431 m), siempre con curvas que dejan ver el propio convoy sobre la montaña.
La estación de Semmering es el alto más popular: muchos bajan para enlazar con senderos panorámicos y miradores sobre viaductos y gargantas. El viaducto de Kalte Rinne, con sus 184 metros de longitud y 46 de altura, es la joya del recorrido. Se eleva con elegancia sobre un profundo barranco y es uno de los lugares más fotografiados del trayecto.
El célebre Bahnwanderweg, de unos 20 km, acompaña tramos del trazado y regala preciosas postales del tren en marcha. El final en Mürzzuschlag invita a rematar con contexto: el Südbahnmuseum (Museo del Ferrocarril del Sur) conserva material histórico y explica cómo se levantó esta obra pionera que inspiró futuras líneas de montaña.
Planifica tu visita: información útil para tu viaje
Llegar es sencillo: hay accesos directos desde Viena y circulación combinada de trenes regionales y algunos de larga distancia (como EuroCity o Railjet) dentro de la red de ferrocarriles austriacos, lo que permite integrar el Semmering en rutas más amplias (por ejemplo, la que va hacia Venecia con paradas en Graz y Villach).
También hay un circuito que va de Semmeringbahn hasta Mürzzuschlag, continuando por rutas panorámicas como la Südstrecke o la del Enns y regresar a Viena explorando pueblos alpinos, lagos y ciudades como Bruck an der Mur, Leoben o St. Pölten.
Pocos trayectos reúnen historia, paisaje y ahorro: un clásico europeo que te transporta en el tiempo por menos de 20 euros.
Los billetes pueden comprarse en la web de ÖBB, taquillas o máquinas. En servicios regionales no hace falta reserva de asiento; para larga distancia puede convenir reservar en fines de semana o temporada alta. Las tarifas orientativas para 2025 van desde los 12 € el tramo completo Gloggnitz–Mürzzuschlag a los 19 € si se elige la conexión Viena–Mürzzuschlag.
Si te gusta viajar en ferrocarriles históricos y te apasiona la fotografía, no te puedes perder este fabuloso trayecto en tren a través de los Alpes austríacos. Una experiencia que bien pudiera parecer de otra época, pero que, por menos de 20 euros, te permite recorrer paisajes declarados Patrimonio de la Humanidad y sentirre parte de un viaje que mezcla historia y naturaleza.