Así es el parque nacional de Extremadura con las mejores rutas de observación de aves y un castillo medieval
Un espacio protegido único reúne más de 200 especies de aves, rutas señalizadas y un patrimonio histórico que lo convierten en un destino imprescindible en Cáceres
Vista panorámica del Parque Nacional de Monfragüe (iStock)
Al norte de la provincia de Cáceres se encuentra uno de los espacios naturales más reconocidos de la península ibérica. Declarado Parque Nacional en 2007 tras décadas de protección progresiva, su territorio se extiende a lo largo de casi 18.400 hectáreas entre las dehesas y sierras que acompañan el cauce del río Tajo.
Se trata del Parque Nacional de Monfragüe, un enclave que destaca por albergar la mayor mancha continua de bosque y matorral mediterráneo bien conservado de Europa. Sus cielos concentran más de 200 especies de aves, con la presencia de rapaces como el águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra, además de otras como el alimoche, el águila real o el búho real.
El visitante dispone de hasta siete rutas autoguiadas que permiten recorrer el parque a pie, en bicicleta o a caballo, atravesando miradores, riberas y sierras de cuarcita. Caminos como la Ruta Roja, hacia el castillo, o la Ruta Verde, que conecta arroyos y cerros, son algunos de los más transitados por senderistas y observadores de aves.
Un castillo medieval sobre el Tajo
Entre sus atractivos patrimoniales se encuentran las ruinas del Castillo de Monfragüe, de origen musulmán, construido en el siglo IX y posteriormente ampliado. Conserva restos de la muralla, dos de sus torres y la ermita de la Virgen de Monfragüe, y constituye uno de los principales miradores naturales sobre el río Tajo y el Salto del Gitano.
Coincidiendo con estas fechas de septiembre, el parque se convierte también en escenario de la berrea del ciervo, cuando los machos emiten potentes bramidos en busca de pareja y se dejan ver con mayor facilidad en las dehesas y claros del bosque. Además de este fenómeno natural, Monfragüe conserva pinturas rupestres en abrigos rocosos que testimonian la presencia humana desde la Prehistoria. Al caer la noche, la calidad de sus cielos le ha valido la distinción como destino Starlight, ofreciendo a los visitantes la posibilidad de observar miles de estrellas en un entorno libre de contaminación lumínica.
La combinación de biodiversidad, rutas señalizadas y vestigios históricos convierten a este parque nacional en un referente tanto para ornitólogos de todo el mundo como para quienes buscan disfrutar de la naturaleza extremeña. Cada año atrae a miles de visitantes interesados en descubrir un entorno que aúna fauna, senderismo y patrimonio cultural en un mismo destino.
Al norte de la provincia de Cáceres se encuentra uno de los espacios naturales más reconocidos de la península ibérica. Declarado Parque Nacional en 2007 tras décadas de protección progresiva, su territorio se extiende a lo largo de casi 18.400 hectáreas entre las dehesas y sierras que acompañan el cauce del río Tajo.