Descubre la villa del Pirineo navarro que alberga un tesoro gótico único y un ajedrez histórico: ideal para escaparse en otoño
Su colegiata gótica, el célebre ajedrez de Carlomagno y los bosques de hayedos que rodean la villa lo convierten en un lugar ideal para una escapada de otoño
Interior del imponente templo gótico navarro del siglo XIII. (Google)
Roncesvalles invita a una escapada de otoño entre hayedos y niebla, con su ruta jacobea, una colegiata gótica de referencia y un museo singular. La villa del Pirineo navarro combina naturaleza, historia y leyenda en un conjunto monumental perfecto para una visita corta.
Quien llega a este enclave de Auñamendipercibe un silencio lleno de relatos antiguos. La atmósfera húmeda, el txirimiri y los bosques que lo rodean construyen un escenario suspendido en el tiempo. A partir de aquí, la narrativa se vuelve tangible: arte medieval, devoción mariana y memoria delCamino de Santiago.
Una colegiata gótica pionera y la "Reina del Pirineo"
El corazón es la Colegiata de Santa María (siglo XIII), primer gran edificio gótico de España, impulsado por Sancho VII el Fuerte. Sus naves altas y vidrieras conducen a la talla gótica de la Virgen de Roncesvalles, forrada en plata por orfebres de Toulouse y conocida como la "Reina del Pirineo".
La cripta asociada al monarca —bajo la cabecera— conserva pinturas geométricas góticas y ventanas de alabastro. En el claustro, la Capilla de San Agustín guarda el sepulcro de Sancho VII y, frente a él, las célebres Cadenas de Las Navas de Tolosa, hoy símbolo del escudo de Navarra.
El Museo-Biblioteca reúne piezas únicas. Destaca el llamado Ajedrez de Carlomagno (damero gótico del siglo XIV con esmaltes de Limoges), venerado durante siglos y concebido como altar portátil con relicarios. El relato se completa con la esmeralda atribuida a Miramamolín y un evangeliario románico de plata.
Muy cerca, la Capilla del Espíritu Santo —o silo de Carlomagno— se alza como el edificio más antiguo del conjunto: un recinto funerario con estelas, bóvedas de cañón y lámpara en forma de corona visigoda, ligado por la tradición a Roldán y a los Doce Pares.
Aprovecho para compartiros una imagen que he hecho del "Ajedrez de Carlomagno". Un relicario de la Edad Media que he podido ver en Roncesvalles. Detrás de cada paño, hay una reliquia distinta. En la que está destapada, una parte de la Cruz de Cristo. pic.twitter.com/I4baXC9cTW
— Victor Fernandez ✞⚜️🇪🇦勝者 (@vifefe01) July 11, 2025
Precios, horarios y una visita pensada para todos
La entrada completa al conjunto monumental cuesta 6 € (reducidas desde 5 €; niños 6-12 años, 3 €; peregrinos alojados, 4 €). Existe una visita reducida (3,50 €; niños, 2 €; peregrinos, 2 €) con acceso a la tumba de Sancho VII, el claustro y la mejor vista de la iglesia. La iglesia de Santa María es de acceso libre de 8:00 a 20:00 y hay misa diaria (L-V 20:00; S 18:00; D 12:00 y 18:00). Los horarios de visitas guiadas se actualizan semanalmente en taquilla.
Para familias, el "Reto de Roncesvalles" propone un juego de búsqueda de 15 minutos. Y, fuera de los muros, senderos señalizados recorren hayedos y robledales que, en otoño, estallan en ocres y rojos. Naturaleza, patrimonio y leyenda hacen de Roncesvalles una parada imprescindible.
Roncesvalles invita a una escapada de otoño entre hayedos y niebla, con su ruta jacobea, una colegiata gótica de referencia y un museo singular. La villa del Pirineo navarro combina naturaleza, historia y leyenda en un conjunto monumental perfecto para una visita corta.