Un arco de piedra blanca, con dovelas rojizas y un escudo tallado en la parte superior, marca el acceso a Amaiur (Maya), uno de los pueblos más singulares del Valle del Baztán. Su perfil discreto esconde una de las historias más intensas de Navarra: la de un castillo que se convirtió en símbolo de la última resistencia frente a Castilla.
Situado a pocos kilómetros de Francia y rodeado de prados verdes, Amaiur conserva la estructura de un pueblo-calle, de apenas medio kilómetro de longitud. El visitante recorre caseríos y palacios hasta llegar a la falda del monte Gaztelu, donde se levantó la fortaleza que durante siglos vigiló los pasos hacia Lapurdi. Allí, entre el silencio de las montañas, aún se respira la memoria de las batallas que marcaron el destino del viejo Reino de Navarra.
💪 El castillo de Amaiur fue el último reducto de resistencia contra la conquista del Reino de Castilla.
La localidad fue independiente hasta 1969 y todavía mantiene una identidad propia, visible en la arquitectura de casas uniformes con grandes aleros y en edificios destacados como el palacio Borda, reconvertido en hotel o la casa Arriada, que conserva el porte señorial de los caseríos tradicionales. El arco de entrada, emblema del pueblo, da paso a un casco urbano que resume la historia de este rincón navarro.
El castillo y su gesta de 1522
El castillo de Amaiur, hoy en ruinas, fue el último bastión de los fieles al Reino de Navarra tras la conquista de 1512. Allí resistieron en 1522 alrededor de 200 navarros al mando de Jaime Vélaz de Medrano hasta que, sin víveres ni munición, capitularon ante un ejército castellano diez veces superior. La fortaleza fue arrasada al mes siguiente.
Décadas de excavaciones arqueológicas, impulsadas por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, han permitido reconstruir cómo era aquel recinto defensivo: una torre central, murallas de hasta ocho metros de altura y bastiones adaptados para la artillería. Se han encontrado miles de objetos, desde armas hasta utensilios de la vida cotidiana, que hoy se exhiben en el museo del pueblo. Entre los hallazgos más significativos figuran también puntas de flecha y de lanza, monedas, hebillas y alfileres de vestimenta, así como piezas de cerámica.
Un recuerdo vivo en el presente
En la cima de Gaztelua se levanta un monumento inaugurado en 1982 que recuerda a los defensores de Navarra. El espacio se ha musealizado, con visitas guiadas que combinan la subida hasta los restos del castillo y la exposición permanente en el centro local. Las entradas, disponibles en este enlace, cuestan 6 euros para adultos y 3 euros para niños de 6 a 11 años (los menores de 5 entran gratis). También existe la opción de visitar solo el museo por 3,50 euros adultos y 2 euros niños. La duración aproximada de la experiencia es de entre 30 y 60 minutos, con horarios que se actualizan periódicamente en la propia localidad.
Amaiur forma parte de la ruta de los Castillos de Navarra y se ha consolidado como destino cultural y de memoria histórica. El viajero encuentra también otros atractivos, como el molino que aún funciona con la fuerza del agua y donde se elaboran los tradicionales talos de maíz. Además, el Camino de Santiago baztanés atraviesa el pueblo, convirtiéndolo en parada obligada para peregrinos y visitantes que buscan descubrir la esencia del Baztán.
Cómo llegar a Amaiur
El acceso se realiza por la carretera N-121-B desde Oronoz-Mugaire, en dirección a Dantxarinea, con un desvío hacia la localidad tras recorrer unos 18 kilómetros. Desde Pamplona, la distancia es de 65 kilómetros, mientras que San Sebastián está a 72 y Bayona a poco más de 50. Los coches deben estacionarse en el aparcamiento situado junto a la iglesia, ya que no se permite circular por el interior del casco urbano.
Un arco de piedra blanca, con dovelas rojizas y un escudo tallado en la parte superior, marca el acceso a Amaiur (Maya), uno de los pueblos más singulares del Valle del Baztán. Su perfil discreto esconde una de las historias más intensas de Navarra: la de un castillo que se convirtió en símbolo de la última resistencia frente a Castilla.