Una de las rutas de ciclismo más bonitas que puedes hacer en Mallorca: cuatro días entre olivos y miradores
El itinerario propuesto por Turismo Illes Balears atraviesa algunos de los paisajes más auténticos de la isla: Sóller, Alaró, Fornalutx y los valles de olivos centenarios
Mallorca ofrece muchas caras, pero pocas tan serenas y auténticas como la que dibujan los caminos de la Serra de Tramuntana. La propuesta cicloturista que ha compartido recientemente Turismo Illes Balears recorre durante cuatro días el corazón rural de la isla, entre olivos milenarios, pueblos de piedra y subidas con vistas al Mediterráneo. Aunque no se trata de una ruta señalizada como itinerario oficial, el plan conecta tramos perfectamente transitables en bicicleta y enlaza algunos de los paisajes más valorados por los ciclistas que visitan la isla.
El primer día comienza en Sóller, tras llegar en el Tren de Sóller, un servicio histórico que une Palma con el valle a través de túneles y viaductos. La sugerencia es visitar una almazara tradicional, perderse por el entramado urbano y terminar junto al mar, en el Port de Sóller, disfrutando del reconocido helado de naranja, producto emblemático de la zona. La transición hacia el segundo día introduce una nueva atmósfera: Puigpunyent, un enclave entre colinas cubiertas de viñedos y olivares que se conservan como hace siglos.
Pedalea entre olivos por la mágica Vall de Sóller (#Mallorca).🚵🏻♀️
Día 1: Sóller Llega en el pintoresco Tren de Sóller. 🚂 Explora su centro, visita una almazara entre olivos centenarios y termina en el Puerto de Sóller probando su famoso helado de naranja. 🍊
La tercera jornada sube el tono con un destino que figura en muchas rutas ciclistas de carretera: el Castell d’Alaró. La subida hasta el restaurante Es Verger, a mitad de camino hacia la cima, es uno de los puertos más conocidos por quienes entrenan en la isla. Desde allí, el camino continúa a pie, pero las vistas justifican la parada. La ruta prosigue hacia el noreste con dirección al pueblo que pone el broche final al recorrido: Fornalutx, declarado uno de los más bonitos de España, y reconocido por su cuidada arquitectura rural, su entorno agrícola y su privilegiada ubicación en la parte alta del valle.
Un plan de bicicleta ideal
Este recorrido no requiere ni GPS ni mapas complejos: basta con seguir las carreteras comarcales y caminos locales, todos ellos asfaltados y compartidos con tráfico muy reducido. Cada jornada puede adaptarse a distintos niveles físicos, ya que los tramos son cortos pero con desniveles en ciertos puntos. Además, el entorno permite hacer paradas para visitar molinos, iglesias rurales o incluso probar productos locales sin salirse del trazado previsto.
La combinación entre cultura, paisaje y esfuerzo convierte esta propuesta en algo más que una sucesión de pedaladas. Es una forma de recorrer una Mallorca distinta, lejos de la costa masificada, cruzando olivares centenarios y pueblos con alma, sin prisa y con el tiempo suficiente para mirar alrededor. Una experiencia que demuestra que también sobre dos ruedas se puede saborear el patrimonio rural de la isla.
Mallorca ofrece muchas caras, pero pocas tan serenas y auténticas como la que dibujan los caminos de la Serra de Tramuntana. La propuesta cicloturista que ha compartido recientemente Turismo Illes Balears recorre durante cuatro días el corazón rural de la isla, entre olivos milenarios, pueblos de piedra y subidas con vistas al Mediterráneo. Aunque no se trata de una ruta señalizada como itinerario oficial, el plan conecta tramos perfectamente transitables en bicicleta y enlaza algunos de los paisajes más valorados por los ciclistas que visitan la isla.