Uno de los pueblos más infravalorados de España está en Tenerife: un casco histórico con alma canaria y naturaleza atlántica
Frente al bullicio de los enclaves turísticos más populares de Tenerife, existe un pueblo que resiste con calma y autenticidad: entre antiguos lavaderos, senderos de laurisilva y arquitectura tradicional
Situado en el noroeste de Tenerife, Los Silos se abre paso entre el mar y las laderas del Parque Rural de Teno. Su nombre se remonta al siglo XVI, cuando la zona comenzó a cultivar cereal y se construyeron los primeros silos para almacenar grano. A pesar de su relevancia histórica y paisajística, no tiene tanta masificación turística como otras zonas de la isla. Ha sido destacado por la revista Viajar como uno de los pueblos más infravalorados de España.
Su casco histórico es uno de los mejor conservados del norte tinerfeño. Calles empedradas, casas con balcones de madera y edificios como el antiguo Convento de San Sebastián o la iglesia de Nuestra Señora de la Luz mantienen viva la esencia arquitectónica canaria. La plaza central y el edificio del Ayuntamiento, de estilo neocanario, ofrecen un entorno tranquilo que invita a pasear sin prisas.
Lavaderos, caminos y naturaleza viva
Entre los elementos más singulares del municipio destacan sus lavaderos tradicionales, donde aún se conservan los canales de agua y losas de piedra. Junto a estas construcciones, el entorno rural ofrece una estampa dominada por huertas, bancales y plantaciones de plátano, actividad agrícola que sigue siendo esencial para la economía local.
Pero lo que realmente conecta a Los Silos con la naturaleza es su vínculo directo con la laurisilva atlántica. Desde el propio núcleo urbano parten senderos señalizados como el PR‑TF 53 (Cuevas Negras) o el PR‑TF 54 (Monte del Agua), que ascienden hacia las zonas altas del Parque Rural de Teno, atravesando antiguos caminos de piedra, bancales agrícolas y bosques de niebla. Son rutas ideales para descubrir la biodiversidad y el relieve escarpado del norte de Tenerife.
— Turismo Los Silos (@TurismoLosSilos) July 19, 2025
A pesar de su pequeño tamaño, Los Silos ha mantenido una intensa vida cultural. Durante años acogió el Festival Internacional del Cuento, un referente de narración oral en Canarias. A lo largo de casi tres décadas, ha convertido el casco histórico en un escenario de narración oral cada mes de diciembre, reuniendo a decenas de narradores y miles de espectadores, con visitantes que participan en actividades literarias que incluyen sesiones en entornos naturales como el barrio de La Juncia o los emblemáticos lavaderos del pueblo.
Además, durante el mes de septiembre, el casco histórico de Los Silos se transforma gracias al Festival Boreal, que celebrará su 18.ª edición los días 19 y 20 de septiembre de 2025. Este evento multicultural reúne a artistas nacionales e internacionales (como Califato ¾, Israel Fernández, Pongo, Sara Curruchich o La Niña) en escenarios urbanos y naturales.
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El pueblo también conserva fiestas tradicionales como San Antonio Abad y la Semana Santa silense, que implican a buena parte del vecindario. Este carácter participativo se refleja en iniciativas de recuperación patrimonial, en la gestión de su biblioteca pública (una de las más activas del norte insular) o en la promoción de productos locales. Panes artesanos, quesos de cabra y vinos del valle se encuentran en pequeños comercios del casco.
Una joya tranquila junto al mar
El litoral de Los Silos, abrupto y rocoso, ofrece una cara distinta al imaginario de playa de Tenerife. Aquí, las piscinas naturales de La Caleta de Interián y el antiguo Charco de los Chochos permiten un baño frente a los acantilados del Teno, donde el mar rompe con fuerza en días de oleaje. Es también uno de los pocos tramos costeros que aún conservan un acceso directo al mar sin urbanizar.
Situado en el noroeste de Tenerife, Los Silos se abre paso entre el mar y las laderas del Parque Rural de Teno. Su nombre se remonta al siglo XVI, cuando la zona comenzó a cultivar cereal y se construyeron los primeros silos para almacenar grano. A pesar de su relevancia histórica y paisajística, no tiene tanta masificación turística como otras zonas de la isla. Ha sido destacado por la revista Viajar como uno de los pueblos más infravalorados de España.