El hotel rural de España que Gwyneth Paltrow dio a conocer al mundo: una antigua casa de labranza del siglo XVIII en un recóndito pueblo de Galicia
Esta actriz de fama mundial convirtió un rincón olvidado de España en un destino soñado para muchos. Lo que allí encontró sigue atrayendo a viajeros de todo el mundo
El hotel rural que acogió a Gwyneth Paltrow. (A Paradas das Bestas/EFE/Caroline Brehman)
Una remota aldea gallega oculta entre frondosos castañares se convirtió, sin pretenderlo, en uno de los destinos más buscados por viajeros extranjeros que descubrieron en ella un rincón de calma, tradición y gastronomía con raíces. Todo comenzó con una escena doméstica y una receta que cruzó fronteras.
En uno de los capítulos del programaSpain… on the road again, Gwyneth Paltrow apareció cambiando pañales sobre una mesa de castaño y cocinando un capón con grelos en A Parada das Bestas, un hotel rural situado en Pidre, una pequeña parroquia dePalas de Rei (Lugo). Aquella breve escena despertó la atención de turistas de Estados Unidos y Reino Unido, que acudieron buscando la calidez de una cocina familiar en pleno corazón deGalicia.
Levantado sobre una antigua casa de labranza del siglo XVIII, el alojamiento fue rehabilitado en 1997 por María Varela ySuso Santiso, quienes iniciaron su proyecto sin formación previa y con el apoyo de la comunidad. Hoy, el hotel cuenta con habitaciones rústicas, cuatro apartamentos independientesy una finca de 45.000 m² con hórreo, era de mallar y piscina de agua salada. El restaurante, que fusiona recetas tradicionales con técnicas contemporáneas, se ha convertido en una referencia gastronómica de la comarca de A Ulloa.
Entre sus platos emblemáticos destaca el capón al estilo peregrino, elaborado con castañas gallegas y salsa de moras, y varias propuestas con queso Arzúa-Ulloa, ingrediente habitual en la zona. La cocina, basada en productos de kilómetro cero y técnicas heredadas, busca ofrecer una experiencia íntima y auténtica. La estancia en A Parada das Bestas es, para muchos, una desconexión real: un refugio rodeado de naturaleza donde se conserva el patrimonio rural gallego y se vive sin prisa, al ritmo del campo.
Una remota aldea gallega oculta entre frondosos castañares se convirtió, sin pretenderlo, en uno de los destinos más buscados por viajeros extranjeros que descubrieron en ella un rincón de calma, tradición y gastronomía con raíces. Todo comenzó con una escena doméstica y una receta que cruzó fronteras.