La isla encantada de Cantabria que hay que conocer una vez en la vida: hospital abandonado, apariciones nocturnas y su repentina fama televisiva
Ubicada al sur de la bahía de Santander, es un lugar impregnado de leyendas desde la inauguración del sanatorio infantil marítimo que nació para combatir la tuberculosis
Imagen de la isla cántabra situada frente a la localidad de Pontejos (Fundación Cántabra de Salud y Bienestar)
Hoy yace en ruinas, pero dicen que por los pasillos de este sanatorio embrujado destinado a los tuberculosos todavía se escuchan lamentos de los que un día ingresaron en este centro de aislamiento. Es uno de los grandes misterios de Cantabria que atrapa a los apasionados del misterio y de los fenómenos paranormales. En plena bahía de Santander y frente a la localidad de Pontejos, descansa una isla embrujada conocida por su pasado repleto de leyendas.
En la boca de la ría de San Salvador, las urracas baten sus alas entre los humedales mientras un enigma atemporal se despliega en un enclave donde lo espiritual desplaza a lo mundano. La Isla de Pedrosa, también conocida como la Isla de Astilla, lleva a sus espaldas un relato que adquirió fama tras su aparición en el programa de Cuarto Milenio (Cuatro), presentado por Iker Jiménez. Este paraje natural cuenta con 10,4 hectáreas ricas en flora y fauna, con el vuelo efímero de aves acuáticas y zonas de espesura palustre, como carrizo y varias especies de juncos.
@videosydrones Bienvenidos al Sanatorio de la Isla de Pedrosa en Cantabria, con un aspecto fantasmagórico digno de una película de miedo. No dejéis de visitarlo si estas por la zona y os gustan las cosas tétricas. Situado en Pontejos, en la Bahía de Santander, en su origen (1869-1914) fue un pequeño establecimiento sanitario para aislar en cuarentena a los marineros infectados o sospechosos de enfermedades contagiosas provenientes de buques con defunciones durante el trayecto, enfermos contagiosos o procedentes de países con enfermedades endémicas. Con las distintas visitas de los reyes desde 1912 cobrará relevancia en su carácter sanitario y social y se irán edificando varios pabellones que conformarán un conjunto hospitalario importante. Desde 1928 hay un impórtate potenciamiento del centro con la realización de cirugías óseas, articulares y tratamientos para la recuperación de la tuberculosis. El cierre definitivo se produjo a finales de los años 80's del siglo XX. Dando comienzo a su decadencia que ha llevado el sitio a tener el mágico y fantasmagórico aspecto actual. #cantabria#misterio#lugaresmagicos#lugaresabandonados#cantabria_y_turismo#cantabriainfinita#españa#spain#destinos#viajarporespaña#photography#sanatorio#nortedeespaña#escapadas#viajarporelmundo#cantabriamola#igersespaña#igerscantabria#panasonic♬ Spooky, quiet, scary atmosphere piano songs - Skittlegirl Sound
En este rincón de abundante vegetación, donde el fresco olor a eucalipto inunda el espacio, sobresale el Pabellón María Luisa Pelayo que lleva hacia un puente construido en 1966. Esta isla se dio a conocer por albergar un lazareto a finales del siglo XIX que sirvió de lugar de confinamiento para los marineros que enfermaban de tuberculosis y otras enfermedades infecciosas, incluso niños con enfermedades raras. "Durante el momento álgido, las camas para afectados llegaron a ser 600", recogen desde el portal de Turismo de Cantabria.
Ecos del más allá en una isla embrujada de Cantabria
Este complejo sanitario de aspecto fantasmagórico acogía, además de este sanatorio, el Teatro Infanta Beatriz, construido por orden de Alfonso XIII, un balneario, una iglesia, pabellones médicos y alojamientos para los trabajadores sanitarios. En la actualidad, la Fundación Cántabra de Salud y Bienestar Social es la encargada de gestionar un moderno edificio dedicado a rehabilitar a jóvenes drogadictos. Los edificios del sanatorio tienen rasgos regionalistas, clasicistas y art déco y cuenta con amplios espacios ajardinados.
Imagen del Teatro Infanta Beatriz, en la isla de Pedrosa, Cantabria (lamochiladelaura.com)
Las leyendas sobre fenómenos paranormales no han cesado a lo largo de los años. La isla, conectada con tierra firme por dos istmos, ha sido escenario de numerosos relatos inquietantes, desdepsicofonías y luces inexplicables hasta apariciones misteriosasen edificios en ruinas. Uno de los episodios más impactantes ocurrió cuando Anita Lauda, atraída por los rumores, decidió pasar la noche en la isla con un equipo especializado. Al caer la oscuridad, mientras escuchaban música en un teléfono móvil, fueron testigos de una aparición fantasmal: varios niños, acompañados por una enfermera, descendieron por las escaleras de un pabellón en ruinas.
Otro de los misterios que rodean este enclave natural apareció en prime time en el programa de Iker Jiménez: el extraño caso de las bautizadas como "niñas pájaro", una historia que sucedió realmente y llegó a convertirse en leyenda. Aurora y Pilar eran dos hermanas que padecían progeria, una enfermedad genética rara que se empezó a manifestar entre los tres y cuatro años. A pesar de su dolencia, las niñas se relacionaban con normalidad en el pueblo de Pontejos. Ambas fallecieron cuando no habían cumplido los 20 años, y muchos aseguran seguir oyendo sus titilantes voces.
Hoy yace en ruinas, pero dicen que por los pasillos de este sanatorio embrujado destinado a los tuberculosos todavía se escuchan lamentos de los que un día ingresaron en este centro de aislamiento. Es uno de los grandes misterios de Cantabria que atrapa a los apasionados del misterio y de los fenómenos paranormales. En plena bahía de Santander y frente a la localidad de Pontejos, descansa una isla embrujada conocida por su pasado repleto de leyendas.