El pueblo de cuento que inspiró a Disney para recrear 'La Bella y la Bestia' y tiene vuelos desde España a 60€
Un rincón medieval en Francia parece haber salido de un cuento. Este pintoresco pueblo, lleno de historia y encanto, inspiró a Disney para recrear la aldea de Bella en La Bella y la Bestia
Vista de las calles del pueblo que inspiró 'La Bella y la Bestia' (iStock)
Las historias de Disney han cautivado a generaciones, y detrás de cada película se esconden lugares que parecen haber sido dibujados directamente desde un cuento. Uno de ellos, ubicado en Francia, sirvió de inspiración para recrear la aldea de Bella en La Bella y la Bestia. Este pueblo medieval, con sus calles empedradas, casas de entramado de madera y flores adornando cada rincón, parece haberse detenido en el tiempo.
El encanto de este lugar no radica únicamente en su aspecto visual. Sus murallas históricas, el diseño circular de sus calles y las tradiciones centenarias que aún se respiran entre sus habitantes han hecho que sea considerado uno de los pueblos más bellos de Europa. Además, su estrecha relación con el vino blanco de Alsacia añade un toque de autenticidad que no deja indiferente a quienes lo visitan.
Eguisheim es el nombre de este pintoresco pueblo, un destino que parece haber salido de las páginas de un libro de fantasía. Situado a pocos kilómetros de Colmar, en la región de Alsacia, es conocido por ser el hogar de castillos medievales, mercados navideños y una atmósfera que transporta a los visitantes a otro tiempo.
¿Qué ver en Eguisheim?
Eguisheim ofrece un recorrido que se disfruta sin prisas, permitiendo descubrir todos sus encantos. El centro histórico gira en torno a la Place du Château Saint-Léon, una plaza donde destaca una fuente coronada por la estatua de San León IX, natural del pueblo y convertido en Papa en el siglo XI. A su alrededor se encuentran el Castillo Bas d’Eguisheim y una pequeña capilla dedicada al santo, cuya puerta, aunque a menudo parece cerrada, suele estar accesible para los visitantes.
Otra parada imprescindible es la Rue du Rempart, la calle más icónica del pueblo, famosa por sus casas de entramado de madera decoradas con colores vibrantes. Aquí se encuentra Le Pigeonnier, uno de los rincones más fotografiados de Eguisheim. Durante los meses de diciembre, el espíritu navideño llena cada rincón con mercadillos acogedores que ofrecen artesanías y delicias locales.
Mercadillos de Navidad
Los mercados de Navidad en Eguisheim transforman este encantador pueblo en un escenario mágico durante las festividades. Desde finales de noviembre hasta casi fin de año, las plazas principales, como la Place du Marché aux Saules y la Place MGR Stampf, se llenan de puestos decorados con luces y adornos que reflejan el espíritu navideño.
En estos mercados, los visitantes pueden disfrutar de artesanías locales, juguetes hechos a mano, adornos navideños únicos y una selección de delicias típicas alsacianas, como el pain d’épices (pan de especias) y los vinos calientes especiados. Todo ello se acompaña de un ambiente cálido y festivo, ideal para recorrer con calma mientras se descubren los rincones del pueblo. Además, los horarios permiten disfrutar del encanto tanto de día como de noche, cuando las luces de Navidad realzan aún más su atmósfera mágica.
Cómo llegar desde España
Eguisheim está a poco más de una hora de Estrasburgo y a menos de 15 minutos de Colmar, lo que facilita su acceso tanto en coche como en transporte público. Desde España, la forma más rápida de llegar es volando a Basilea, a donde se pueden encontrar billetes desde 60 euros. Desde allí, el trayecto en coche hasta Eguisheim dura aproximadamente una hora. Otra opción es tomar un tren hasta Colmar y luego utilizar la línea de autobús local para llegar al pueblo.
Las historias de Disney han cautivado a generaciones, y detrás de cada película se esconden lugares que parecen haber sido dibujados directamente desde un cuento. Uno de ellos, ubicado en Francia, sirvió de inspiración para recrear la aldea de Bella en La Bella y la Bestia. Este pueblo medieval, con sus calles empedradas, casas de entramado de madera y flores adornando cada rincón, parece haberse detenido en el tiempo.