Al sur de la provincia de Burgos, se esconde uno de los tesoros arquitectónicos más desconocidos de nuestro país, y cuya existencia se está extendiendo cada vez más entre los curiosos, que acuden para descubrir con sus propios ojos las particularidades de una de sus iglesias, situada en la plaza mayor de la localidad de Gumiel de Izán.
Si bien el pueblo ha alcanzado notoriedad por su vínculo con el vino y el enoturismo, como atestigua el rediseño de Bodegas Portia a manos del renombrado arquitecto Norman Foster, contiene otros alicientes que le otorgan un encanto especial. Así, es un enclave que mantiene su espíritu de pueblo medieval a través de sus empedrados y los restos de la antigua muralla, con la consiguiente relevancia histórica.
Dentro de sus fronteras, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, es por derecho propio uno de los principales reclamos para una visita a este encantador lugar. Y lo es porque se trata de una joya cultural que, a pesar de su belleza inherente, remite también de forma inequívoca a un importante enclave arqueológico situado en Jordania, y que fue una vez capital del reino nabateo, la ciudad de Petra.
Similitudes insólitas
Máximo exponente del barroco burgalés, este templo fue construido sobre otro anterior entre los siglos XV y XVI por los maestros canteros Bartolomé de Herrera y Pedro Díaz de Palacios. El resultado presenta una fachada adornada con majestuosas columnas y con una portada estilo retablo, cuyos colores y texturas nos transportan a la icónica entrada Al-Khazneh de la famosa ciudad, a la postre, inmortalizada en la tercera entrega de Indiana Jones.
El retablo consta de tres cuerpos y tres calles, de las cuales la central ofrece escenas con profusos relieves que reproducen la Asunción de Nuestra Señora y la Coronación de la Virgen. Una vez dentro, descubriremos el altar mayor, que acoge un retablo tardogótico del siglo XVI dedicado a la Asunción de la Virgen. Elaborado en madera y pan de oro, representa una de las muchas piezas que alberga esta iglesia, que atesora además una gran riqueza patrimonial.
Si bien Petra no fue descubierta por los extranjeros hasta bien entrado el siglo XIX, lo que hace improbable que fuera tomada con fuente de inspiración, resulta curioso descubrir tantas similitudes. Estas han dado lugar a la creciente afluencia de visitantes año tras año, que han podido disfrutar de este majestuoso lugar, reconocido como Bien de Interés Cultural y como Patrimonio Histórico de España.
Al sur de la provincia de Burgos, se esconde uno de los tesoros arquitectónicos más desconocidos de nuestro país, y cuya existencia se está extendiendo cada vez más entre los curiosos, que acuden para descubrir con sus propios ojos las particularidades de una de sus iglesias, situada en la plaza mayor de la localidad de Gumiel de Izán.