Aunque los fiordos noruegos no están al alcance de todos los bolsillos, hay un refugio leonés que enamora a los amantes de la montaña y es muy similar a esas largas ensenadas que crecen entre verdes laderas y escarpados acantilados. Además, ostenta una peculiar distinción, la de albergar el columpio más alto de España, que se ha hecho popular entre los más jóvenes. Desde este balcón natural, los visitantes pueden disfrutar de unas vistas únicas sobre el pantano y los picos Gilbo, Yordas y Las Pintas.
Son los fiordos leoneses que encuentran una postal de ensueño en Riaño, una villa marcada por la construcción del embalse del mismo nombre que está situado en la parte meridional de la Cordillera Cantábrica, siendo uno de los pantanos más grandes de la cuenca del Duero. Una ruta en barco lleva a los turistas locales o extranjeros por el desfiladero de Bachende que avanza a lo largo de varios tramos de roca caliza y un pulmón verde (se cubre de un manto blanco durante las nevadas) que late con fuerza durante la travesía.
Alejados del bullicio, estas profundas y estrechas bahías, esculpidas por la acción de los glaciares, se despliegan a lo largo de la costa de Noruega, rodeadas de montañas cubiertas de nieve. Con fiordos tan emblemáticos como el de Geiranger, declarado Patrimonio de la Humanidad, o el extenso Sognefjord, donde la tranquilidad se mezcla con la grandeza de la naturaleza.
Un paraíso natural en León
Riaño fue declarado Parque Regional en 1994, y cuenta con una población de 474 habitantes, según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2023. Convertido en un destino de peregrinación para los senderistas que buscan un momento de calma, donde la inmensidad de las montañas se funde con el vuelo rectilíneo de una familia de buitres y águilas. Bajo las aguas del embalse reposan los restos de nueve pueblos que fueron sumergidos por la construcción de una gran represa en 1987, que dio lugar a la inundación del valle de Riaño.
@dontworrybecamper Guárdalo 🔐 Si tú también quieres visitarlos 📍Riaño, León ℹ️Son conocidos como los "Fiordos Leoneses"se encuentran en el noreste de la provincia de León, en la Cordillera Cantábrica. El embalse de Riaño un lugar mágico y un entorno espectacular que nada tienen que envidiar a los fiordos noruegos. 🤔¿Qué ver y hacer? -Miradores Alto Valcayo y Las Hazas -El columpio más grande de España -El banco más bonito de León -Recorrer a pie sus senderos -Visitar la localidad de Riaño ☀️❄️¿Cuándo ir? Cualquier época es buena y en cada estación disfrutaréis de vistas únicas, ya sea con nieve en invierno o con paisajes verdes y frondosos en primavera. 🚐Podréis pernoctar en su área camper gratuita ♻️🚮 ¡RECUERDA! Deja el lugar tal y como lo has encontrado respeta el entorno y recoge tu basura. #riaño#léon#castillayleon#viajar#lugaresmagicos#lugaresconencanto#escapada#turismoespaña#spain#visitspain#spaintrip#tiktokes#parati♬
Este trágico suceso alteró profundamente la vida de los habitantes de la zona y transformó el paisaje. Como parte de este renacer, se trasladaron varios monumentos de las localidades anegadas, preservando así su legado histórico y cultural. Entre los tesoros rescatados se encuentra la ermita de Nuestra Señora del Rosario, del siglo XIII, proveniente del pueblo de La Puerta, y la Iglesia de Santa Águeda.
En la montaña de Riaño se enclavan los conocidos como "fiordos leoneses", un refugio natural para la fauna y flora de la región, donde habitan especies en peligro de extinción como el oso pardo, el quebrantahuesos (una de las aves más amenazadas de Europa) y varias especies vegetales autóctonas que saben adaptarse al clima de la región como de hayedos, robles y pinos silvestres. Además, si tienes suerte, podrás ver en libertad a bisontes provenientes de Polonia que son diferentes a los de Altamira y fueron introducidos en el valle de Anciles hace algunos años.
Aunque los fiordos noruegos no están al alcance de todos los bolsillos, hay un refugio leonés que enamora a los amantes de la montaña y es muy similar a esas largas ensenadas que crecen entre verdes laderas y escarpados acantilados. Además, ostenta una peculiar distinción, la de albergar el columpio más alto de España, que se ha hecho popular entre los más jóvenes. Desde este balcón natural, los visitantes pueden disfrutar de unas vistas únicas sobre el pantano y los picos Gilbo, Yordas y Las Pintas.