Así es este pueblo de La Rioja que esconde una fascinante Estatua de la Libertad
El municipio de Cenicero alberga un relevante patrimonio histórico de gran interés, en el cual se encuentra este monumento que puede recordar al que se ubica en Nueva York.
La localidad riojana esconde, entre otros atractivos, una auténtica Estatua de la Libertad (Escultura Urbana Aragón)
Viajar es una actividad muy frecuente en gran parte de la ciudadanía. Conocer nuevas regiones con su propia cultura, historia y tradición es un elemento muy enriquecedor para cualquier individuo curioso. Sin embargo, el otoño puede conllevar algunos obstáculos para realizar nuestras salidas ocasionales sin dificultad, en la que el clima no suele acompañar demasiado en estas circunstancias.
Por otro lado, España es un país tan diverso en cuanto a localizaciones se refiere que no es demasiado complicado encontrar un lugar ideal para visitar en esta época del año. Y es que muchos de ellos resaltan por ser ubicaciones realmente particulares, las cuales tienen un elemento distintivo que las hace atractivas para cualquier interesado.
En este sentido, encontramos un municipio perfecto para este tipo de ocasiones. Se trata de Cenicero, ubicado en La Rioja. Si bien dispone de muchos elementos fascinantes para cualquier aficionado a los viajes, es posible que si acudimos allí sintamos una sensación de extrañeza al encontrar un monumento que asociamos con otro lugar totalmente distinto del mundo.
Monumento con gran historia
Nueva York es una de las urbes modernas más emblemáticas de la historia de la humanidad. Numerosos son los lugares icónicos de la ciudad, como Central Park o el Empire State. Sin embargo, el municipio de Cenicero no tiene nada que envidiarle, ya que este dispone en su zona central su propia Estatua de la Libertad, al igual que la famosa localidad estadounidense.
Para explicar su origen, debemos remontarnos a la época de las guerras carlistas, concretamente a octubre del año 1834, en el que los cenicerenses se enfrentaron al ejército carlista, el cual estaba liderado por Tomás de Zumalacárregui. Este se dirigió contra dicha población como represalia, ya que la milicia había causado grandes retrasos y alteraciones en su plan de hacerse con un convoy militar.
Pese a los más de 5.000 hombres que presentaba dicho ejército contra los apenas 70 miembros de la resistencia, estos no pudieron hacerles frente tras más de 26 horas de contienda en el que se refugiaron en una iglesia para derrotarlos de forma estratégica. De esta manera, el ejército carlista se vio obligado a retirarse ante el riesgo de que apareciesen refuerzos enemigos. Es por ello que en 1897 se levantó esta estatua, que fue retirada en 1936 por los carlistas bajo el ala de Franco y que posteriormente fue restituida en 1976 en memoria de aquellos combatientes.
Viajar es una actividad muy frecuente en gran parte de la ciudadanía. Conocer nuevas regiones con su propia cultura, historia y tradición es un elemento muy enriquecedor para cualquier individuo curioso. Sin embargo, el otoño puede conllevar algunos obstáculos para realizar nuestras salidas ocasionales sin dificultad, en la que el clima no suele acompañar demasiado en estas circunstancias.