Es noticia
Entre baños de ola y el valle del Pas: la ruta verde de Cantabria que recorre una antigua vía del ferrocarril
  1. Viajes
PASADO MINERO Y CASONAS DE PIEDRA

Entre baños de ola y el valle del Pas: la ruta verde de Cantabria que recorre una antigua vía del ferrocarril

El Ayuntamiento de Astillero ha obtenido el permiso que le faltaba para rehabilitar el Puente de los Ingleses, único Bien de Interés Local con el que cuenta la localidad

Foto: Imagen del cargadero de Orconera, en Cantabria. (Ayuntamiento de Astillero)
Imagen del cargadero de Orconera, en Cantabria. (Ayuntamiento de Astillero)

Al pie de los promontorios rocosos, entre arroyos y barrancos, comienzan a labrarse los valles pasiegos. Sobre ellos, hace ya décadas circulaban los ferrocarriles, los que llevaban a la alta sociedad de la época a los mejores balnearios de la región. La comunidad cántabra es un pequeño tesoro de la naturaleza, donde los montes verdes vigilan y son testigos de la vida que se abre paso a su alrededor.

Las razas autóctonas de vacas y ovejas pastan mientras un inconfundible olor a mantequilla sale de los obradores que mantienen viva la herencia pasiega (los sobaos son el dulce tradicional cántabro por excelencia) y se impregna en las villas con encanto que nos encontramos en este viaje. Una neblina se posa sobre las laderas y los manantiales termales brotan a los pies del valle.

Foto: pasajes-excursiones-cueva-garma-ciega-sima-sombrero-cantabria-2mpa

Hay un conocido puente que ahora está en desuso, pero que en la década de 1980 fue una antigua vía del ferrocarril. El cargadero de Orconera custodiaba el mineral extraído de la sierra de Peña Cabarga y de la bahía de Santander para luego cargarlo en las bodegas de los barcos con destino a Reino Unido. Hoy en día, casi todo el trazado de este tren minero es una vía verde que está cerca de convertirse en reclamo turístico de viandantes, ciclistas y curiosos.

Caminos de hierro

El cargadero de Orconera, ubicado junto a la bifurcación de las dos variantes del Camino del Norte, en el municipio de El Astillero, fue declarado Bien de Interés Local con la categoría de Monumento en 2013, por el Gobierno de Cantabria. Además, fue lugar de paso de la burguesía hacia los famosos baños de ola. Fue la reina Isabel II quien puso de moda la costumbre de sumergirse en agua de mar, tras demostrar sus beneficios terapéuticos.

La consorte tenía una piel muy sensible y empezó a veranear en San Sebastián y Barcelona. Sin embargo, el Sardinero se convirtió en otro de los destinos predilectos de la familia real para realizar estos baños de ola. Se convirtió en la primera playa de España a la que acudieron los veraneantes del siglo XIX que provenían de Madrid y otras ciudades del interior.

Los valles pasiegos son conocidos por sus caudalosos manantiales de aguas termales con propiedades medicinales que brotan de imponentes cascadas, rodeados de una frondosa vegetación. El término "pasiego" hace alusión al río Pas, un cauce que nace en la cornisa cantábrica y desemboca en el mar Cantábrico, formando la ría de Mogro. El ferrocarril se convirtió en el único medio de transporte que ofrecía soluciones ampliamente efectivas.

Al pie de los promontorios rocosos, entre arroyos y barrancos, comienzan a labrarse los valles pasiegos. Sobre ellos, hace ya décadas circulaban los ferrocarriles, los que llevaban a la alta sociedad de la época a los mejores balnearios de la región. La comunidad cántabra es un pequeño tesoro de la naturaleza, donde los montes verdes vigilan y son testigos de la vida que se abre paso a su alrededor.

Noticias de Cantabria Cantabria
El redactor recomienda