Es noticia
Baia: la 'Pompeya sumergida' en la costa de Nápoles y paraíso de submarinistas y turistas
  1. Viajes
DESCUBIERTA EN 1969

Baia: la 'Pompeya sumergida' en la costa de Nápoles y paraíso de submarinistas y turistas

Bajo las aguas de la costa de Nápoles, Baia, la ‘Pompeya sumergida’, ofrece a los visitantes una experiencia única: explorar impresionantes ruinas romanas bajo el mar, preservadas por siglos de historia

Foto: Mosaico de la ciudad de Baia, en la costa de Nápoles (Subaia.com)
Mosaico de la ciudad de Baia, en la costa de Nápoles (Subaia.com)

La costa de Nápoles esconde bajo sus aguas una joya histórica que es un auténtico reclamo de interés para exploradores y turistas de todo el mundo. Baia, conocida como la ‘Pompeya sumergida’, fue una ciudad romana de gran esplendor que, debido al bradisismo (fenómeno volcánico que afecta el nivel del terreno), terminó hundida bajo el mar. Lo que fue en su día una poderosa ciudad, entre cuyos ilustres visitantes estuvieron Julio César y Nerón, es ahora un fascinante museo subacuático lleno de ruinas romanas que esperan ser descubiertas.

Con 178 hectáreas de estructuras romanas bajo el agua, el parque arqueológico sumergido de Baia ofrece a los visitantes la posibilidad de sumergirse en un recorrido que revela mosaicos, villas, termas y estatuas que durante siglos han permanecido ocultas. Gracias a las inmersiones guiadas por centros especializados, es posible nadar entre los restos de lo que fueron lujosas residencias imperiales y balnearios exclusivos para la élite romana.

Foto: italia-viajar-barato-destinos

Además de bucear, existe la opción de hacer snorkel, aunque esta alternativa no permite apreciar de cerca los detalles de los mosaicos o las estatuas. Las zonas más destacadas del parque incluyen el Ninfeo de Claudio, las Termas de Lacus y la Villa de Protiro, que conserva intactos sus mosaicos y columnas. Cada inmersión permite explorar una parte de la vasta ciudad, garantizando una experiencia diferente para los submarinistas.

Nuevos hallazgos y conservación

Uno de los aspectos más fascinantes de Baia es que su redescubrimiento sigue en curso. La desaparición de la posidonia oceánica, una planta marina que cubría partes del yacimiento, ha permitido a los arqueólogos desenterrar nuevas áreas. Columnas, suelos y mosaicos han vuelto a la luz, o más bien al agua, y los trabajos de excavación continúan, revelando sorpresas arqueológicas cada año.

Aunque lo que se ve hoy son principalmente copias, las piezas originales se encuentran a salvo en museos para su conservación. Sin embargo, el parque subacuático sigue siendo un atractivo turístico por sí mismo, brindando una ventana al pasado romano mientras los investigadores continúan trabajando en la protección y restauración de estas joyas sumergidas.

Una experiencia inmersiva

Los visitantes que no deseen sumergirse en el agua también tienen la posibilidad de recorrer el parque en embarcaciones especiales con fondo de cristal, desde donde pueden observar los restos de la ciudad romana sin mojarse. Esta alternativa ha hecho que Baia sea accesible a un público más amplio, desde buceadores experimentados hasta turistas curiosos, ampliando así el atractivo del parque.

Para quienes prefieren una experiencia más directa, las excursiones submarinas permiten no solo admirar los restos arqueológicos, sino también disfrutar de la rica fauna marina que habita en la zona, incluyendo estrellas de mar y peces que se entremezclan con las columnas y suelos pavimentados de la antigua ciudad.

Un legado cultural y turístico

La historia de Baia no solo es un tesoro arqueológico, sino también un fenómeno turístico que atrae a viajeros de todo el mundo. La ciudad fue un centro de descanso para los romanos más adinerados, y sus ruinas actuales siguen siendo testimonio de su esplendor pasado. Los expertos coinciden en que todavía queda mucho por descubrir, ya que las áreas sumergidas no han sido exploradas en su totalidad.

Las piezas que se ven bajo el mar son copias, las originales se encuentran a salvo en museos para su conservación

Este excepcional sitio ofrece una combinación de turismo cultural y natural, ya que además de los restos arqueológicos, el parque de Baia también es un área protegida por su biodiversidad marina. Las autoridades italianas han implementado medidas para garantizar la conservación del lugar, evitando el deterioro causado por las corrientes marinas y el cambio climático.

La costa de Nápoles esconde bajo sus aguas una joya histórica que es un auténtico reclamo de interés para exploradores y turistas de todo el mundo. Baia, conocida como la ‘Pompeya sumergida’, fue una ciudad romana de gran esplendor que, debido al bradisismo (fenómeno volcánico que afecta el nivel del terreno), terminó hundida bajo el mar. Lo que fue en su día una poderosa ciudad, entre cuyos ilustres visitantes estuvieron Julio César y Nerón, es ahora un fascinante museo subacuático lleno de ruinas romanas que esperan ser descubiertas.

Viajes Viajes en familia Viajes en Europa Noticias de Italia
El redactor recomienda