El precioso pueblo con un puente romano que es considerado uno de los más bonitos de España
Este municipio, de poco más de 1.000 habitantes, se ha convertido ya en un lugar de visita obligatoria para todos aquellos que realizan una escapada a la provincia de Albacete
Con el final del verano y el comienzo del otoño, son muchos los españoles que ya piensan en cuál será su próxima escapada. Tras los viajes a la playa, que han servido para disfrutar de las altas temperaturas y lo mejor de la costa, llegan las visitas a entornos rurales. De hecho, España espera superar las cifras logradas el año pasado en lo relativo al turismo rural. Y es que, según los datos del Observatorio de Turismo Rural, casi la mitad de los españoles mayores de 18 años hizo turismo rural en 2023.
Las opciones son muy variadas. Y es que si hay algo por lo que se caracteriza nuestro país es por contar con miles de ciudades y pequeños municipios perfectos para disfrutar de una escapada en otoño. Estos entornos ofrecen la combinación perfecta entre desconexión, naturaleza y riqueza cultural y patrimonial. Y un claro ejemplo de ello es, por ejemplo, el municipio de Alcalá del Júcar, en Albacete, que es considerado uno de los más bonitos de España y recibe cada año la visita de miles de visitantes.
(Fuente: iStock)
La localidad, que se encuentra ubicada en la comarca de La Manchuela y a unos 60 kilómetros de Albacete, está construida sobre las laderas de una colina y a orillas del río Júcar. Y uno de sus principales atractivos son sus casas, que están distribuidas de manera escalonada y forman una imagen única.
Además, el pueblo destaca por su historia, que se remonta a tiempos prehistóricos. De hecho, uno de sus mayores emblemas es el castillo, una fortaleza de origen musulmán que ha sido restaurada y que ofrece unas vistas únicas al Júcar.
Pero este no es el único espacio que hay que visitar durante una escapada al municipio. El puente romano es uno de los monumentos más famosos de la localidad, al igual que la Iglesia de San Andrés, construida entre los siglos XV y XVIII, y las cuevas del diablo, que se utilizaron antiguamente como refugios y almacenes y que hoy en día reciben cada día la visita de turistas.
Con el paso de los años, Alcalá del Júcar se ha convertido en un destino muy popular y demandado para el turismo rural y de aventura. Las personas que visitan la localidad tienen la oportunidad de realizar actividades como, por ejemplo, senderismo, piragüismo en el río Júcar o rutas en bicicleta, por lo que es un lugar ideal para los amantes de la naturaleza.
Sin embargo, si hay algo por lo que también destaca la ciudad es por su riqueza patrimonial y cultura. Y es que su peculiar arquitectura y los monumentos con los que cuenta han llevado a la localidad a recibir todo tipo de reconocimientos, llegando incluso a ser declarada Conjunto Histórico-Artístico.
Además, hay que tener en cuenta que los alrededores de Alcalá del Júcar forman parte de lo que se conoce como la Hoz del Júcar, una zona perfecta para hacer senderismo. Pero esta no es la única visita que se puede realizar en la comarca.
A tan solo 7 kilómetros de la localidad, se encuentra el pueblo de Tolosa, que conserva una arquitectura tradicional y es perfecto para pasear. Y a tan solo 20 kilómetros, está Jorquera, que se caracteriza por su precioso casco antiguo lleno de calles estechas.
Qué comer y dónde
Además, Alcalá del Júcar es perfecto para todos aquellos que les gusta disfrutar de la mejor gastronomía local. De hecho, durante una visita a la localidad es imprescindible degustar de algunas elaboraciones como el gazpacho manchego, las gachas, el ajo mataero o el pisto manchego.
Pero, lo cierto es que, además de estos platos tradicionales, destacan otros como el arroz con pata y foie, el cochinillo con manzana asada y pan de cristal o el ravioli de morteruelo con migas de pastor, que se elaboran en lagunos locales del municipio.
Entre los restaurantes más famosos del municipio se encuentran algunos como, por ejemplo, El Mirador, que ofrece unas espectaculares vistas y su atractivo son los platos tradicionales manchegos elaborados con productos locales de calidad.
Pero no es el único. Otros locales muy bien valorados por los comensales son La Rambla, un mesón rústico que ofrece un ambiente acogedor y platos típicos de la zona, o el Hostel D'Ernes, que es famoso por su comida casera.
Con el final del verano y el comienzo del otoño, son muchos los españoles que ya piensan en cuál será su próxima escapada. Tras los viajes a la playa, que han servido para disfrutar de las altas temperaturas y lo mejor de la costa, llegan las visitas a entornos rurales. De hecho, España espera superar las cifras logradas el año pasado en lo relativo al turismo rural. Y es que, según los datos del Observatorio de Turismo Rural, casi la mitad de los españoles mayores de 18 años hizo turismo rural en 2023.