Placeres de Invierno

Los mejores planes para disfrutar de Bruselas en familia

La Navidad en la capital belga es uno de los momentos más esperados del año. Descubre por qué a través de esta guía

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Los últimos meses del año vienen cargados de fechas señaladas. Multitud de destinos se visten de gala entre octubre y diciembre para celebrar sus fiestas y tradiciones más ilustres. Los mercadillos navideños, sin duda, encabezan la lista. Las plazas principales de las ciudades y pueblos se llenan de puestecillos donde comer y comprar artículos navideños.

Esta costumbre, con gran solera en el centro de Europa, supone una excusa perfecta para descubrir un país como Bélgica y, en concreto, su capital Bruselas. Esta no es solo el centro neurálgico de la política europea, sino también sede de uno de los mercadillos navideños más populares del mundo, el ‘Plaisirs d’hiver’, traducido como ‘placeres de invierno’.

Actuaciones musicales en la 'Gran Plaza' bruselense (Visit Brussels)
Actuaciones musicales en la 'Gran Plaza' bruselense (Visit Brussels)

Y no es para menos. Más de 250 casetas distribuidas en dos kilómetros y medio que recorren buena parte del casco histórico de la capital belga. Un laberinto de luces, guirnaldas de colores y demás ornamentos navideños atraviesa más de 123 calles del centro de la ciudad. Todas ellas convergen en la Grand-Place, donde se encuentra el tradicional abeto gigante de Navidad. Además, cada hora y durante todas las tardes desde 29 de noviembre hasta el 4 de enero, la ‘Gran Plaza’ bruselense se transforma en un espectáculo audiovisual, un juego de luces y sonido con el que disfrutan grandes y pequeños. Hasta el particular Manneken Pis se engalana para la ocasión: durante estas fechas el ‘niño meón’ está vestido de Sinterklaas (el Papá Noel belga).

Pero no solo en el corazón de corazón de ‘Plaisirs d’hiver’ sucede la magia. Cada plaza y principal arteria tiene su propio espectáculo. En la plaza Monnaie, por ejemplo, se instala una pista de patinaje para deslizarse sobre el hielo. Pasear por las Galerías Saint-Hubert es un regalo a la vista. Y, sin duda, merece la pena subirse a la noria situada en la plaza du marché aux Poissons para disfrutar de una vista panorámica a 55 metros de altura. También admirar el espectáculo de ‘mapping’ que se proyecta en la fachada de la iglesia de Sainte-Catherine, renovada recientemente. Y atento, porque en cualquier momento puedes toparte con una actuación callejera. Además, si decides viajar la última semana del año no puedes perderte los fuegos artificiales del día 31 de diciembre.

Estampa del mercadillo, con la noria de 55 metros de la plaza de Sainte-Catherine (Visit Brussels).
Estampa del mercadillo, con la noria de 55 metros de la plaza de Sainte-Catherine (Visit Brussels).

La gastronomía y artesanía son otros dos grandes protagonistas del mercado. No hay mayor placer en el invierno belga que degustar delicias culinarias como los mejillones con patatas fritas y entrar en calor con un buen vaso de vino caliente, mientras se pasea por los distintos stands que forman la ‘Village de Noël’, y aprovecha para hacer las compras navideñas.

La Bruselas más cultural

Bruselas es la capital de Europa, sede de la Unión Europea y la OTAN. Su atractivo cultural es evidente. Una ciudad cosmopolita y multicultural donde poder disfrutar de su historia a través de los más de 100 museos con los que cuenta la ciudad. Si te gusta el arte, no puedes perderte los Museos Reales de Bellas Artes, con más de 20.000 pinturas o el Museo Magritte, que acoge las pinturas del genio del surrealismo. Pero si vas en familia, es obligado ir al Museo de Ciencias Naturales -que cuenta con una famosa colección de dinosaurios que encantará a los más pequeños de la casa- o el Museo del Cómic, imprescindible siendo Bélgica el lugar de nacimiento del famoso Tintín.

Durante el paseo por la ciudad, hay puntos claves como la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, o la Basílica del Sagrado Corazón, la quita más grande del mundo. Desde la Plaza Poelaert, situada en la entrada principal del Palacio de Justicia, uno de los más grandes y espectaculares de Europa con 26.000 metros cuadrados de superficie, se tienen las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Y para descansar de la vida más cultural, recomendable pasarse por el Parque Real, muy animado los fines de semana, o hacer parada en el barrio de Sablon para tomar un chocolate caliente.

Mont des Arts. Visit Brussels
Mont des Arts. Visit Brussels

Debido a su ubicación, desde la capital se puede viajar en el día a otras ciudades con encanto como Brujas, Amberes, Gante, Lieja o Namur, donde además de su oferta cultural, encontrarás más típicos mercadillos navideños.

Para poder recorrer el país cómodamente y despreocuparte del transporte, existe un pase llamado Hi Belgium Pass: este incluye los vuelos de ida y vuelta a Bruselas y viajes de tren ilimitados por todo el país. Lo bueno de Bélgica es que ninguna ciudad está a más de dos horas en tren de su capital, por lo que este medio es la opción ideal para recorrer el país. Así, cuando sepas qué días vas a viajar solo tiene que reservarlo a través de la web. El pase también permite disfrutar de otras actividades como tours guiados o degustaciones gastronómicas alrededor de Bruselas.

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