en coche de alquiler

Cerdeña, la isla italiana donde conviven las playas y las ruinas arqueológicas

Cagliari, Olbia, Alghero y Albatax son algunas de las ciudades que forman parte del recorrido imprescindible por sus terrenos

Foto: Isla Magdalena. (Shutterstock)
Isla Magdalena. (Shutterstock)

Aguas cristalinas, veleros fondeando y un toque de 'dolce vita' es lo que necesita si quiere pasar unas vacaciones al más puro estilo de los famosos. Y todo ello lo puede encontrar en un viaje a Cerdeña. En esta isla, es posible que acabe compartiendo hotel con algunos de los actores más reconocidos de Hollywood —¿se imagina a George Cloney como vecino de habitación?— o restaurante con deportistas de la talla de Iniesta o Rafa Nadal. Todos ellos se han dejado cautivar por las vistas y el descanso que proporciona este enclave paradisíaco del Mediterráneo.

Los expertos asesores de la agencia de viajes Pangea recomiendan alquilar un coche para explorar a su ritmo todos los rincones, desde los más glamurosos a los más salvajes. Los historiadores no se han puesto de acuerdo sobre el origen del nombre de Cerdeña —algunos creen que proviene de Ichnusa; otros, de un africano llamado Sardón—, pero cuando uno pone el pie sobre la isla se olvida de cualquier cosa que no sean las vistas que se disponen ante los ojos. Recorrer sus terrenos es deleitar los sentidos frente a sus maravillosas playas de aguas transparentes y sus ruinas evocadoras del pasado, un conjunto que hace de la isla un lugar perfecto para aunar descanso y cultura en un mismo trayecto.

Cerdeña es una isla preciosa dispuesta para explorar al ritmo que marquen sus preferencias. Por eso, optar por un coche de alquiler con el que recorrer desde el norte hasta el sur es una buena idea si se quiere descubrir sin prisas los encantos de sus 24.000 kilómetros cuadrados —extensión, para hacerse una idea, similar a la de la comunidad autónoma de Galicia—.

Si Cagliari actúa como punto de partida de su ruta por Cerdeña —su aeropuerto ofrece más vuelos y más baratos que los sitos en Olbia, Alghero o Arbatax—, de camino a Oristano podrá contemplar los rústicos pueblos del interior y otros encantos arqueológicos de la isla. Las ruinas de Nora, a unos 32 kilómetros de Cagliari, corresponden a los restos de la que antaño fue la capital sarda durante la etapa romana. Termas, mosaicos e incluso un pequeño teatro que todavía acoge representaciones son algunos de los atractivos de Nora.

Las ruinas de Nora, en Cerdeña. (Shutterstock)
Las ruinas de Nora, en Cerdeña. (Shutterstock)

Y es que Cerdeña es un perfecto destino para los amantes de la historia, pues Nora es solo uno de los puntos arqueológicos de la isla. En su terreno, también aparece Barumini, municipio ‘sede’ del yacimiento nurágico más grande de Cerdeña. Las torres-fortaleza son las construcciones más representativas de esta cultura surgida a mediados de la Edad de Bronce, y en Su Nuraxi —como así bautizó la Unesco al yacimiento— aún se mantienen los vestigios de sus estructuras.

Orígenes catalanes en Cerdeña

Alghero es una buena opción para parar el motor de su coche de alquiler y olvidarse del reloj. Esta antigua aldea de pescadores fue repoblada por colonos catalanes durante la Edad Media, y su pasado ‘ibérico’ se deja ver al pasear por las calles del casco antiguo —muy parecido al que presentaban las poblaciones medievales de la Corona de Aragón que se contemplan al hacer turismo en Teruel—. Resultan típicas las macetas colgando de los balcones que dotan de vida y color las ‘alturas’ de la ciudad.

Macetas en la ciudad de Alghero. (Shutterstock)
Macetas en la ciudad de Alghero. (Shutterstock)

Además de Alghero, la zona noroeste de la isla puede presumir de ofrecer a los visitantes un lugar natural impresionante: la Gruta de Neptuno. Este es el nombre con el que se conoce a una famosa cueva ubicada en el Cabo Caccia con formaciones rocosas de ensueño y largos pasillos. Su atractivo más destacado es el lago interior de la gruta, cuyos 120 metros lo posicionan como el segundo de este tipo más grande de Europa.

Bajar hasta la Gruta de Neptuno le llevará su tiempo si desea hacerlo a pie —deberá bajar 656 escalones que después tendrá que subir—, aunque también es posible ‘conquistar’ la cueva a bordo de un barco que le llevará hasta su interior. Si opta por la opción más sana, tendrá tiempo de descansar las piernas de vuelta al coche, cuando ponga rumbo a la segunda ciudad más importante de Cerdeña: Sassari.

Lo más destacado del norte de Cerdeña

Ruinas de Barumini. (Shutterstock)
Ruinas de Barumini. (Shutterstock)

El norte de Cerdeña es un buen lugar para perderse, pues en cada rincón brota una sorpresa. Es el caso de Calangianus, capital del corcho, ciudad que dispone de un museo dedicado a este material ubicado en un precioso edificio del siglo XVIII que engloba el Convento de los Frailes Franciscanos y la Iglesia de Santa María de los Ángeles.

En Tempio Pausania también merece hace la pena hacer una ‘pausa’ para disfrutar de su arquitectura y sus exposiciones. Una de las más llamativas es la que se recoge en el Museo Storico delle Macchine del Sughero, donde los visitantes conocerán todos los secretos de la fabricación del corcho.

Tempio Pausania es reconocible por ser una ciudad levantada íntegramente con granito gris, un tipo de piedra que también compone los enormes bloques verticales dispuestos sobre el suelo que se conocen como Tumbas de los Gigantes y que se encuentran en la ciudad de Arzachena. Estos monumentos megalíticos forman parte de los restos más antiguos de civilización en Cerdeña.

Horizonte sobre Cagliari. (Shutterstock)
Horizonte sobre Cagliari. (Shutterstock)

Si desea vislumbrar vestigios de civilización mucho más moderna, debe dejarse caer por Orgosolo, un antiguo pueblo de bandidos que actualmente se conoce por los murales que decoran todas sus calles. Las críticas en forma de arte que un profesor comenzó a pintar en los años setenta también recogen acontecimientos tan tristes como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Playas para entrar y no salir

Porto Cervo. (Shutterstock)
Porto Cervo. (Shutterstock)

Toda la costa de Cerdeña puede presumir de tener buenas playas, pero si hay una zona especialmente destacada por sus aguas y sus arenas blancas, esa es la noreste. Conocida como Costa Esmeralda, las orillas de localidades como Porto Cervo se llenan de millonarios y 'celebrities' que compran viviendas con vistas al Tirreno para disfrutar del buen tiempo de la isla.

Hoteles increíbles, 'glamour' y carísimos barcos se dan cita en Porto Cervo. Sus alrededores, como el Archipiélago de la Magdalena, también son un lugar de especial afluencia vip por sus paisajes de ensueño. Para llegar a este conjunto de islotes, puede acceder a sus costas cogiendo un ferri que sale desde la ciudad de Palau.

Las rocas rojas de Arbatax. (Shutterstock)
Las rocas rojas de Arbatax. (Shutterstock)

Olbia es otro de los destinos en los que la palabra ‘playa’ se convierte en sinónimo de ‘paraíso’. Sus aguas son tan transparentes que es un destino ideal para el buceo, así que recuerde echar en la maleta unas buenas gafas y un tubo para practicar esnórquel que también podrá utilizar en las increíbles playas de la localidad sureña de Chia.

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