desde cenas hasta pernoctar en un árbol

Regalos para el Día de la Madre: qué hacer y con qué obsequiar a la mujer más especial

Para no caer en el tópico de las joyas, los perfumes o la ropa, echa un vistazo a estas propuestas para sorprender a tu madre en su día

Foto: Montar en piragua y dormir en un árbol es un regalo original para el Día de la Madre.
Montar en piragua y dormir en un árbol es un regalo original para el Día de la Madre.

El Día de la Madre es la ocasión perfecta para recordarle a esa mujer tan especial en tu vida que la quieres y que sus consejos han sido tan acertados como esenciales. Cada primer domingo de mayo, las madres se convierten en las protagonistas de una jornada donde las joyas, los perfumes y las flores aparecen como obsequios más frecuentes. Si este año quieres acertar con regalos originales, puedes atinar haciéndole llegar alguna de las opciones que se ofrecen a continuación.

Aunque es posible adquirir todas estas experiencias de manera directa, si prefieres ir sobre seguro y que sea tu propia madre la que elija su regalo, también puedes hacerlo. En la agencia de viajes Pangea se ofrecen tarjetas de regalo disponibles con importes predefinidos de 50, 100 y 200 euros —existe la posibilidad de recargar con la cantidad que desees—. Son canjeables por cualquier producto que se venda en la agencia —desde billetes de avión hasta guías de viaje, pasando por cámaras Go Pro o agendas—, no caducan y se pueden recoger en tienda o solicitar su envío a domicilio.

Dormir en un árbol

Dormir en un árbol en la Comunidad de Madrid es posible.
Dormir en un árbol en la Comunidad de Madrid es posible.

Si tu infancia pasó entre cuentos de 'Tarzán' o 'El libro de la selva' leídos por tu madre antes de dormir, nada mejor que este regalo para dejar paso a la nostalgia y volver a revivir juntos aquellas noches de aventuras con esta idea para el Día de la Madre. Ahora seréis vosotros los protagonistas de una fábula donde dormir en un árbol será una experiencia a vuestro alcance. En pleno valle de Lozoya, en el madrileño Parque Nacional de Guadarrama, os esperan unas habitaciones nada tradicionales: estancias de cuatro o cinco plazas os aguardan para haceros sentir auténticos exploradores rodeados de todas las comodidades. No faltarán sábanas, toallas ni ninguna otra característica propia de los hoteles urbanitas —también se dispone de electricidad y baño en las alturas—. Además, las cabañas ofrecen terrazas exteriores en las que disfrutar del paisaje a vista de pájaro.

En esta aventura de dos días —sábado y domingo— no solo se vive la experiencia de dormir en un árbol, sino que también pondréis a prueba vuestras habilidades en el parque de cuerdas del recinto. Tirolinas, descensos adrenalínicos o puentes tibetanos serán algunos de los retos que desafiarán vuestro equilibrio. Además, un paseo de tres horas en piragua por el río Seguillo es otra actividad que no puede faltar. Los instructores vendrán a recogeros para llevaros hasta la orilla. Tras una breve explicación para hacerse con los remos, solo falta ponerse a disfrutar. ¡Al agua!

Baño árabe relax y cena

Danza del vientre en el restaurante Al Mouinia.
Danza del vientre en el restaurante Al Mouinia.

Las prisas, el día a día frenético y las obligaciones rutinarias van sometiendo el organismo a un nivel de estrés que conviene desahogar. Para ello, puedes regalar a tu madre una visita al 'hammam' Al Ándalus, ubicado en las proximidades de la madrileña estación de Atocha —tranquilo, el plan es para dos y la puedes acompañar—. Disfrutaréis de una hora y media de baño en sus diferentes piscinas de agua fría, templada y caliente, para acto seguido olvidar la tensión con un masaje de 15 minutos.

Hammam y cuscús (Pangea)
Hammam y cuscús (Pangea)

Después, para poner el broche final a una tarde de lo más 'árabe', una cena en el restaurante Al Mounia os hará creer que habéis viajado a las páginas de 'Las mil y una noches'. Sus estancias están decoradas en colores dorados propios de los antiguos palacetes, y en sus mesas se sirven platos tan típicos como el cuscús, las 'kimas' o los dulces de miel, mientras se disfruta de un espectáculo de danza del vientre.

Al Thyssen 'with your kids'

Museo Thyssen-Bornemisza.
Museo Thyssen-Bornemisza.

Si siempre has querido visitar el Museo Thyssen-Bornemisza y nunca has encontrado tiempo para ello, el Día de la Madre es el momento perfecto. Esta colección artística, una de las más importantes de Madrid, ofrece un 'viaje alrededor del mundo' a través de cinco obras diferentes. Los 'peques' de la casa —de seis a 12 años— son los invitados especiales a este recorrido pictórico, pues la ruta corre a cargo de expertos profesionales que les explicarán los cuadros adaptados a su nivel.

Pero no creas que la experiencia cultural se limita a los lienzos: los niños también practicarán su inglés mientras recorren los pasillos del Thyssen y ponen a prueba su atención a través de las cuestiones que les preguntan los guías. Los padres se convierten en meros espectadores de una narración que, a través de la lengua de Shakespeare, los transportará a las paletas multicolor de artistas de renombre internacional. Los pases se realizan los sábados y domingos y no ofrecen la posibilidad de continuar la visita al resto de salas del museo.

Cena con vistas a la Puerta de Alcalá

Mesa en el restaurante Independencia.
Mesa en el restaurante Independencia.

El Día de la Madre es el momento ideal para colgar el mandil y sentarse a la mesa de un buen restaurante. Olvídate de cocinar. Una cena en el restaurante Independencia, situado en la homónima plaza madrileña, permitirá que tu madre y tú regaléis a vuestro paladar un sinfín de sabores exquisitos mientras contempláis uno de los símbolos más representativos de la capital: la Puerta de Alcalá.

Junto a este monumento construido por mandato de Carlos III podréis recordar la famosa canción de Ana Belén y Víctor Manuel —"¡Mírala, mírala!"— mientras os sirven una copa de cava de bienvenida preludio de manjares deliciosos. El chef del establecimiento ha preparado un menú degustación con productos de temporada para chuparse los dedos —con suerte, podréis probar el tartar de atún rojo con mousse de aguacate y wasabi y el lomo bajo de buey con patatas bastón y pimientos de Padrón—.

Viajes

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios