cultura de tiempos inmemoriales

Tokio, Kioto, Osaka y otros mil sitios que ver en Japón

El país del sol naciente acumula en su interior un sinfín de ofertas turísticas de todo tipo para los que quieren exprimir su viaje al máximo

Foto: Templo de Asakusa, en Tokio, Japón (Sean Pavone Pedro)
Templo de Asakusa, en Tokio, Japón (Sean Pavone Pedro)

¿Qué se le viene a la mente al pensar en Japón? Posiblemente, cámaras de fotos y cómics de manga. A pesar de estos estereotipos fuertemente arraigados –no sin razón– esta nación asiática es mucho más que series de anime y tecnología punta. El país nipón ofrece a los turistas que recorren sus calles un sinfín de atractivos de todo tipo, desde culturales a gastronómicos, que se conocen en las rutas con guía en español que recorren su territorio y cuyas ciudades principales se recogen en este artículo.

Osaka

Quien pensara que en una ciudad las experiencias emocionantes no tienen cabida está muy equivocado. Así lo demuestra el Observatorio del Kuchu Teien –más conocido como 'Jardín flotante'–, un mirador con vistas 360 grados sobre la ciudad de Osaka con una altura de 173 metros. Para llegar hasta él hay que subir por dos ascensores de cristal y unas escaleras mecánicas 'embutidas' dentro de tubos fabricados en el mismo material transparente.

Vista nocturna desde las alturas de Osaka (Yankane)
Vista nocturna desde las alturas de Osaka (Yankane)

Desde las alturas de este edificio también puede contemplarse el castillo de Osaka, una singular construcción cuya torre principal de cinco pisos exteriores es uno de los elementos más fotografiados. Tampoco deje de dar una vuelta por el barrio de los neones y el manga, pues en Minami Namba se encuentra el 'hermano pequeño' de Times Square.

Si da el salto a la próxima localidad de Nara, podrá contemplar la enorme imagen de Buda en bronce de 16 metros de ubicada en el templo Todaiji, un paraje natural que nada tiene que envidiar al Parque de los Ciervos Sagrados donde pastan tranquilamente estos animales considerados sagrados por la tradición local.

Kioto

Kioto dejó de ser la capital de Japón en el siglo XIX, pero de su pasado como ciudad más importante del país aún mantiene un encanto especial. Prueba de ello son los impresionantes jardines que rodean el Templo Tenryuji, el archiconocido templo de Kiyomizu-dera o el santuario sintoísta de Fushimi Inari. Los aficionados al cine reconocerán enseguida entre sus columnas rojas los mismos escenarios que aparecieron en la película 'Memorias de una Geisha' allá por 2005.

Santuario sintoísta de Fushimi Inari (CC)
Santuario sintoísta de Fushimi Inari (CC)

No puede faltar en Kioto la visita al castillo de Nijo, una edificación de 275.000 metros cuadrados donde conviven diferentes estructuras y jardines plagados de árboles y flores. Pero si de vegetación se trata, en Arashiyama –a pocos kilómetros de Kioto– se sentirá en un auténtico vergel de bambú. Las cañas de esta planta, con 50 variedades diferentes recogidas en el terreno, crean una singular melodía al dejar pasar el viento entre sus tallos.

Excursión en tren bala desde Kioto

En un país donde para comprarse un coche se debe demostrar a las autoridades que se dispone de una plaza de parking para guardarlo, parece lógico pensar que el transporte colectivo está a la orden del día. Y es así. Los trenes bala, primeros trenes de alta velocidad del mundo, se postulan como una de las opciones de desplazamiento más atractivas para los turistas. Estos trenes japoneses alcanzan velocidades de hasta 270 kilómetros/hora, una cifra nada despreciable que se puede experimentar si se viaja en sus vagones.

Monte Fuji (44Kawa)
Monte Fuji (44Kawa)

Entre las posibilidades de destino que recoge el tren bala se encuentra la ciudad de Odawara, muy recomendable para los que no quieran dejar pasar la oportunidad de ver el monte Fuji. A pesar de sus 3.776 metros de altura, en función de las condiciones climatológicas del día de la visita puede resultar algo complicado fotografiarlo, pero la excursión en minicrucero por el lago Ashi del Parque Nacional de Hakone lo compensará.

Tokio

Si hay una ciudad que no puede faltar en las rutas por Japón, esa es Tokio. En esta ciudad, donde está prohibido fumar por la calle pero sí se puede hacer en bares y restaurantes, se pueden encontrar ofertas turísticas de lo más variadas. Entre ellas, un paseo por el parque Yoyogi para contemplar sus tribus urbanas (sobre todo los domingos); una visita al barrio de Akihabara (zona 'otaku' por excelencia); o un recorrido por la calle Takeshita Dori para ver transeúntes vestidos de manga.

En el cruce de Shibuya, en Tokio, confluyen cinco pasos de cebra (LanceB)
En el cruce de Shibuya, en Tokio, confluyen cinco pasos de cebra (LanceB)

Además, también hay espacio para la cultura tradicional y menos moderna. Hacer una escapada al templo Sensoji del barrio de Asakusa es casi obligatorio, el centro de culto más antiguo de Tokio por cuyo suelo se desplazan anualmente 20 millones de personas. En el recinto del templo, la calle Nakamise sorprende al dedicar sus 250 metros de largo a comercios de todo tipo donde pueden encontrarse desde souvenirs hasta kimonos, pasando por galletas de arroz u otros manjares.

Paisaje en el Palacio Imperial de Tokio (iStock)
Paisaje en el Palacio Imperial de Tokio (iStock)

Si el hambre sigue acechando, puede probar el famoso 'sushi' japonés en los diferentes restaurantes de la ciudad. No se preocupes si cree que no va a entender el menú que le despliegan en la carta: los establecimientos nipones suelen disponer de 'maquetas' de platos para que los clientes visualicen los que les servirán sin llevarse sorpresas. ¿A qué espera para conocer en primera persona todas las curiosidades de Japón?

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