desde la muralla hasta la catedral

Dónde comer en Ávila: qué ver, qué hacer y qué visitar para disfrutar de la ciudad

Esta ciudad castellanoleonesa es el entorno ideal para disfrutar de una amplia oferta turística que comprende, entre otros, gastronomía, monumentos e historia

Foto: Vista de la muralla de Ávila. (CC/Flickr/José Luis Cernadas Iglesias)
Vista de la muralla de Ávila. (CC/Flickr/José Luis Cernadas Iglesias)
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Historia de Ávila

Mapa antiguo de Ávila de Francisco Coello. (CC)
Mapa antiguo de Ávila de Francisco Coello. (CC)

Ávila es la ciudad donde se encuentran el patrimonio, la historia y el arte, la gastronomía, la fiesta y la mística, la cultura y la naturaleza. Ávila es ciudad medieval, de las tres culturas, del Patrimonio Mundial, de la Red de Juderías. Ávila es ciudad actual, que se une a la modernidad, a la calidad turística, al confort y a la vanguardia, al turismo accesible y social”. Así define la página web de Turismo de la ciudad la cantidad de maravillas que se pueden encontrar entre sus amuralladas calles.

Situada en una provincia homónima -la más alta de España, a 1.131 metros sobre el nivel del mar-, Ávila fue fundada por las tropas romanas para después pasar a manos de los visigodos. Con el paso del tiempo, en el siglo VIII, los musulmanes se hicieron con el dominio de la ciudad, que no fue reconquistada hasta 300 años más tarde. Su recorrido económico no se vio impulsado hasta el XIX, cuando la construcción de las vías ferroviarias dotó a la urbe de un desarrollo más potente.

De mucho antes, de la época celtíbera, aún quedan testimonios que dejan entrever culturas del pasado. Lo hacen en forma de 'verracos', unas estatuas de piedra con forma de reses elaboradas por los vetones. Muy conocidos son los Toros de Guisando, un conjunto escultórico de cuatro piezas de granito ubicado en El Tiemblo -a unos 50 kilómetros de Ávila capital-.

En el escudo de Ávila puede verse una torre almenada -en color gris- sobre la que se dibuja la silueta de Alfonso VII de niño, así como tres lemas sobre fondo rojo: 'Del rey', 'De los leales' y 'De los caballeros' son los títulos que ostenta la ciudad después de que Alfonso VII, Alfonso VIII y Alfonso XI se los otorgaran -respectivamente-. El hecho de que aparezca el esbozo de un monarca aún infante en el escudo alude a la lealtad que le prestaron los abulenses a este rey durante su minoría de edad. 

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Muralla de Ávila

Muralla de Ávila. (CC/Ruth Pareja)
Muralla de Ávila. (CC/Ruth Pareja)

Cuenta la tradición que la muralla de Ávila se la debemos a dos maestres de geometría de procedencia distinta. Uno francés y otro romano, ambos expertos fueron los que dirigieron la construcción de esta obra, cuyo fin tardó nueve años en conseguirse. Sin embargo, desde la página web oficial de la muralla consideran “poco verosímil” esta teoría, pues se trata de una cimentación que sufrió numerosas ampliaciones y reconstrucciones -algo que hace poco posible determinar con exactitud quiénes fueron sus artífices-.

Los muros que bordean Ávila están construidos en irregulares bloques de granito anaranjado que dejan entre ellos espacios de diferentes tamaños. Para rellenarlos y conseguir que la estructura sea más sólida, estos 'agujeros' se saturaron con cuñas más pequeñas. Continuando la silueta de la muralla, pueden contemplarse varios torreones macizos -rellenos de piedra, mortero de cal o tierra-, aunque uno de los que componen la Puerta del Carmen quizá fuera concebido para acoger a un guardia en su interior.

Se cree que antes de la muralla medieval, bordeó Ávila una cerca de origen romano. Sin embargo, hasta el siglo XII no surge la obra tal y como la conocemos hoy en día. Dentro de sus 2,5 kilómetros de perímetro, la población se guarecía de posibles ataques externos. La inseguridad estaba a la orden del día en aquella época y cualquier elemento defensivo era bienvenido. 

Además de como escudo, la muralla también servía para marcar jerarquías y estamentos en sus diferentes espacios: el interior se reservaba a las actividades de gobierno, comerciales o de servicios; mientras que los arrabales se dedicaban a las tareas de artesanía o agricultura. Además, fuera de los muros también se desarrollaban los trabajos que contaban con menos aprobación por parte de la población -entre ellos, la curación de enfermos contagiosos-. De hecho, en época de epidemias, las puertas de la muralla se cerraban para ejercer un mayor control de la entrada a su interior. 

HORARIOS DE VISITA Y PRECIOS

Los visitantes interesados pueden realizar un recorrido libre a todo el perímetro de la muralla -consulte aquí el plano de ruta-. También se puede contratar el acceso con visita guiada a tres tramos de los muros -Puerta del Alcázar, Casa de Carnicerías y Puente Adaja-, por un precio de cinco euros por persona (3,5 euros, los beneficiarios de la tarifa reducida). La entrada es gratuita los martes de 14:00 a 16:00, salvo festivos o víspera de festivos.

El acceso tendrá lugar de 10:00 a 18:00 desde el 25 de octubre y hasta el 18 de marzo. A partir el 19 de marzo, la entrada se realiza de 10:00 a 19:00. Todos los lunes permanece cerrada, salvo los siguientes: 31 de octubre (cierra el miércoles 2 de noviembre) y 5 de diciembre.

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Catedral de Ávila

Catedral de Ávila. (CC/PMRMaeyaert)
Catedral de Ávila. (CC/PMRMaeyaert)

A menos de cinco minutos andando desde la plaza del Ayuntamiento puede encontrarse la Catedral de Ávila, un templo que comenzó a asentarse sobre el año 1170. Fue entonces cuando la sede episcopal se cimentó definitivamente en la ciudad. Basta contemplar la silueta del edificio para darnos cuenta de que estamos ante una obra de gran magnificencia, hecho que se afianza al conocer que su construcción -atribuida al maestro Giral Fruchel en su proyecto inicial- tardó en verse finalizada nada menos que 300 años.

Las dimensiones totales de la Catedral de Ávila superan los 42 metros de ancho, registrando sobre sus 85 metros de largo un punto de altura máxima de 28 metros. “Se aúnan en esta catedral muy diferentes estilos e influencias, dando lugar a un conjunto de exterior sobrio y fortificado que en el interior da paso a la ligereza gótica con toques de la belleza renacentista”, puede leerse en la web oficial del templo. Con estas palabras se consigue reflejar la gran variedad de estilos que conviven entre sus paredes.

La advocación del edificio se dedica a Cristo Salvador, y destaca en los libros de arte por ser la primera catedral gótica de España. Con el paso de los siglos, se fueron añadiendo elementos al plano original y se instalaron el coro y trascoro, varias naves y el reloj mecánico que Juan Guas instala en 1475. Desde entonces, su mecanismo marca las horas sobre números arábigos utilizando fuertes manecillas de metal.

En su planta pueden entreverse algunas semejanzas con la basílica francesa de Saint-Denis, conocida como la primera iglesia gótica del mundo. Sus columnas interiores acogen los restos mortales del penúltimo presidente de la II República, Claudio Sánchez-Albornoz, así como los del primer presidente del Gobierno de España -Adolfo Suárez, cuyo epitafio reza “La concordia fue posible”- y su mujer, Amparo Illana.

HORARIOS DE VISITA Y PRECIOS

La Catedral de Ávila informa cada mes de los horarios de visita disponibles durante los próximos 30 días. Así, en mayo, la entrada será posible de 10:30 a 20:00, de lunes a viernes; hasta las 21:00 los sábados y de 11:30 a 19:30 los domingos. El último pase se realiza 30 minutos antes del cierre.

El tique de acceso puede comprarse por cinco euros por persona, obteniendo una tarifa reducida de 4,50 euros los mayores de 65 años. Los visitantes con carné joven y universitario hasta 25 años o con edades comprendidas entre los 12 y los 18 años pueden pasar con un coste de 3,50 euros (la misma tarifa que las entradas de grupo). Los grupos escolares solo pagan 2,50 euros por alumno. Sin embargo, la entrada es gratuita para todos los minusválidos, abulenses o menores de 12 años.

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Basílica de San Vicente

Basílica de San Vicente. (CC/Zarateman)
Basílica de San Vicente. (CC/Zarateman)

Su nombre completo es basílica de los Santos Hermanos Mártires Vicente, Sabina y Cristeta, pero popularmente se conoce como basílica de San Vicente. Los nombres de estos tres cristianos han pasado a la historia de Ávila por haberse negado a firmar un documento durante la persecución de Diocleciano -a principios del siglo IV- que les hacía partícipes de ofrecimientos en forma de sacrificio a dioses romanos. Ante la negativa, todos ellos fueron ejecutados y, según la tradición, depositados en un hueco de la rosa sobre la que posteriormente se edificó su templo.

Esta iglesia abulense pertenece al estilo románico, perfectamente apreciable en sus muros de granito 'caleño' -un tipo de roca anaranjada de la cercana población de La Colilla-, con arcos de medio punto y amplia nave. La planta de la basílica de San Vicente es de cruz latina, y destaca la peculiaridad de que posee un triforio -galería que rodea el interior de la iglesia- gótico sobre las naves laterales. 

Declarado monumento nacional en 1923, este templo acoge entre sus paredes una imagen románica de la Virgen de la Soterraña. La advocación de esta talla proviene de un término del castellano antiguo que significa 'subterránea', ya que se ubica en la cripta situada en el desnivel sobre el que se levantó la basílica. Otra figura importantísima del templo es el cenotafio -monumento funerario en el cual no está el cadáver del personaje a quien se dedica- conmemorativo de los mártires Vicente, Sabina y Cristeta. 

En él pueden verse varias escenas bíblicas -algunas, relativas a la historia de los Reyes Magos-, así como narraciones no textuales de las propias vivencias de los mártires. Por su buen estado de conservación y su potente policromía, esta arca con tejado es una de las piezas más sobresalientes de la escultura románica de España. El cenotafio puede contemplarse en el crucero de la basílica, estando situado sobre una plataforma con arquería lobulada. 

HORARIOs DE VISITA Y PRECIOS

La basílica de San Vicente se puede visitar por un precio de 2,30 euros por persona, audioguía incluida. El coste se reduce a 1,80 euros para los jubilados, jóvenes hasta 18 años y universitarios menores de 25 años. Los grupos de más de 20 miembros deberán pagar 1,10 euros por persona (sin audioguía), mientras que los grupos de escolares de la ESO entran gratis (también sin servicio de audioguía). La entrada es gratuita para todos los menores de 12 años, personas con discapacidad o abulenses, así como para cualquier visitante que adquiera tique de acceso los domingos.

Los horarios varían en función de las celebraciones religiosas que acoja el templo. Por norma general, la apertura se realiza de 10:00 a 19:00 (desde el 4 de abril al 31 de octubre). Los domingos y festivos, el horario se reduce y solo abre de 16:00 a 18:00. El último pase se permite hasta 30 minutos antes de cerrar.

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Convento y museo de Santa Teresa

Convento y museo de Santa Teresa. (CC/Zarateman)
Convento y museo de Santa Teresa. (CC/Zarateman)

Según la web oficial de Turismo de Ávila, este discreto y sobrio convento se alza sobre la casa natal de Santa Teresa. Teresa de Cepeda y Ahumada, nombre de nacimiento de esta famosa religiosa abulense, queda homenajeada en este edificio, que comenzó a alzarse a principios del siglo XVII sobre un terreno nada proclive para las obras. De hecho, su estructura tuvo que repararse en múltiples ocasiones hasta que en 1636 se dio por terminada.

El convento de Santa Teresa -plaza de la Santa, 2- sigue el estilo barroco carmelitano, tiene cruz latina con nave central y cuatro capillas laterales por cada banda. Como curiosidad, destaca su disposición: no está orientado hacia el este, tal y como suele ser lo habitual, sino que apunta hacia el norte, al buscar ubicar el presbiterio del templo -área del altar mayor hasta el pie de las gradas por donde se sube a él- en la que fue la habitación de la santa. 

Conocer la vida y el mensaje de Santa Teresa también es posible entrando en las dependencias del museo situado en la cripta de la iglesia. “Lo expuesto, claramente datado, los pensamientos teresianos y la música acorde con el lugar, permiten al visitante descubrir la grandeza del mensaje que encierra la vida de esta gran mujer”, puede leerse en la web del museo. Entre las piezas más destacadas aparece una talla de San José y otra de Santa Teresa, además del conjunto escultórico 'Cristo atado a la columna y Santa Teresa de Jesús', firmado por Gregorio Fernández en el siglo XVII.

HORARIOs DE VISITA Y PRECIOS

El convento de Santa Teresa se puede visitar por un precio de dos euros por persona (1,50 euros si se acude en grupo), de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 19:00, desde el 1 de abril al 31 de octubre. Del 1 de noviembre al 31 de marzo, la entrada se permite de 10:00 a 13:30 y de 15:30 a 17:30. Los lunes está cerrado, y el último pase se produce media hora antes del cierre de puertas.

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Hornos posmedievales

Hornos posmedievales de Ávila. (Google Maps)
Hornos posmedievales de Ávila. (Google Maps)

Están a cubierto, y sobre sus piedras ya no arden ascuas incandescentes. Sin embargo, estos hornos posmedievales tuvieron mucha vida en épocas pasadas. Concretamente, se cree que los famosos fogones abulenses que pueden verse en la actual calle Marqués de Santo Domingo, 15-17 -antigua calle del Cucadero- datan del siglo XVI. Tal y como informa la web de Turismo de Ávila, es en este momento cuando “se construye un alfar dedicado a la fabricación industrial de recipientes cerámicos en un lugar de la ciudad intramuros”.

Al ser una actividad en la que no había riesgo de insalubridad -como sí era en el caso de la curación de enfermos, por ejemplo-, los gobernantes permitían desarrollar trabajos de este tipo dentro de la muralla. El funcionamiento de los hornos continuó ininterrumpido hasta 200 años después de su construcción, momento en el cual dejaron de salir de sus fuegos las piezas que hasta entonces se habían trabajado en ellos.

Las estructuras aéreas se demolieron y se colmataron las subterráneas, hasta que a finales del siglo XVIII y principios del XIX se utilizaron esas tierras para labores hortofrutícolas, empleándolas como huerto. Los hornos de planta circular y 2,30 metros de diámetro quedaron enterrados hasta 1995, año en que comenzaron a descubrirse. El techo que hoy en día protege el recinto visitable, de 16 x 7 metros, se alzó en 2007.

HORARIOS DE VISITA Y PRECIOS

Desde el 31 de mayo y hasta el 1 de noviembre, los hornos posmedievales pueden visitarse los sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00. Los domingos, la entrada es de 10:00 a 14:00. Contemplar estas estructuras del siglo XVI es posible pagando los 1,50 euros por persona que cuesta la entrada. Los menores de 12 años pasan gratis.

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Yemas de Santa Teresa

Yemas de Santa Teresa. (CC/Tamorlan)
Yemas de Santa Teresa. (CC/Tamorlan)

Si hay un dulce típico en Ávila, este son las yemas de Santa Teresa, unos bocados 'celestiales' elaborados a base de huevo y azúcar. Los que visitan esta ciudad amurallada no pueden resistirse a la tentación y terminan llevándose al paladar estas pequeñas bolitas naranjas. Le damos la receta para que pueda prepararlas en casa.

Ingredientes para 18 unidades

- 12 yemas de huevo
- 100 ml de agua
- 200 gramos de azúcar blanca
- Azúcar glas

Modo de preparación

1.- Poner en un cazo a fuego lento el agua y el azúcar hasta que se cree un almíbar. Es importante retirarlo del fuego antes de que comience a adquirir un color tostado.

2.- Batir todas las yemas (sin las claras) y colarlas haciéndolas pasar por un colador para que no queden grumos.

3.- Añadir el almíbar sobre las yemas batidas (y no al revés, para que no se creen cuajos de huevo 'cocinado' por el calor) y batir a la vez toda la mezcla. Cuando la masa se haya homogeneizado, cocerla a fuego lento sin dejar de batir hasta que las yemas se despeguen de las paredes del recipiente.

4.- Dejar enfriar el preparado durante 24 horas. Trascurrido ese tiempo, formar bolas con la masa y pasarlas por azúcar glas (como si estuviera rebozando).

5.- Servir cada bolita individualmente en una cápsula de papel.

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Restaurantes y bares en Ávila

Restaurante. (CC/Pixabay)
Restaurante. (CC/Pixabay)

Basta darse un paseo por las calles de Ávila para encontrar buenos restaurantes y bares donde dar un homenaje al paladar. Desde El Confidencial, hacemos un repaso a algunos de los más famosos, pero le animamos a que elabore su propia lista después de visitar la ciudad.

- Restaurante Siglo Doce: este local está al lado de la Catedral y a pocos pasos de la iglesia de San Vicente. Además de ofrecer comidas, el restaurante dispone de un museo etnográfico a la vista de sus clientes. Autodenominado como “especialista en menús” -del día, para grupos, banquetes o celebraciones-, Siglo Doce cocina desde legumbres hasta carnes, sin olvidar el chuletón de ternera. Los precios del menú del día se mantienen por las noches y fines de semana, aunque pueden variar en puentes festivos. En plaza de la Catedral, s/n.

- Restaurante Bococo: situado en la calle Estrada, 11, este establecimiento comenzó su andadura en el mundo de la hostelería hace siete años ofreciendo a sus clientes “un nuevo espacio diferente, acogedor, en el que se mezcla la cocina de antes con la de ahora, respetando ante todo la materia prima y la calidad del producto”, tal y como recoge en su página web. Entre sus entrantes, no falta el salmorejo con tempura de cangrejo, y su carta de carnes y pescados incluye caldereta de rape y solomillo de ternera. De postre, se puede innovar pidiendo espuma de yogur con cereza o canutillos de Avilés con tofe de higos.

- Restaurante El Almacén: “Le ofrecemos una carta muy amplia para que tenga qué elegir durante muchas veladas”. Así se presenta en su web este establecimiento abulense situado en Carretera de Salamanca, 6. Ideal para los amantes de la carne, este restaurante ofrece hasta 16 recetas diferentes elaboradas con ternera, ciervo, pato, pichón o cerdo. Como entrante, se pueden pedir, entre otros, croquetas de gambas con crema de tomate seco, arenques con crema de mostaza o habitas con sobrasada y miel. 

- Restaurante El Molino de la Losa: un lugar único para disfrutar de buenas vistas, pues está situado en el centro del río Adaja y a 100 metros de las murallas de Ávila. Además, este restaurante que antaño fue un molino tiene 'parking' propio, dos terrazas y 4.000 metros cuadrados de zonas verdes. Su carta dispone de legumbres -como sus judías blancas-, verduras -ensalada de pimientos asados y bonito fresco-, pescados -bacalao con pisto y chipirones- y carnes -cordero y cochinillo asados-. Los más golosos disfrutarán con su leche frita en salsa de cerezas o su bizcocho de chocolate con helado de naranja. En calle Bajada de la Losa, 12.

- Bar Aravirulé: este local afirma buscar “un trato agradable y atento” hacia sus clientes, que no dudan en pedir sus originales pinchos. Entre ellos, las minihamburguesas vegetales servidas con un cuidado exquisito. Aunque a día de hoy la página web del establecimiento se encuentra en remodelación, avisan de que en breve pondrán a la vista de todos su nueva y mejorada carta. En calle San Segundo, 40.

- Bar Restaurante La Bruja: cocina vanguardista, sin dejar de lado la tradición. Este es el punto donde tienen puesto el foco los profesionales del establecimiento La Bruja. Desde su interior, se puede entrar al Hotel Las Leyendas, ambos ubicados en una casa-palacio de finales del siglo XVI que perteneció a la marquesa de Casa Muñoz. Además de ofrecer platos sin gluten, en este local se puede disfrutar de un menú de verano que incluye -entre otros platos- ensalada de queso de cabra, merluza con almejas y gambas, chuletón de Ávila, espuma de yogur con cereales y chocolate o natillas a la naranja. En Paseo Rastro, 1.

 

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